El encuentro reúne a los servicios de Alhama de Murcia y Librilla y aborda los riesgos de las redes sociales, las dificultades de las víctimas para alcanzar la autonomía económica y el acceso a la atención especializada
La Mesa Local de Coordinación contra la Violencia de Género ha celebrado este lunes, 26 de octubre, una reunión para revisar las actuaciones de sensibilización y prevención y analizar las necesidades de las mujeres víctimas de Alhama de Murcia y Librilla. Entre las propuestas debatidas ha destacado la formación desde quinto de Primaria, con la implicación del alumnado, el profesorado y las familias para detectar señales de violencia desde edades tempranas.
La alcaldesa, Rosa Sánchez, y la concejala de Igualdad, Dori Muñoz, responsable de la convocatoria, han participado en la reunión junto a la jefa de la Unidad de Coordinación de Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia; representantes del Colectivo El Candil, del Programa Oblatas Murcia, de los centros de salud de Alhama y Librilla y de los centros de servicios sociales de ambos ayuntamientos; integrantes del Equipo VioGén de la Guardia Civil; el jefe de la Policía Local de Alhama de Murcia y el agente VioGén de este cuerpo; la orientadora del colegio Azaraque; un orientador laboral del SEF; personal de las concejalías de Educación e Igualdad; y el equipo del Centro de Atención Especializada para Mujeres Víctimas de Violencia de Género (CAVI) del Ayuntamiento de Alhama de Murcia.
Durante el encuentro, los profesionales han señalado la necesidad de llegar a la población más joven y trabajar la prevención tanto en Primaria como en Secundaria. Las propuestas han incluido actividades adaptadas a cada etapa y formación para que docentes, madres y padres puedan reconocer conductas de control, identificar posibles situaciones de violencia de género y conocer cómo actuar.
En este ámbito, los institutos han trasladado la demanda de charlas de orientación para las familias. La mesa ha planteado estudiar las necesidades de la comunidad educativa y valorar fórmulas de intervención que encajen en la actividad de los centros antes de concretar las actuaciones.
Los riesgos de las redes sociales han ocupado otro de los asuntos centrales. Los participantes han destacado la importancia de incorporar la violencia digital a la sensibilización, especialmente para ayudar a los jóvenes a identificar comportamientos dañinos que pueden llegar a normalizar en sus relaciones.
En cuanto a la atención, el CAVI ha atendido a más de 800 mujeres desde el inicio de su actividad, mientras que 41 mujeres forman parte del seguimiento de VioGén, según la información trasladada en la sesión. Ambos recursos cumplen funciones complementarias: el primero ofrece apoyo especializado para la recuperación de las víctimas y el segundo articula el seguimiento y la protección policial.
El CAVI presta atención integral, personalizada y gratuita mediante un equipo de psicología, trabajo social y asesoramiento jurídico. Su intervención comprende apoyo emocional, orientación sobre los recursos adecuados a cada situación y asistencia en las cuestiones legales vinculadas a la violencia sufrida.
Los equipos han identificado las dificultades para encontrar empleo, conciliar las responsabilidades familiares y alcanzar la independencia económica entre los principales obstáculos que afrontan las usuarias. A estas barreras añaden el idioma, que puede dificultar la comunicación y el acceso a la ayuda.
Respecto al perfil de las mujeres atendidas, los profesionales han señalado una mayor concentración entre los 30 y los 50 años, junto con una menor presencia de las más jóvenes y de las de mayor edad. Estos datos describen la demanda de atención y no permiten concluir, por sí solos, que haya disminuido la violencia en esos grupos.
Para facilitar el acceso a los servicios, la mesa ha planteado ampliar la difusión de los recursos disponibles y explicar con claridad dónde acudir y qué apoyo ofrece cada uno. Los participantes han destacado también el papel del boca a boca para acercar esta información a las mujeres, especialmente entre la población inmigrante.
La sesión ha incluido información sobre el proyecto ALAS de AFEMTO, que interviene con menores y familias y cuenta con sede en el colegio Nuestra Señora del Rosario. Asimismo, los asistentes han subrayado la importancia del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y de las subvenciones del Ministerio de Igualdad para desarrollar iniciativas municipales de prevención y sensibilización.
Como eje común, los servicios han destacado la coordinación profesional para garantizar una respuesta integral y eficaz, mediante criterios compartidos de detección e intervención, derivaciones adecuadas y continuidad en el acompañamiento.
El CAVI atiende con cita previa, de lunes a viernes por la mañana y los martes por la tarde. Las personas interesadas pueden solicitar información en la concejalía de Igualdad, ubicada en el Vivero de Empresas para Mujeres, en la calle Luis Pasteur, s/n, o llamar al 968 636 505.
