El precio del gas en el Mercado Ibérico de Gas (MIBGAS) ha aumentado cerca de un 40% desde el pasado 27 de febrero hasta hoy, tras la escalada del conflicto y el cierre del Estrecho de Ormuz
Las tarifas energéticas vinculadas al mercado ya reflejan esta subida, mientras que las tarifas fijas podrían encarecerse en las próximas semanas si la situación se prolonga
La escalada del conflicto en Oriente Medio está empezando a trasladarse a los mercados energéticos europeos y podría tener impacto directo en la factura energética de los hogares españoles. El cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, ha tensionado los mercados internacionales de energía, provocando un aumento de casi el 40% en el precio del gas en el Mercado Ibérico de Gas (MIBGAS) en tan solo unos días.
Por este estrecho circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial y cerca del 25% del gas natural licuado (GNL), por lo que cualquier interrupción en esta vía genera un efecto inmediato en los mercados energéticos internacionales. En el caso de Europa, donde gran parte del suministro energético depende de importaciones, este tipo de episodios geopolíticos suelen trasladarse rápidamente a los precios mayoristas, y, posteriormente, a la factura energética de los consumidores.
El precedente de la crisis energética de 2022
La situación recuerda a la crisis energética de 2022, cuando la invasión de Ucrania provocó un fuerte encarecimiento del gas en Europa, elevando de forma significativa las facturas de electricidad y gas durante varios meses.
Ante este escenario, los gobiernos europeos tuvieron que intervenir con medidas extraordinarias para contener los precios, entre ellas el denominado mecanismo de la “excepción Ibérica” aplicado en España y Portugal, que limitó temporalmente el impacto del gas en el precio de la electricidad.
Aunque el contexto actual no apunta a un problema inmediato de suministro, los expertos advierten de que una prolongación del conflicto podría trasladarse progresivamente a los precios energéticos en Europa, siguiendo patrones similares a los vividos en aquella crisis.
Los mercados energéticos funcionan de forma global e interconectada, por lo que las tensiones internacionales impactan directamente en los precios de referencia europeos, como el TTF, y en mercados regionales como el MIBGAS.
En el caso de la electricidad, el encarecimiento del gas eleva el coste de generación de las centrales de ciclo combinado, lo que afecta directamente al precio del mercado eléctrico y se traslada de forma casi inmediata a los hogares con tarifas indexadas al mercado mayorista (PVPC).
En cuanto al gas, las tarifas vinculadas al mercado ya están reflejando este incremento, y la evolución del conflicto podría influir en la próxima revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR), prevista para el 1 de abril.
Danny Salazar, Director General de Hello Watt, señala: "La subida ya se está trasladando a los hogares con tarifas de luz o gas ligadas al mercado. En este contexto, revisar la tarifa y valorar un contrato a precio fijo puede ayudar a evitar nuevas subidas en los próximos meses. Si la situación se prolonga, es probable que las comercializadoras trasladen progresivamente este encarecimiento también a nuevas tarifas fijas, por lo que anticiparse puede marcar una diferencia importante en la factura energética anual".
Ante este escenario de volatilidad, revisar la tarifa energética y comparar distintas opciones disponibles en estos momentos puede ayudar a los consumidores a anticiparse a posibles subidas en los próximos meses. Plataformas especializadas como Hello Watt analizan las ofertas disponibles en el mercado y ayudan a los hogares a optimizar su contrato energético en función de su consumo real.
