Convertir una start-up española en una multinacional tecnológica presente en 25 países no es habitual. Agustín Rodríguez, ingeniero de telecomunicaciones y actual consejero delegado de ubimia® (antigua PFSTECH), lo ha conseguido liderando una de las historias singulares del ecosistema empresarial español: la de una compañía que combina software, datos e inteligencia para transformar la gestión del crédito a escala global.
Con una trayectoria que comenzó en Ford, Accenture y Mercadona, Rodríguez representa al nuevo liderazgo tecnológico europeo: profesionales con formación técnica, visión estratégica y capacidad para ejecutar operaciones de M&A, impulsar la innovación y atraer inversión internacional.
Tras incorporarse como socio a PFS Group a finales de los 2000, impulsó la creación de la división tecnológica que acabaría evolucionando en PFSTECH, germen de la actual ubimia®. Desde 2018, al frente de la dirección global, ha liderado un crecimiento sostenido basado en innovación, internacionalización y creación de valor, integrando nueve compañías (cuatro de ellas fuera de España) y llevando a cabo inversiones estratégicas que consolidaron el modelo de negocio.
En 2025, bajo su dirección, PFSTECH se transforma en ubimia®, consolidando su posición como actor global en tecnología crediticia. “ubimia® nace como una plataforma que combina software, datos e inteligencia para transformar la gestión del crédito. Pero, sobre todo, representa una nueva forma de entender cómo una empresa tecnológica europea puede escalar de forma sostenible sin perder su identidad”, explica Rodríguez.
Una cultura que trasciende el debate entre teletrabajo y presencialidad
Mientras muchas compañías replantean sus modelos híbridos, Rodríguez defiende un principio sencillo: la flexibilidad solo funciona cuando hay confianza y objetivos claros. “La cuestión no es dónde trabajas, sino si entiendes qué tienes que hacer y cómo se mide tu impacto”, resume. “Nuestra cultura se basa en la autonomía y en la madurez de los equipos: personas que trabajan desde distintos lugares, pero con una misma dirección”.
Durante la presentación de ubimia®, celebrada el 15 de octubre de 2025 en WAH Show Madrid, se respiraba una energía poco habitual en el mundo corporativo. Para Rodríguez, esa energía tiene que ver con los valores. “Sin líderes, ningún modelo (ni remoto ni presencial) funciona. La cultura no se impone, se contagia. Lo que une a la gente es el sentido de pertenencia”.
El liderazgo en tiempos de Inteligencia Artificial
La irrupción de la Inteligencia Artificial está transformando la forma en que las organizaciones trabajan y miden su rendimiento. Rodríguez defiende una visión pragmática: “Para mí, no se trata de contar líneas de código ni horas presenciales, sino de entender qué impacto real genera tu trabajo en el cliente, el equipo y la compañía. Las empresas que sobrevivan serán las que sepan medir bien y confiar mejor”.
En ubimia®, esa filosofía se traduce en un modelo que combina tecnología y propósito: una organización que crece sin perder cohesión, con oficinas en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y un equipo internacional que opera desde más de una decena de países.
Una comunidad global con raíces españolas
ubimia® funciona como una comunidad global de talento y capital. Con socios internacionales, la compañía ha construido un modelo que combina estructura y flexibilidad, innovación y pertenencia. “Nuestro objetivo no es ser la más grande, sino la más conectada, nuestra apuesta no es de tamaño en ventas, número de personas o facturación, es una estrategia de valor”apunta Rodríguez. “El valor está en la red de conocimiento, confianza y propósito compartido”.
Actualmente, el 50% de los ingresos de ubimia® procede del exterior, donde la compañía se ha convertido en socio estratégico de bancos y entidades financieras en mercados clave de Europa y Latinoamérica.
Rodríguez cree que el reto de la próxima década será más cultural que tecnológico: construir organizaciones que trasciendan a sus fundadores y sigan siendo relevantes. “Las empresas que perduren serán las que sepan combinar propósito, datos y liderazgo. Lo demás, lo hará la Inteligencia Artificial”, concluye.
