MC como la única fuerza política capaz de despertar al municipio de la parálisis y el conformismo al que lo tiene sometido el actual Gobierno local del PP, encabezado por Noelia Arroyo. Así de contundente se muestra el portavoz, líder de la formación y candidato a la Alcaldía, Jesús Giménez Gallo, coincidiendo con la conmemoración del 12 de julio, Día del Cantón de Cartagena. Una jornada marcada por la tradicional subida al monte Atalaya para rememorar la histórica fecha en que Cartagena se sublevó en defensa de su autonomía, y que sirve para dar continuidad y proyección a las propuestas formuladas en el reciente Congreso de MC ‘Activa Cartagena’, el cual supuso el pistoletazo de salida definitivo hacia las elecciones municipales de mayo de 2027.
Durante la clausura del mismo, Giménez Gallo hizo un llamamiento directo al orgullo de la sociedad cartagenera, recordando que el cambio real está en manos de los propios vecinos. El líder cartagenerista contrapuso el modelo de los “partidos tradicionales”, centrados en el marketing y en los sillones, con la solvencia y la vocación de servicio de MC. “A la política se viene a mejorar la vida de la gente”, afirmó de forma contundente, añadiendo que “quien viene a hacer carrera en un partido porque piensa que no tiene otra vida profesional debe ser rechazado por la sociedad”. “MC lo que quiere traer aquí es un modelo de justicia y de dignidad", aseveró Giménez Gallo, censurando la gestión de un Ejecutivo del PP más preocupado por hacer oposición a MC y costear las campañas personales de Noelia Arroyo que por exigir las inversiones que en justicia corresponden a Cartagena.
Frente al abandono institucional del “régimen de San Esteban” en Murcia, Giménez Gallo sacó pecho del intenso trabajo orgánico y social que realiza el partido a diario, reivindicando a MC como “el partido de los barrios y diputaciones”, con un proyecto vertebrador que defiende el municipio desde Isla Plana hasta Monte Blanco, y desde El Albujón hasta el casco urbano. En este sentido, lamentó que el actual Gobierno popular sea incapaz de frenar la pérdida constante de oportunidades estratégicas para la ciudad, poniendo como ejemplos la alarmante provisionalidad de la Catedral de Cartagena —que lleva 80 años esperando una cubierta tras ser bombardeada— o el desvío de proyectos tecnológicos clave, como el ecosistema de defensa CAETRA.
El candidato a la Alcaldía recordó con contundencia cómo los logros patrimoniales e históricos de los que hoy presume el Ayuntamiento —como la adquisición de la casa natal de Isaac Peral o la colocación de su histórico submarino en la entrada de la ciudad— no son mérito del actual equipo de gobierno, sino fruto directo de la gestión y los acuerdos impulsados por MC en el ejecutivo. “Cartagena no tiene un problema de talento ni de potencial; nos sobra orgullo, desde ingenieros y empresarios hasta pescadores y agricultores”, afirmó Giménez Gallo. “Lo que nos ha faltado demasiadas veces es quien nos defienda con competencia, y para eso estamos nosotros aquí”, señaló, volviendo a poner sobre la mesa la restitución de la provincia de Cartagena como una herramienta moderna, viable y vital de decisión, empleo y justicia distributiva.
Una red de solvencia para conquistar mayo de 2027
Con la mirada puesta en los próximos comicios municipales, el líder cartagenerista quiso dejar claro que MC dispone del equipo, las soluciones técnicas y la madurez política necesarias para asumir las riendas del Ayuntamiento de forma inmediata. Lejos del aislamiento que intentan proyectar sus adversarios, el portavoz de MC destacó el respaldo de la Confederación Nacional de Partidos Municipalistas, fundamental en la defensa histórica de la biprovincialidad. “No somos un partido de chalados ni cabemos en un autobús, como dice la alcaldesa; somos la voz de los 224.000 habitantes que trabajan y luchan cada día”, replicó con dureza.
Giménez Gallo concluyó su intervención lanzando un mensaje profundamente esperanzador y de absoluta confianza en la victoria de mayo de 2027, asegurando que el partido está preparado para levantar los cimientos de una Cartagena fuerte e independiente. “A Cartagena, lo que le ha dado la naturaleza se lo han quitado los políticos mediocres. Estamos ante una encrucijada definitiva. No es una historia de fracaso, es una historia de perseverancia que vamos a convertir en una historia de éxito”, concluyó de manera tajante, espoleando a los asistentes: “Cartagena nunca ha pedido permiso para ser grande; el futuro no se espera, el futuro se conquista, y eso es lo que vamos a hacer nosotros”.
