Por Susan Villa.
La trayectoria de Mercedes Cañas se ha consolidado, en muy poco tiempo, como una de las voces más honestas y reconocibles del pop-folk actual. Tras el impacto de su primer álbum Que entren en mi cabeza y dos extensas giras a ambos lados del Atlántico, la cantautora madrileña presenta Todo en su lugar, un segundo trabajo que confirma su madurez artística y su capacidad para convertir lo íntimo en un lenguaje compartido. Con más de cinco millones de reproducciones en plataformas digitales, este disco nace desde la necesidad de mirar hacia dentro y ordenar emociones universales como el amor, la amistad, la ruptura o el autoconocimiento, sin artificios y con una narrativa profundamente generacional
En Todo en su lugar, Mercedes Cañas amplía su universo creativo y se permite explorar nuevos matices emocionales, desde el duelo por una amistad hasta la reflexión sobre el compromiso en tiempos de vínculos frágiles. Canciones como "No quiero fluir" o el tema que da nombre al álbum funcionan como pequeños manifiestos emocionales, donde la calma, la introspección y la aceptación del paso del tiempo adquieren un peso central. Todo ello se traduce en un repertorio pensado para el directo, donde cada canción se resignifica en contacto con el público y refuerza esa conexión casi terapéutica que la artista establece a través de su música.
En esta entrevista, realizada por Susan Villa, Mercedes Cañas reflexiona sobre sus inicios, el proceso creativo detrás de este segundo disco y la importancia del escenario como espacio de verdad y encuentro. Una conversación serena y cercana que permite comprender no solo el momento artístico que atraviesa la cantautora, sino también la manera en que la música se convierte, para ella y para quienes la escuchan, en un refugio frente al ruido emocional contemporáneo.
1- ¿En qué momentodecidió que la música era el camino profesional que quería recorrer, y qué recuerdos conserva de esos primeros pasos como cantautora?
La música siempre estuvo en mi vida de una manera u otra y siempre soñé con dedicarme a ello, pero no fue hasta después de la pandemia cuando empezó a hacerse realidad. Comencé a subir vídeos cantando mis canciones en redes sociales como Instagram y cada vez llegaban a más gente, hasta que un día empezó a venir a mis conciertos gente que no conocía. Recuerdo esas primeras veces con mucho cariño y, cuando pienso en ello, me doy cuenta de lo privilegiada que soy por poder dedicarme a la música al cien por cien.
2-Tras el impacto de su primer álbumQue entren en mi cabeza, ¿qué aprendizajes personales y artísticos cree que fueron determinantes para afrontar este segundo trabajo con mayor madurez?
Creo que poco a poco empezó a apetecerme hablar de otras cosas en las canciones y me volví más introspectiva. Sigo escribiendo sobre el amor y el desamor, pero me he conocido más a mí misma escribiéndome a mí y hablando de temas menos tratados, como el duelo por una amistad.
3-Todo en su lugaraborda emociones muy reconocibles como el amor, la ruptura o el autoconocimiento. ¿Hasta qué punto escribir desde lo cotidiano le sirve como forma de ordenarse por dentro?
Es una terapia para mí. Me gusta escribir en frío, una vez he superado un duelo o una situación importante. Me ayuda a entender un poco más la vida.
4-Canciones como "No quiero fluir" plantean una reflexión muy generacional sobre el compromiso. ¿Siente que la música también puede funcionar como un espacio de resistencia frente a ciertas dinámicas emocionales actuales?
Pienso que, en cierta manera, la música es un refugio frente a todo el caos emocional de hoy en día. Nos ayuda a desconectar y, a la vez, a conectar con nosotros mismos. Creo que esa es la magia de la música.
5-El directo parece ocupar un lugar central en su proyecto, con una gira extensa por España y Latinoamérica. ¿Qué le devuelve el escenario que no siempre encuentra en el estudio o en el proceso de composición?
La cercanía y la autenticidad, supongo. Cuando cantas una canción en un concierto, no suena exactamente igual que en Spotify y eso la hace única. Me gusta ver las caras de la gente durante el concierto. Es como si esa comunicación se hiciera tangible, como si de repente todos sintiéramos cosas parecidas.
6-Después de este disco y de la gira deTodo en su lugar, ¿en qué punto creativo se encuentra ahora mismo y qué puede adelantar sobre los próximos proyectos de Mercedes Cañas?
Ya estoy escribiendo lo siguiente. Supongo que así funcionamos los cantautores: nunca dejamos de escribir sobre lo que nos pasa. Pero habrá que esperar un tiempo para lo nuevo, porque ahora estoy disfrutando del discoTodo en su lugar, subiendo contenido y defendiéndolo en conciertos. Creo que es necesario dar a un disco el tiempo que se merece para disfrutarlo y digerirlo bien.
