Ahora que las historias de amor clásicas vuelven a inspirar series y películas, desde Cumbres borrascosas hasta Bridgerton, Bumble explora cómo se está redefiniendo el romance.
Micro-romance: pequeñas acciones, conexiones significativas: el 86 % afirma que el "micro-romance", los pequeños gestos románticos, es la forma contemporánea de mostrar amor y afecto.
Madrid, 12 de febrero de 2026 Coincidiendo con el regreso de los grandes relatos románticos a la cultura popular, desde Cumbres Borrascosas hasta Los Bridgerton, Bumble analiza cómo está cambiando la forma en la que las personas solteras viven el romance en España. La conclusión es clara: el romance sigue muy presente, pero ya no a cualquier precio.
En 2026, las conexiones reales se alejan de la idea del sacrificio emocional y del drama como prueba de amor. En su lugar, el romance se construye desde la consciencia, los límites y el bienestar personal. El amor propio ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en un factor clave que define cómo se empieza, se mantiene o se termina una relación.
Micro-romance: pequeñas acciones, grandes conexiones
Lejos de desaparecer, el romanticismo se transforma. De hecho, se está reivindicando con mayor seguridad y confianza: el 52 % de las mujeres se define como romántica y afirma querer ese romanticismo en su vida sentimental*. Sin embargo, frente a los grandes gestos y las historias de amor imposibles, gana peso una forma de romance más cotidiana y auténtica: "micro-mance". Pequeños gestos, como compartir una playlist, enviar un meme con significado, tener rituales propios o dar un paseo juntos, adquieren un nuevo valor emocional.
De hecho, el 86 %* de las personas solteras a nivel global afirma que hoy en día las muestras de afecto incluyen este tipo de pequeños gestos cotidianos, demostrando que la conexión emocional sigue siendo central, aunque se exprese de nuevas formas.
Bumble observa este replanteamiento consciente y lo denomina 'storybooking': las mujeres se inspiran en los relatos románticos, pero deciden por sí mismas cómo trasladarlos a su vida de citas, con ilusión y profundidad emocional, pero basadas en la claridad, el respeto y la autodeterminación.
Romance en 2026: inspiración sí, drama no
En plena era del revival de los romances clásicos, las historias de época siguen inspirando emociones y estética, pero ya no dictan las reglas de las relaciones reales. Las mujeres tienen cada vez más claro cómo debería ser y sentirse el amor en la vida real. Cuando se les pregunta qué significa hoy el amor, los valores emocionales lideran: el 43 % quiere ser querida por lo que realmente es, el 40 % asocia el amor con la seguridad emocional y la comprensión, y el 37 % define el amor como construir algo real con alguien que realmente la entiende**.
El romance no ha desaparecido. Simplemente ha madurado.
