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Las dagas de Tutankamón nº 2

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Las dagas de Tutankamón nº 2

VIENE DE UN ARTÍCULO PREVIO.

 VAINA

Su vaina, realizada en oro, tiene en la parte superior de una de sus caras, una inscripción que dice: "el buen rey, poseedor de un gran valor, Kheperunebre, da vida". Bajo ésta se aprecia una línea de espirales, realizada en filigrana, seguida de dos palmetas, una a cada lado, y de una decoración zoomorfa en relieve que representa una escena de caza entre leones, antílopes, guepardos y perros, terminando, en el extremo inferior, una palmeta.

En la otra cara se observa una decoración, también en relieve, de pequeñas plumas de pájaro, que es una decoración frecuente en la joyería egipcia, como podemos ver en la espada de bronce con empuñadura en forma de halcón, hallada en Tanis, y con una decoración en relieve a base de plumas de halcón.

Hay una cabeza de chacal o perro en el extremo inferior. La parte superior de esta vaina lleva dos anillas de sujeción a modo de flor esquemática. La longitud de la pieza es de 31,9 cms. 

CONCLUSIONES:

 En los datos aportados se afirma que: Los elementos decorativos que se encuentran en las dos dagas de Tutankamón se encontraban en la artesanía del Oriente Próximo de la época. 

El trabajo del metal ha sido tan importante en el desarrollo de la civilización que los historiadores dividen las épocas antiguas en edades de los metales, según hubiesen desarrollado tecnología para trabajar el cobre, bronce o hierro.

Esta división no era hermética, sino permeable, ya que algunos objetos de hierro datan del Imperio Antiguo, de hacia el 3200 a. C.

En realidad ha habido un uso esporádico del hierro en el Mediterráneo Oriental desde finales del Neolítico hasta la Edad del Bronce, aunque el hierro no se encuentra en estado libre en la naturaleza y su metalurgia es compleja, por lo que, en realidad, aún no tenían tecnología para obtenerlo, así que usaban el caído del cielo.

 Veamos: Afirman que algunos objetos de hierro datan del imperio antiguo, 3200 a. C. Pero estaríamos hablando de la edad de piedra, según la cronología oficialista. ¿Cómo es posible que entren en semejante contradicción? Lo que ocurre es que la egiptología y en general la ciencia ortodoxa no se equivoca nunca y están en posesión de la verdad absoluta desde las primeras versiones que dieron de la historia. Y antes de rectificar este dato se inventan que el hierro que se utilizaba en esa época era el caído del espacio exterior. Esto es algo muy difícil de aceptar ya que aunque cada cierto tiempo pueda caer un meteorito, es algo que pasa desapercibido incluso en el improbable hecho de que alguien lo vea caer. He incluso en el más improbable hecho de que alguien lo vea caer del cielo; no va a exclamar en la edad de piedra --- ¡Anda! Esto me viene muy bien para hacerme un puñal ---

Y para reforzar más esta afirmación aseguran que por eso los egipcios y los asirios llamaron al hierro "metal del cielo", los sumerios y los hititas como "fuego del cielo" y los griegos como "síderos", relacionado con los astros.

También en los datos aportados se afirma que: Es interesante ver como los documentos diplomáticos de los archivos reales egipcios del siglo XIV a. C. mencionan los obsequios reales hechos de hierro en el período inmediatamente anterior al reinado de Tutankamón. Los meteoritos metálicos son sólidos extremadamente compactos, muy difíciles de trabajar.

La alta calidad de fabricación de la hoja de la daga de Tutankamón, en comparación con otros artefactos de hierro meteoríticos anteriores, sugiere un dominio importante del trabajo del hierro en su época, además de un trabajo esmerado porque los antiguos egipcios atribuían un gran valor al hierro meteorítico. 

Veamos: Como es posible que afirmen que: los documentos diplomáticos de los archivos reales egipcios del siglo XIV a. C. mencionan los obsequios reales hechos de hierro en el período inmediatamente anterior al reinado de Tutankamón. ¡Teniendo en cuenta que los jeroglíficos egipcios no están traducidos!

Veamos una vez más: Como sabemos según la egiptología los jeroglíficos egipcios los tradujo Jean-François Champollion en 1822, junto con el erudito inglés Thomas Yaung; 100 años antes que se descubriese la tumba de Tutankamón.

Champollion vio en 1822 copias de las breves inscripciones jeroglíficas y griegas del obelisco de Filé, en el que el aventurero y egiptólogo británico William John Bankes, había “señalado tentativamente” los nombres «Ptolomeo» y «Kleopatra» en ambos idiomas, a partir de lo cual Champollion identificó los caracteres fonéticos «k l e o p a t r a».

¡Es decir! El aventurero y egiptólogo británico William John Bankes, “señalado tentativamente” los nombres «Ptolomeo» y «Kleopatra» cuando no estaban traducidos los jeroglíficos egipcios. O lo que es lo mismo; este señor no podía tener ni puñetera idea de lo que ponía en ese obelisco. Y el supuesto griego de ese obelisco, así como el de la piedra roseta es tan indescifrable como el jeroglífico ya que esa piedra tiene 12.500 años. Aunque con esas letras hoy en día se escriba el griego, el castellano, el francés, el inglés, el ruso, el alemán etc., por no hablar de los dialectos.

A partir de lo cual Champollion identificó los caracteres fonéticos «k l e o p a t r a». O lo que es lo mismo: Champollión dio por bueno este “dato” aportado por William John Bankes, a sabiendas que este no podía saber lo que ponía en ese obelisco, cometiendo un fraude monumental.

Uno no puede dejar de preguntarse ¿Cómo es posible que la egiptología no se dé cuenta de este detalle? Lo que nos da una idea de la credibilidad de este colectivo. De ahí que los historiadores no puedan saber que pone en los documentos diplomáticos de los archivos reales egipcios del siglo XIV a. C. mencionan los obsequios reales hechos de hierro en el período inmediatamente anterior al reinado de Tutankamón.

¡Pero es que además! Tal y como hemos visto en todas las evidencias analizadas en anteriores capítulos, todos los templos y pirámides egipcias se estaban construyendo al mismo tiempo y jamás fueron terminadas de construir. Incluso como sabemos fueron inutilizadas de diversas maneras.

Y además esas construcciones enigmáticas no pudieron ser construidas por ninguna civilización anterior a nosotros ya que se construyeron con esa tecnología de ablandamiento de rocas y generación de formas que hemos visto en anteriores capítulos. Por lo que difícilmente hubo distintas dinastías de faraones en Egipto relacionadas con esas construcciones, y por tanto todos los datos que nos da la egiptología a cerca de la vida y milagros de los distintos faraones es pura invención para incorporar esas construcciones a su historia.

También en los datos aportados se afirma que: La empuñadura es de oro fino decorado y termina con un pomo de cristal de roca, un material muy raro en Egipto pero relativamente común en Oriente Próximo.

Está decorada con granulado formando  rombos y filigrana con un motivo trenzado. Tiene piedras semipreciosas, lapislázuli y cornalina, e incrustaciones vítreas que resaltan motivos vegetales y halcones en la parte superior.

La funda dorada está decorada con un motivo floral de azucena en un lado y con un patrón de plumas en el otro lado, terminando con una cabeza de chacal.

En una de sus caras, la vaina presenta una decoración con motivos vegetales, principalmente flores de loto, enmarcados en una decoración con motivos sogueados (fig.6).

En la otra cara se aprecia la misma ornamentación que en la daga de oro, es decir, pequeñas plumas de pájaro, con una cabeza de chacal o perro en el extremo inferior. Longitud de la pieza: 34,2 cms. N° de Inv. del Museo de El Cairo: 256 k.

Las autoridades egipcias habían evitado cualquier análisis destructivo en estos objetos únicos, pero el avance en la tecnología de detectores de estado sólido ha permitido hacer análisis no destructivo.

Gracias a ello se confirma el origen meteorítico de la hoja de la daga de Tutankamón.

Se había especulado con que esta daga fuese una de las tres de hierro que Tusratta regaló a Amenofis IV por el enlace con su hija, como figura en el documento EA 22, III.7-9 de El Amarna.

Sin embargo, después de analizar los 20 meteoritos de hierro de la zona, se sabe que el hierro proviene de un meteorito hallado en Egipto el año 2000.

Veamos estos datos cortesía del diario LA RAZON: A lo largo de las siguientes décadas se propusieron varios mecanismos de formación del cristal de Libia. Hubo quién sugirió que se trataba del resultado de un complicado mecanismo hidrotermal, mientras que otros llegaron a proponer eran fragmentos de vidrio volcánico procedente de la Luna. Aunque esta idea pueda sonar extraña, algunos de los meteoritos que caen de vez en cuando a la Tierra provienen de la Luna y se encontraron fragmentos minúsculos de vidrio volcánico en las rocas lunares que trajeron de vuelta las misiones Apolo, así que no es un escenario tan descabellado como parece a primera vista. Pero el análisis químico y petrográfico de este vidrio ha revelado la verdadera naturaleza del cristal de Libia es al menos parcialmente extraterrestre.

Veamos: Según estos datos no está nada claro; tanto la procedencia, ni como se pudo haber formado este material, ni qué es este material. Y además este material se llevo a Inglaterra para que fuese analizado y lo devolvieron diciendo que no sabían de qué material se trataba.

Debo decir que yo tampoco se dé que material se trata; pero también es cierto que en esta serie estamos manejando unos datos que no maneja la ciencia oficialista y me estoy refiriendo a la tecnología de ablandamiento de rocas y generación de formas, con que se hicieron todo este tipo de construcciones enigmáticas y maravillosas que están por todo el mundo.

Tecnología que sí tenía esa civilización que hizo todo este tipo de construcciones enigmáticas y maravillosas, con esta tecnología que tal vez esté un millón de años por delante de nuestra tecnología actual. Civilización que sin duda fue la que dejo a medio construir el llamado valle de los reyes e hizo todos los maravillosos enseres de la tumba de Tutankamón además de los sarcófagos y por supuesto las dos famosas dagas.

También resulta muy difícil admitir que 1300 años a. C. prácticamente saliendo de la edad de piedra, los antiguos egipcios pudiesen realizar el meticuloso y elaborado trabajo de esta daga que se describe en los datos aportados: La empuñadura es de oro fino decorado y termina con un pomo de cristal de roca, un material muy raro en Egipto pero relativamente común en Oriente Próximo.

Está decorada con granulado formando  rombos y filigrana con un motivo trenzado. Tiene piedras semipreciosas, lapislázuli y cornalina, e incrustaciones vítreas que resaltan motivos vegetales y halcones en la parte superior.

La funda dorada está decorada con un motivo floral de azucena en un lado y con un patrón de plumas en el otro lado, terminando con una cabeza de chacal.

En una de sus caras, la vaina presenta una decoración con motivos vegetales, principalmente flores de loto, enmarcados en una decoración con motivos sogueados (fig.6).

En la otra cara se aprecia la misma ornamentación que en la daga de oro, es decir, pequeñas plumas de pájaro, con una cabeza de chacal o perro en el extremo inferior. Longitud de la pieza: 34,2 cms. N° de Inv. del Museo de El Cairo: 256 k.

Por no hablar del resto de enseres, más de 5000 piezas y de los supuestos sarcófagos.

En los datos aportados se describe la daga de oro: Su vaina, realizada en oro, tiene en la parte superior de una de sus caras, una inscripción que dice: "el buen rey, poseedor de un gran valor, Kheperunebre, da vida". Bajo ésta se aprecia una línea de espirales, realizada en filigrana, seguida de dos palmetas, una a cada lado, y de una decoración zoomorfa en relieve que representa una escena de caza entre leones, antílopes, guepardos y perros, terminando, en el extremo inferior, una palmeta.

En la otra cara se observa una decoración, también en relieve, de pequeñas plumas de pájaro, que es una decoración frecuente en la joyería egipcia, como podemos ver en la espada de bronce con empuñadura en forma de halcón, hallada en Tanis, y con una decoración en relieve a base de plumas de halcón.

Hay una cabeza de chacal o perro en el extremo inferior. La parte superior de esta vaina lleva dos anillas de sujeción a modo de flor esquemática. La longitud de la pieza es de 31,9 cms. 

Veamos: En los datos se afirma que su vaina, realizada en oro, tiene en la parte superior de una de sus caras, una inscripción que dice: "el buen rey, poseedor de un gran valor, Kheperunebre, da vida".

Es decir que sin estar los jeroglíficos egipcios traducidos la egiptología una vez más se saca unos datos de la chistera.

Y desde luego el trabajo de orfebrería descrito en los sarcófagos y los otros 5.000 objetos, es muy difícil admitir que pudieron hacerlo los hombres de esa época.

Rafael Alfonso Alfaro García

Las dagas de Tutankamón nº 2 - 1, Foto 1
Las dagas de Tutankamón nº 2 - 2, Foto 2
Las dagas de Tutankamón nº 2 - 3, Foto 3
Las dagas de Tutankamón nº 2 - 4, Foto 4

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