Fundada por la pedagoga Maria Rosa Farré Escofet, Elisava fue una de las primeras instituciones del sur de Europa y la primera del Estado español en impartir la disciplina del diseño moderno, alineada con los grandes modelos europeos del siglo XX, además de ser pionera en abrir oportunidades educativas a las mujeres
Con más de 2.800 estudiantes cada curso, 31.000 alumni, cerca de 750 empresas colaboradoras y presencia en Barcelona y Madrid, la escuela consolida su papel como motor creativo, académico, social y cultural
El aniversario desplegará un programa de 65 acciones lideradas por toda la comunidad: estudiantes, profesorado, investigadores, empresas y alumni
Nacida con la convicción de que la educación en diseño debe ser accesible y capaz de generar impacto, Elisava ha acompañado a generaciones de estudiantes en su desarrollo académico, personal y profesional. En este contexto de compromiso con la formación y el impacto social, Elisava, Facultad de Diseño e Ingeniería de Barcelona (UVic-UCC), celebra su 65 aniversario, reafirmándose como institución precursora en la formación en diseño y como uno de los agentes que han impulsado el posicionamiento internacional de España y Barcelona en el ámbito creativo.
Fundada en 1961 por visionarios del diseño
Fundada en 1961 por la pedagoga Maria Rosa Farré Escofet, junto a Alexandre Cirici i Pellicer, Josep Maria Subirachs, Albert Ràfols-Casamada, Frederic Pau Verrié y Maria Girona, Elisava nació para dar estructura académica al diseño en una época sin marcos formales y con un objetivo claro: abrir el acceso a la educación de diseño a las mujeres, en un contexto en el que la formación superior femenina era excepcional, y también marcado por el aislamiento cultural y político de la España de los años sesenta. Elisava nació con una clara vocación internacional, incorporando los principios del diseño funcional, racional y proyectual.
Mientras escuelas como la Bauhaus o la HfG Ulm consolidaban el diseño moderno en el centro de Europa, Elisava actuó como puente para la llegada y adaptación de estas corrientes a la Europa mediterránea. En plena efervescencia cultural de Barcelona, el proyecto apostó por poner la cultura, el arte y el diseño al servicio de las personas, siguiendo el espíritu de innovación y pensamiento crítico que caracteriza a la escuela desde sus inicios. Desde entonces, la escuela ha evolucionado hasta convertirse en referencia académica, cultural e industrial en España y en Europa.
El nombre de la escuela también es un homenaje histórico a las mujeres creadoras: Elisava me fecit, la inscripción del Estendard de Sant Ot del siglo XII, es la primera obra de arte firmada por una mujer en Catalunya (y que se puede visitar actualmente en el Museu del Disseny de Barcelona). Así, la escuela reitera desde su origen la importancia de la creatividad femenina en un ámbito académico tradicionalmente dominado por hombres.
65 años formando talento
Durante más de seis décadas, Elisava ha demostrado que la educación en diseño es una herramienta estratégica para transformar la sociedad, la cultura y la industria. La universidad siempre ha abierto el camino a nuevas oportunidades, adaptando su formación al marco europeo de educación superior y convirtiéndose en 2020 en facultad. Además, Elisava participó activamente en la construcción de una nueva identidad cultural y profesional de Barcelona, consolidando su papel como polo internacional del diseño y contribuyendo a situar la ciudad como referente del diseño.
Hoy, Elisava se proyecta hacia el futuro con una visión integradora que conecta creatividad, investigación, innovación y colaboración con la industria. Javier Peña, director general de la fundación Elisava comenta: “Celebrar 65 años es reconocer un legado construido con pasión, talento y visión y, al mismo tiempo, reafirmar nuestra misión de seguir formando profesionales capaces de transformar el mundo a través del diseño y la ingeniería”.
Celebración y legado: seis décadas de creatividad e innovación
El 65 aniversario de Elisava se celebra con 65 acciones a lo largo de 2026, diseñadas para involucrar a toda la comunidad educativa y mostrar la diversidad y el impacto de la escuela. El programa incluye exposiciones, charlas, talleres, proyectos con empresas, encuentros con alumni y actividades abiertas al público, tanto en Barcelona como en Madrid, buscando conectar pasado, presente y futuro y reforzar la identidad de Elisava como espacio de creatividad, investigación y formación aplicada.
La conmemoración pone también un especial énfasis en la figura de su fundadora, Maria Rosa Farré Escofet, reconociendo su visión pionera y su apuesta por abrir caminos en la educación del diseño. Su legado sigue guiando a la escuela, que mantiene el compromiso con la igualdad de oportunidades, la innovación constante y la excelencia académica. “Este aniversario es un homenaje al talento, la creatividad y la dedicación de toda la comunidad Elisava. Celebramos lo que hemos logrado y, sobre todo, lo que aún queremos construir como facultad, motor de transformación social y facultad de referencia en diseño e ingeniería”, añade Peña.
Formación que conecta talento y sociedad
Actualmente, Elisava forma 2.800 estudiantes de más de 100 nacionalidades cada curso académico, a través de grados universitarios, másters, postgrados y su escuela online Shifta, y cuenta con Elisava Research, departamento de investigación con más de 135 investigadores en activo.
La escuela mantiene una estrecha relación con la industria y el entorno productivo, cultural, social y artístico a través de más de 740 empresas e instituciones colaboradoras y más de 100 proyectos anuales, permitiendo que el trabajo académico tenga un impacto directo en el mundo profesional. Este modelo asegura que el alumnado experimente la realidad laboral desde el primer curso y desarrolle habilidades aplicables a múltiples sectores. “En Elisava formamos a nuestro alumnado para que sean capaces de superar cualquier reto con espíritu crítico, conciencia ética, ecológica y de igualdad, mediante la creatividad y las tecnologías emergentes. Todo esto con el objetivo de resolver necesidades que mejoren la vida de las personas, la sociedad y el planeta”, afirma Cristina Taverner, decana de la facultad.
