A punto de que ocurra una desgracia. El Partido Cantonal de Cartagena denuncia el peligro que corren los alumnos del Colegio San Vicente de Paúl por la caída de doce metros de vallas de la rambla de Benipila, junto al paso de cebra de la rotonda del centro escolar más grande del municipio, al principio de la Avenida Nueva Cartagena. Cientos de estudiantes de Primaria, ESO y Bachillerato pasan por ese punto cada día con evidente aglomeración a la salida de clase sobre las dos y cuarto de la tarde. Algunos padres de estudiantes han mostrado su preocupación al PCAN ya que, en ese mismo momento, cualquier descuido provocaría que algún adolescente cayera al cauce con una importante altura y pendiente.
Los alumnos que regresan a casa a pie a mediodía sufren en especial esta situación. Son los que tienen sus domicilios en la Urbanización Mediterráneo y la Nueva Cartagena. Llama la atención la visita anteayer de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, con un paquete de anuncios para esta Avenida Nueva Cartagena. Promesas que sin embargo no contemplan la reposición de estas barandillas de la rambla de Benipila. Intervención de auténtica prioridad que evite el riesgo que la actual desprotección del cauce supone para los jóvenes matriculados en el que fuera antiguo Colegio San Miguel.
Los progenitores aseguran que este tramo de doce metros permanece sin valla junto al Colegio San Vicente de Paúl más de dos meses ya y que han hecho la pertinente notificación al Ayuntamiento sin éxito de momento. Los quitamiedos de esa rotonda han sufrido actos vandálicos en otros momentos y zonas con la pertinente intervención municipal. Presentan mal estado. Oxidados y con evidentes síntomas de falta de mantenimiento, la actuación más recomendable sería su renovación completa con un material más acorde y seguro en relación al actual.
