El mercado inmobiliario español entra en 2026 en una fase de mayor madurez y rigor analítico. Tras varios ejercicios de elevada actividad, la prioridad de los inversores profesionales ha pivotado desde la búsqueda de rentabilidad pura hacia la construcción de carteras con fundamentos sólidos. Según el informe Real Estate Market Outlook de CBRE, la inversión inmobiliaria en España superó los 18.400 millones de euros en 2025, alcanzando el mejor registro desde 2018.
Por ello, ClubFunding, pionero europeo del financiamiento alternativo en real estate con más de 2.000 millones de euros financiados a escala grupo, analiza los vectores estratégicos que definirán la asignación de capital profesional en España este año:
Madrid y Barcelona: mercados de referencia con fundamentos diferenciales. La demanda estructural en el segmento residencial prime cerró 2025 con una revalorización del 5%, situando a la capital como el mercado con mayor crecimiento previsto en Europa.
Costa Mediterránea: el eje de crecimiento estructural. La Comunidad Valenciana y Andalucía concentraron el 21% de la inversión total en España en 2025, superando los 3.200 millones de euros.
Baleares y Canarias: activos de preservación de capital. La escasez opera aquí como factor estructural de soporte de valor: en 2023, ambos archipiélagos acapararon cerca del 46% de toda la inversión hotelera en España.
"El mercado inmobiliario español ha alcanzado un nivel de madurez que exige estructuras más profesionales y estrategias basadas en la disciplina de asignación de capital. El inversor actual busca activos resilientes en ubicaciones con fundamentos sólidos y visibilidad sobre el perfil riesgo-retorno. Nuestro comprom
