En Semana Santa además de las procesiones y viacrucis, otra de las tradiciones que están muy presentes tanto en ciudades como en pueblos de toda la geografía española, son las pasiones vivientes. En estas representaciones teatrales de la Semana Santa suelen ser los propios vecinos quienes actúan para escenificar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Yescapa, la plataforma líder en Europa en alquiler de autocaravanas y furgonetas camper, propone para esta Semana Santa una ruta por los pueblos con más encanto y en los que en esos días se representan pasiones vivientes, que, en algunos casos, están declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional.
Chinchón (Madrid)
Considerada una de las más antiguas de la Comunidad de Madrid. No en vano se viene representando desde 1963 durante el anochecer del Sábado Santo en su casco histórico en lugares emblemáticos como la plaza Mayor, el Ayuntamiento, la plaza de San Roque y el Calvario, entre otros. Esta Pasión Viviente de Chinchón, en donde intervienen unos 250 actores, se compone de distintas escenas llenas de colorido y dramatismo que culmina con la Resurrección. Es en ese momento cuando se representa la ascensión de Cristo envuelto entre humo blanco y palomas en la iglesia de la Asunción.
Riogordo (Málaga)
Reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional de España, El Paso de Riogordo es uno de los autos religiosos más peculiares y conocidos de España. Su escenificación tiene lugar desde 1951 el Viernes y el Sábado Santo en un recinto natural: El Calvario. Se trata de una amplia explanada de 8.000 m2 al aire libre, con cabida para más de 6000 personas sentadas, con el que se quiere que el espectador se ambiente y se sumerja lo más posible en la época que se representa. El encuentro de Jesús con la Samaritana, el Sermón de la Montaña, la elección de los Apóstoles o la Última Cena son algunas de las 17 escenas diferenciadas que se escenifican durante unas tres horas. Sin duda una Pasión Viviente que merece una visita a este municipio malagueño que destaca además por su gastronomía y artesanía.
Oliva de la Frontera (Extremadura)
Desde 1976, Oliva de la Frontera celebra cada año durante la Semana Santa su Pasión Viviente. Más de 500 personas de este pueblo extremeño de la provincia de Badajoz participan activamente en esta Fiesta Declarada de Interés Turístico Nacional desde 2018. Las escenificaciones empiezan el Domingo de Ramos con la entrada de Jesús en Jerusalén. Continúan el Jueves Santo con las escenas de La Última Cena, la Oración en el Huerto y el Juicio ante Caifás. Por último, el Viernes Santo con el Proceso ante Pilato, el Proceso ante Herodes, el Camino del Calvario, y la Crucifixión y Muerte de Jesús.
Cuevas del Campo (Granada)
Dentro de los eventos más representativos que se celebran en Semana Santa en el Altiplano de Granada se encuentra la Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo. Y es que en esos días el pueblo se transforma en la antigua Jerusalén. Comienza el Domingo de Ramos. Ese día más de 600 actores con trajes similares a los de la época del emperador Tiberio abarrotan las calles y recrean "los oficios perdidos" de la época, así como actividades gastronómicas, de forma que el pueblo entero se convierte en un gran escenario.
El Viernes Santo tiene lugar el acto central, el Drama de la Pasión, fielmente representado según el Evangelio de San Mateo. Se inicia en la terraza del templo parroquial (Pretorio) con la celebración del juicio de Jesús ante Pilatos, donde es condenado a morir en la cruz y flagelado cruelmente. La subida al Gólgota se lleva a cabo por una de las calles más emblemáticas de la localidad: La Cañá de San Isidro (Vía Dolorosa), donde tienen lugar las tres caídas. La Crucifixión, el Entierro y la Resurrección tienen lugar en el paraje denominado "Cueva de Parejo", en Cantarranas, un impresionante rincón centenario de inimaginable belleza.
Castro Urdiales (Cantabria)
Cada año esta localidad de 32.000 habitantes situada en la costa oriental de Cantabria representa la mañana del Viernes Santo en la Explanada de Santa María. Esta Pasión Viviente que se interpreta desde 1.985 y que reúne cada año a más de 20.000 personas que madrugan para tener el mejor sitio en la parte final de la representación. Desde las 10 de la mañana hasta 6 horas más tarde, el pueblo se transforma en un escenario donde más de 600 vecinos reviven la Pasión de Cristo. Son 15 escenas las que se representan por las calles de su bello casco, empezando en la Última Cena, pasando por el Beso de Judas y terminando con la Crucifixión, muerte, descendimiento y resurrección.
