El impacto emocional tras un fallecimiento no siempre se manifiesta de inmediato. En muchos casos, el shock inicial permite continuar con la rutina laboral, pero el bajón anímico llega semanas después. Partiendo de esta realidad, expertos en protección familiar plantean revisar el actual permiso por fallecimiento para adaptarlo mejor a las necesidades reales de los trabajadores.
Desde Segurzon proponen romper con la rigidez del Estatuto de los Trabajadores y ampliar el permiso de duelo hasta 10 días hábiles, con una novedad clave: que puedan disfrutarse de forma fraccionada durante las cuatro semanas posteriores al óbito. El objetivo es doble: reducir las bajas médicas por ansiedad y facilitar gestiones administrativas complejas —como herencias o trámites con bancos y aseguradoras— que difícilmente se resuelven en apenas 48 horas.
La propuesta se enmarca en un contexto de avances recientes en conciliación. España ya reconoce cinco días retribuidos al año por cuidado de familiares, aprobados mediante el Real Decreto-ley 5/2023. Sin embargo, los expertos alertan de una incoherencia normativa: actualmente existe más tiempo legal para cuidar a un familiar enfermo que para afrontar su fallecimiento.
Un permiso anclado en 1980
El Estatuto de los Trabajadores mantiene desde 1980 un permiso de solo dos días naturales por fallecimiento (cuatro en caso de desplazamiento). Desde Segurzon califican este modelo de anacrónico.
“Es una regulación pensada para una realidad industrial muy distinta, centrada en el entierro y el retorno inmediato al trabajo. No contempla ni la salud mental ni la carga burocrática actual”, explican desde la entidad.
Según datos sectoriales, esta rigidez provoca con frecuencia bajas médicas encubiertas semanas después del funeral, cuando el duelo se manifiesta con mayor intensidad.
La propuesta: duelo flexible y diferido
Más allá de ampliar el número de días, los expertos insisten en cambiar el momento en que se disfrutan.
“El derrumbe emocional o la necesidad de gestionar herencias y notarios suele llegar dos o tres semanas después”, señalan. Por ello, proponen un modelo de 10 días hábiles fraccionables dentro de una ventana de cuatro semanas.
Este sistema permitiría reducir el absentismo por ansiedad y evitar el llamado “presentismo”: trabajadores que acuden al puesto sin estar en condiciones emocionales óptimas, con el consiguiente aumento de errores y desgaste.
El vacío legal en cuidados paliativos
El informe también pone el foco en otra carencia del marco laboral: la ausencia de un permiso específico para cuidados paliativos. Actualmente, las familias recurren a los cinco días por hospitalización aprobados en 2023 o, directamente, a vacaciones personales. Para Segurzon, esta situación resulta claramente insuficiente.
“Es inhumano que un trabajador tenga que gastar sus vacaciones para acompañar a un padre o una madre en el final de su vida”, señalan. La propuesta pasa por crear un permiso específico de hasta 15 días, divisible en dos periodos, que permita acompañar sin temor a perder el empleo.
Coste emocional y coste económico
Los expertos recuerdan que el impacto económico de ampliar estos permisos sería inferior al coste que generan las bajas médicas de larga duración y el presentismo laboral asociado a duelos mal gestionados.
España ha avanzado en políticas de cuidado. El reto pendiente, concluyen, es adaptar la normativa laboral para asumir que despedirse también forma parte de la conciliación.
DATOS CLAVE: LO QUE HAY VS. LO QUE SE PROPONE
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Situación |
Ley Actual |
Propuesta Expertos |
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Fallecimiento |
2 días (Estatuto Trabajadores) |
10 días hábiles (usables en 1 mes) |
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Cuidados Paliativos |
No existe (se usan vacaciones) |
15 días específicos |
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Hospitalización |
5 días (RDL 5/2023) |
Sin cambios (Ya conseguido) |
