Chumilla pone voz y ojos al río Segura en "El agua de la vida"

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Rodrigo García

Valladolid, 25 oct (EFE).- Un río que habla y recuerda los mejores y peores años de su vida es el bastión de la última obra del director murciano Juan Manuel Chumilla, "El agua de la vida", que se ha presentado hoy, por primera vez al público, dentro la 53 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

El productor Elías Querejeta plasma su firma en parte del guión y en la producción de esta cinta, donde se pone de manifiesto el cambio experimentado en los pueblos y formas de vida en torno a los caminos fluviales a través del Río Segura, situado en el sureste de la península ibérica.

"He tenido la osadía de poner voz y mirada al río, que narra la historia de su vida a través de sus ojos", ha explicado hoy a Efe Chumilla, quien desde el principio supo hacer coincidir los intereses en torno al tema del agua de Querejeta con su apuesta por contar, a modo de ejemplo, las desavenencias históricas del río Segura, el más importante de su tierra.

La película "Siete huellas" (1990), para la que Elías Querejeta contó con siete mediometrajes de diferentes directores, fue la primera vez que Juan Manuel Chumilla colaboró profesionalmente en uno de los proyectos del productor vasco.

Desde Pontones (Jaén) hasta Guardamar del Segura (Alicante) confluyen alrededor de 300 kilómetros de cauce fluvial, enmarcado en un paisaje que cambia en función de las diferentes culturas que a lo largo de los siglos se han afincado en la zona.

De la mano de un agricultor, encarnado por el actor Juan Margallo, el Segura "se confiesa" en un repaso geográfico antológico entre los asentamientos árabes y la última guerra civil española, y hasta las señas del proceso de canalización para llevar agua allá donde no la había.

El propio director asegura que ha huido en todo momento de la tentación de politizar el guión, de opinar y de vender ideas, aunque de forma intrínseca se puede atisbar cómo en diferentes momentos de la historia y sólo como uno de los tantos problemas, el agua ha sido escasa.

"Si el río no lleva agua lo dice", ha señalado el director, quien ha subrayado que frente a la posibilidad o no de la puesta en marcha de trasvases, en "El agua de la vida" predomina el análisis de los asentamientos humanos y de unas formas de vida y una relación con los ríos que "está cambiando".

Precisamente, las gentes del lugar han resultado clave para el rodaje y realización de la película, que se empezó a gestar el pasado invierno con un viaje de Querejeta y Chumilla por las cuatro regiones por las que transcurre el río y en cuyo reparto, además de Margallo participan actores como Concha Leza y Antonio de Béjar.

La música, a cargo de Salvador Martínez, ocupa un papel esencial en la cinta, una especie de "traducción del espíritu de la película a los sonidos", según ha concretado el director, de 47 años, quien dice encontrarse realmente cómodo con este estilo "híbrido" de ficción y realidad, del que ya echó mano en sus últimas tres películas, más cercanas al lenguaje de la realidad, con actores reales y ficticios.

Chumilla, que realizó su primer cortometraje en 1985, al que siguieron cinco largometrajes y otros tantos cortos y documentales, prepara ahora "The unmaking off", un proyecto que abandonó para dar voz al río Segura y que espera ver la luz próximamente. EFE

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