Nature Communications, revista de la editorial académica líder Springer Nature, ha publicado un artículo de investigación sobre implantes corticales optogenéticos que utilizan señales ópticas para inducir la percepción del sonido del que es coautora la ingeniera por la UPCT Alicia Aniorte.
Titulada por el doble grado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática y en Ingeniería Biomédica, la joven cartagenera participó en los ensayos de esta investigación internacional durante las prácticas que realizó en el Institut de l’Audition del parisino Institute Pasteur. “Soy muy afortunada por haber tenido la oportunidad de ser coautora de un artículo en una revista de tanto prestigio”, reconoce Aniorte, quien espera que la publicación le sea de ayuda de cara a iniciar su carrera investigadora. La joven consiguió hacer las prácticas en el Pasteur por su propia iniciativa de abordar en un congreso científico al investigador Brice Bathellier y solicitar hacer en los laboratorios que dirige sus trabajos fin de grado.
Aniorte creó la plataforma que se utilizó durante los ensayos con ratones de la investigación, que incluía sensores infrarrojos y un mecanismo de recompensas con agua para los roedores. Asimismo diseñó unas capuchas protectoras ante mordeduras para las conexiones de los implantes y los soportes que sujetaban los cables conectados a los dispositivos. También se encargó de sincronizar el software de control de los experimentos y el de los implantes, además de desarrollar el código del protocolo de los test conductuales. El proyecto lo dirigían investigadores del Institut de l’Audition y de la universidad escocesa de Strathclyde.
“Se estableció un protocolo experimental, basado en un entrenamiento con dos estimulaciones optogenéticas diferentes y recompensas, con el objetivo de evaluar si los ratones podían aprender a distinguir entre los patrones de estimulación en la corteza auditiva”, explica la ingeniera por la UPCT.
“El ratón, al cruzar el haz infrarrojo recibe un estímulo aleatorio para quedarse un cierto tiempo hasta recibir una recompensa o para irse lo antes posible del haz infrarrojo para no recibir un castigo”, continúa Aniorte. “Los resultados obtenidos permiten apreciar que los ratones aprendieron a diferenciar los diferentes estímulos, demostrando la validez de utilizar tecnología optogenética en la corteza auditiva para poder discriminar entre diferentes sonidos”, resume, recordando que la pérdida auditiva afecta a más de 430 millones de personas a nivel mundial.
“Las soluciones actuales como audífonos e implantes cocleares tienen limitaciones significativas, siendo inefectivas cuando los nervios auditivos o estructuras cocleares están dañados. Los implantes corticales optogenéticos representan una alternativa prometedora, utilizando luz para estimular directamente neuronas genéticamente modificadas en la corteza auditiva”, afirma sobre esta prometedora tecnología para la rehabilitación auditiva.
