Más de 4.450 centros educativos en España, de todos los niveles educativos, cuentan actualmente con huerto escolar (más del 16%). El dato, resultado del primer mapeo estatal sobre agroecología escolar realizado en 20242025, refleja la extensión de una práctica que ha crecido de forma sostenida en los últimos años, aunque de manera desigual y, en muchos casos, sostenida por el impulso individual de docentes o equipos directivos.
Con el objetivo de dar coherencia y continuidad a este movimiento disperso, el proyecto Enredándonos inicia su Fase II con una meta clara: consolidar la Red Estatal de Agroecología Escolar como espacio estable de coordinación, intercambio e incidencia pública.
Durante su primera etapa, el proyecto elaboró un diagnóstico estatal (Estrella, 2025) que permitió identificar la distribución territorial de los huertos escolares, analizar sus modelos de funcionamiento y detectar barreras comunes, tanto organizativas como normativas. El estudio confirmó que, aunque la presencia del huerto está ampliamente extendida, su integración curricular, su estabilidad y su reconocimiento institucional siguen dependiendo en gran medida de la voluntad de equipos concretos.
Además del mapeo, la iniciativa celebró el III Encuentro Estatal de Huertos Escolares Agroecológicos y Cultura Alimentaria, que reunió a 90 profesionales de distintos territorios, y actualizó el Manifiesto por la Agroecología Escolar, respaldado actualmente por más de 70 centros y entidades. El proceso permitió visibilizar experiencias consolidadas y poner sobre la mesa retos compartidos.
Hacia una estructura estatal estable
La nueva fase del proyecto busca dar un paso más allá del intercambio puntual de experiencias y consolidar un espacio permanente de coordinación a nivel estatal. La Red Estatal de Agroecología Escolar conectará centros educativos, redes territoriales y programas municipales con el fin de compartir recursos, evitar duplicidades y reforzar el reconocimiento institucional de estas prácticas.
Para acompañar el proceso se ha constituido un Grupo Motor con representación territorial diversa que ejercerá funciones de orientación estratégica y seguimiento.
Formación docente y marco institucional
Uno de los ejes prioritarios será la incorporación de la agroecología escolar en la formación inicial del profesorado. Aunque miles de centros cuentan con huerto escolar, estos contenidos apenas están presentes de forma sistemática en los grados de Magisterio. Durante 2026 se trabajará con profesorado universitario en el diseño de una propuesta formativa que posteriormente será contrastada con docentes en activo.
La iniciativa también reforzará el diálogo con administraciones locales y autonómicas para abordar obstáculos normativos y organizativos detectados en la fase anterior, especialmente en relación con el uso de espacios y la gestión vinculada a los huertos escolares.
Más allá del cultivo en sí, la agroecología escolar se vincula a múltiples dimensiones educativas: aprendizaje práctico, educación ambiental, alimentación saludable, trabajo comunitario y conocimiento del territorio. En un contexto marcado por la emergencia climática y los desafíos de salud pública relacionados con la alimentación, la escuela aparece como un espacio clave para generar cambios culturales de largo recorrido.
La consolidación de una red estatal busca precisamente reforzar esa dimensión sistémica: pasar de experiencias valiosas pero aisladas a una articulación que permita compartir evidencias, mejorar la calidad pedagógica y ampliar su impacto.
La nueva etapa se desarrollará a lo largo de 2026 con el objetivo de consolidar una estructura estatal que permita integrar la agroecología escolar de forma más estable en el sistema educativo español.
