Con el acompañamiento legal de Sin Deuda Group, una afectada logra cerrar una etapa de insolvencia y dejar atrás años de impagos, intereses y presión constante por parte de sus acreedores.
La Ley de la Segunda Oportunidad ha permitido la exoneración de más de 116.000 euros de deuda que impedían a una familia seguir adelante. Tras recurrir a este mecanismo legal como última salida con el acompañamiento del equipo de Sin Deuda Group, la justicia pone fin a una situación de insolvencia que se había prolongado durante años y permite a la afectada recuperar la tranquilidad y estabilidad para empezar de nuevo sin la presión de sus acreedores.
El origen del endeudamiento se remonta a una decisión familiar tomada años atrás para regularizar una obligación con la Seguridad Social. Para afrontar ese pago, imprescindible para acceder a una pensión contributiva, su progenitora hipotecó un terreno de su propiedad. Tras su fallecimiento, las cuotas dejaron de abonarse y la situación se fue enquistando hasta derivar en la ejecución de la garantía y la posterior subasta del terreno. El resultado fue la asunción de una deuda que terminó arrastrando a la afectada a una situación de insolvencia y a la imposibilidad de cumplir con sus compromisos económicos.
La situación se agravó aún más tras la separación de la afectada, cuando tuvo que asumir en solitario los gastos del hogar. Además, durante la pandemia entró en un ERTE y pasó varios meses sin percibir ingresos, lo que terminó de romper su equilibrio económico y dificultó todavía más el pago de sus obligaciones.
“La situación fue desesperante, con muchas llamadas y una presión constante por parte de los acreedores”, explica. Cuando decidió buscar ayuda y acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, lo hizo con el acompañamiento del equipo de Sin Deuda Group. “El proceso ha sido rápido una vez conseguí reunir toda la documentación, que no siempre es fácil. Sin su seguimiento y su asesoramiento continuo no habría podido”, añade.
Cerca de 100 millones de euros cancelados a través de la Ley de la Segunda Oportunidad
Mantener una buena salud económica no consiste en hacerlo todo perfecto, sino en detectar a tiempo cuándo una situación empieza a descontrolarse. Cuando las cuotas absorben gran parte de los ingresos, se encadenan retrasos en pagos o se recurre a financiación para cubrir gastos básicos, el riesgo de que el problema se haga crónico aumenta y conviene actuar con planificación y asesoramiento.
En este contexto, Sin Deuda Group, especialistas en la Ley de la Segunda Oportunidad, recuerdan que este mecanismo está diseñado para particulares y autónomos en situación de insolvencia que han actuado de buena fe y necesitan una solución definitiva.
