El 65% de los responsables de TI cree que la convergencia de la IA, la computación cuántica y otras tecnologías emergentes impulsará una escalada sin precedentes en el conflicto cibernético
La mitad de los encuestados afirma que la amenaza de guerra cibernética es inminente y ya ha notificado actos de este tipo a las autoridades
Armis, compañía de seguridad y gestión de exposición cibernética, advierte de que las amenazas de una guerra cibernética han alcanzado un momento crítico a escala global. A medida que las tecnologías emergentes aceleran las operaciones en el ciberespacio y se intensifican las tensiones geopolíticas, los atacantes están dirigiendo con mayor frecuencia sus acciones contra las infraestructuras, la información y los sistemas que sostienen la estabilidad mundial.
“Las tensiones geopolíticas, la aceleración de la IA y las brechas de seguridad aún sin resolver están convergiendo y llevando la guerra cibernética a un punto de ebullición”, señala Nadir Izrael, CTO y cofundador de Armis. “La guerra cibernética es ya una condición permanente; los atacantes operan a velocidad de máquina, mientras demasiadas organizaciones siguen tratando de defenderse con suposiciones y estructuras diseñadas para un entorno de amenazas muy diferente. Los líderes empresariales deben reaccionar y reforzar de inmediato sus operaciones proactivas de ciberseguridad antes de que sea demasiado tarde”.
Los nuevos datos del cuarto informe anual global sobre ciberguerra de Armis Labs, titulado A World Under Pressure: Cyberwarfare in an Age of AI-Fueled Escalation, evidencian la rapidez con la que está aumentando la presión. Casi ocho de cada diez responsables de TI en todo el mundo (79%) se muestran preocupados por el uso de la IA por parte de actores estatales para desarrollar ciberataques más sofisticados y dirigidos, frente al 73% del año pasado. Además, dos tercios (67%) consideran que el uso indebido de tecnologías emergentes incrementará la probabilidad de daños colaterales en infraestructuras civiles durante conflictos cibernéticos.
Pese a esta presión creciente, persiste un elevado, y engañoso, nivel de confianza entre las organizaciones. El 79% de los responsables de TI afirma que su organización está preparada para afrontar un ataque de ciberguerra, mientras que el 76% considera que está lista para mitigar las amenazas impulsadas por IA. Sin embargo, esta percepción de estar preparados está cada vez más desconectada de la realidad.
Más de la mitad de las organizaciones (54%) reconoce haber sufrido en los últimos 12 meses un ataque generado o liderado por IA, y el 50% admite que aún no ha logrado asegurar adecuadamente su entorno tras el incidente. Al mismo tiempo, dos tercios (66%) coinciden en que las organizaciones siguen subestimando los recursos necesarios para defenderse frente a amenazas potenciadas por IA, lo que revela una brecha creciente entre la preparación percibida y la resiliencia real.
“La falsa confianza, sin inteligencia contextual, es un multiplicador de fuerza para el adversario”, afirma Michael Freeman, responsable de Inteligencia de Amenazas en Armis. “En la era de las amenazas aceleradas por IA, los actores estatales explotan la brecha entre la seguridad percibida por el defensor y su exposición real. Una gestión eficaz de la exposición cibernética no sólo proporciona visibilidad; aporta la verdad operativa necesaria para eliminar puntos ciegos y reforzar de forma preventiva la superficie de ataque antes incluso de que se lance el primer exploit”.
Entre las principales conclusiones globales adicionales del informe destacan:
El 69% de los responsables de TI coincide en que la dependencia global de la IA intensificará las implicaciones geopolíticas de la ciberseguridad.
El 68% cree que la militarización de la IA convertirá el conflicto cibernético en un elemento cada vez más persistente de la geopolítica mundial.
El 64% afirma que las tecnologías emergentes dificultan distinguir entre espionaje, ciberdelincuencia y actos de guerra.
El 74% considera que los ataques de ciberguerra aumentarán contra instituciones que representan la libertad de prensa y el pensamiento independiente.
El 52% señala que los pagos por ransomware ya superan su presupuesto anual de ciberseguridad.
Pago medio global por ransomware en 2025: 11.610.000 dólares / 7.710.000 libras esterlinas / 8.440.000 euros.
El cuarto informe anual global sobre ciberguerra de Armis 2026 se basa en un estudio realizado a más de 1.900 responsables de TI en todo el mundo, así como en datos propios de Armis Labs. El informe completo, que incluye un análisis detallado por regiones y sectores, puede consultarse aquí.
Asimismo, Armis ha publicado un blog en el que profundiza en los resultados globales y en las principales lecciones para las organizaciones.
