VIDEOJUEGOS Y SALUD VISUAL
Los videojuegos forman parte del día a día de niños, adolescentes y adultos, convirtiéndose en una de las principales opciones de entretenimiento en muchos hogares. Su popularidad ha crecido de forma imparable y, con ella, también la preocupación por los efectos que un uso excesivo puede tener sobre la salud visual.
Conocer cómo influyen los videojuegos en la visión y aprender a utilizarlos de manera responsable es fundamental para prevenir problemas oculares. Por ello, en esta newsletter te contamos cuáles son sus principales consecuencias y cómo disfrutar de ellos sin poner en riesgo tus ojos.
EFECTOS DEL USO EXCESIVO DE LOS VIDEOJUEGOS EN LA VISIÓN
Jugar a videojuegos requiere un correcto funcionamiento de diversas habilidades visuales, como la agudeza visual, la coordinación binocular, el enfoque, la percepción del movimiento y la amplitud del campo visual.
Cuando se pasa demasiado tiempo frente a la pantalla sin realizar descansos, el sistema visual se ve sometido a un esfuerzo continuo. Esto puede provocar fatiga ocular y, a largo plazo, una reducción de la agudeza visual.
Entre los síntomas más habituales asociados al uso prolongado de videojuegos se encuentran: la visión borrosa, el escozor o sequedad ocular, la sensación de ojos cansados y los dolores de cabeza.
En el caso de los niños, cuyo sistema visual aún está en desarrollo, el abuso de los videojuegos puede favorecer la aparición o el aumento de la miopía, especialmente por el uso continuado de la visión de cerca. Diversos estudios señalan que una parte importante de los problemas visuales infantiles está relacionada con el tiempo excesivo frente a pantallas digitales.
Un uso moderado y responsable de los videojuegos, acompañado de buenos hábitos visuales, puede aportar beneficios como una mejor coordinación ojo-mano y mayor capacidad de atención.
RECOMENDACIONES PARA UN USO RESPONSABLE Y SALUDABLE
El principal factor de riesgo no es el videojuego en sí, sino el tiempo prolongado de exposición sin pausas. Por ello, controlar la duración de las sesiones y realizar descansos regulares es esencial para cuidar la salud visual.
Algunos consejos prácticos para reducir el impacto en los ojos son:
Mantener una distancia adecuada entre los ojos y la pantalla (entre 45 y 60 cm).
Colocar el monitor a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.
Evitar reflejos y deslumbramientos en la zona de juego.
Asegurar una iluminación adecuada del entorno.
Recordar parpadear con frecuencia para evitar la sequedad ocular.
¿PUEDEN LOS VIDEOJUEGOS APORTAR BENEFICIOS VISUALES?
Aunque a menudo se destacan sus efectos negativos, lo cierto es que los videojuegos, cuando se usan con moderación, también pueden ofrecer beneficios para la visión.
Entre los aspectos positivos se encuentran:
Mejora de la coordinación ojo-mano.
Incremento de la atención y la capacidad de reacción.
Desarrollo de la memoria visual y espacial.
Aumento de la sensibilidad al contraste y de la percepción periférica.
Uso de videojuegos específicos como apoyo en terapias visuales, como en casos de ambliopía u ojo vago.
En definitiva, la clave está en el equilibrio. Un uso moderado, acompañado de buenos hábitos visuales y revisiones periódicas con tu optometrista, permitirá disfrutar de los videojuegos sin comprometer la salud ocular. La prevención sigue siendo la mejor aliada para mantener una visión sana a cualquier edad.
