Los expertos alertan de que muchas de estas lesiones pueden complicarse si no se tratan a tiempo, sobre todo en grupos de riesgo o personas con patologías previas
Avisan que el sometimiento de los pies a esfuerzos prolongados incrementa el riesgo de desarrollar otras afecciones como fascitis plantar, tendinitis o sobrecargas musculares
Con la llegada de la Semana Santa, miles de andaluces se preparan para largas jornadas de procesiones. En este contexto, el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (COPOAN) advierte de que estrenar calzado durante estos días es uno de los principales motivos de consulta en clínicas podológicas tras esta importante festividad andaluza.
Según explican los especialistas, el uso de zapatos nuevos durante caminatas prolongadas provoca un aumento significativo de lesiones dérmicas y ungueales. "Cada año vemos cómo, tras los primeros días de Semana Santa, aumentan las consultas por ampollas, rozaduras o uñas encarnadas, en muchos casos derivadas de haber utilizado calzado nuevo sin adaptación previa", señala Rosario Correa, presidenta de COPOAN.
El principal problema de estrenar calzado radica en que el zapato aún no se ha adaptado a la forma del pie ni a la pisada del usuario. Esto genera fricción continua que puede provocar ampollas y heridas abiertas, hematomas subungueales, uñas encarnadas, infecciones cutáneas y dolor que altera la pisada y puede derivar en sobrecargas o lesiones mayores
Además, los podólogos advierten de que una lesión aparentemente leve puede complicarse si no se trata adecuadamente, especialmente en personas con patologías previas o en grupos de riesgo como pacientes con diabetes.
A esto se suma que, durante la Semana Santa, los pies están sometidos a esfuerzos prolongados para los que, en muchos casos, no están preparados, lo que incrementa el riesgo de desarrollar otras afecciones como fascitis plantar, tendinitis o sobrecargas musculares.
Consejos para antes y después de las caminatas
Asimismo, desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía insisten en la importancia de no solo elegir bien el calzado, sino también preparar los pies previamente y cuidarlos tras las largas caminatas, con el objetivo de prevenir lesiones y favorecer su recuperación.
Antes de la Semana Santa
Los especialistas recomiendan preparar los pies en los días previos para adaptarlos al esfuerzo:
Realizar caminatas progresivas los días anteriores para acostumbrar al pie
Hidratar la piel diariamente con cremas específicas para evitar la aparición de grietas
Cortar las uñas de forma recta para prevenir uñas encarnadas
Revisar posibles durezas o callosidades, que puedan aumentar la presión y el riesgo de lesión
Utilizar el calzado que se vaya a emplear previamente para adaptarlo al pie
Durante y después de las caminatas
Tras largas horas de recorrido, es fundamental favorecer la recuperación del pie:
Lavar los pies con agua tibia y jabón suave, evitando baños prolongados
Secarlos bien, especialmente entre los dedos, para prevenir infecciones
Aplicar crema hidratante, excepto en los dedos, para mantener la piel en buen estado
Elevar los pies durante unos minutos para reducir la inflamación
Realizar baños de contraste (agua templada y fría) en caso de hinchazón
Vigilar la aparición de ampollas o heridas y no manipularlas. Es importante desinfectarlas y protegerlas con apósitos adecuados para evitar infecciones y complicaciones
Además, desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía recuerdan que, ante cualquier dolor persistente, herida o molestia, es fundamental acudir a consulta y animan a la población a no normalizar el dolor al caminar.
