El 46% de las empresas ya sufre impacto económico por el absentismo, con pérdidas de productividad y aumento de costes
Dos de cada tres compañías detectan más bajas laborales y el 66% aprecia un incremento en su número o duración
CROEM y la Cámara de Comercio de Murcia presentaron hoy el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) correspondiente al segundo semestre de 2025, elaborado en colaboración con PwC, que confirma que las empresas de la Región mantienen un nivel de confianza positivo, aunque con un aumento de la cautela ante el inicio de 2026.
El índice se situó en 30,6 puntos, en terreno favorable, si bien ligeramente por debajo del semestre anterior, lo que refleja una moderación de las expectativas empresariales en un contexto marcado por el incremento de los costes, la escasez de talento y la incertidumbre económica.
Durante la presentación, en la que participaron el presidente de CROEM, Miguel López Abad; la presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, Miryam Fuertes; y el director de PwC en la Región de Murcia, Javier Celdrán, se puso de manifiesto que la actividad empresarial mantuvo un comportamiento sólido en la segunda mitad de 2025. Casi dos de cada tres empresas aumentaron su cifra de negocio, más de la mitad mantuvieron el empleo y los precios, y cerca de tres de cada diez incrementaron su inversión. Además, el sector exterior continúa mostrando fortaleza, con más de la mitad de las empresas previendo aumentar sus exportaciones en los próximos meses.
En este sentido, la presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, Miryam Fuertes, destacó el papel de la internacionalización como uno de los principales motores de crecimiento, subrayando que "las empresas murcianas están encontrando en los mercados exteriores una vía clara para seguir creciendo, incluso en un contexto de mayor incertidumbre".
Pese a estos datos, el informe refleja un cambio de tono en las expectativas. Aunque más de la mitad de las empresas prevé aumentar su facturación, solo una de cada cuatro espera incrementar el empleo, lo que apunta a una desaceleración moderada del ritmo de crecimiento.
En este contexto, entre los principales factores que están limitando la actividad empresarial destacan la escasez de personal cualificado, el aumento de la competencia y el incremento de los costes laborales, a los que se suma con fuerza el absentismo laboral, que ya se sitúa entre las principales preocupaciones del tejido empresarial y gana peso en esta edición del informe.
Por ello, este Indicador de Confianza incorpora un módulo específico sobre absentismo laboral, al tratarse de una de las preocupaciones que más posiciones está ganando entre las empresas. Los resultados confirman su creciente impacto: dos de cada tres compañías detectan un aumento de las bajas, el 66% aprecia un incremento en su número o duración y el 46% reconoce un impacto económico directo en su negocio, principalmente por la pérdida de productividad (72%) y el incremento de los costes laborales (63%).
El presidente de CROEM, Miguel López Abad, advirtió de la dimensión del problema y de su evolución en los últimos años: "El absentismo laboral es un fenómeno creciente desde 2018 que está lastrando la productividad y la competitividad de nuestras empresas. Estamos viendo cómo aumentan tanto el número como la duración de las bajas, lo que genera tensiones organizativas y un impacto directo en los costes". Asimismo, subrayó que "esta situación también perjudica al conjunto de las plantillas, ya que obliga a redistribuir cargas de trabajo y afecta al funcionamiento de las empresas".
En esta línea, López Abad insistió en la necesidad de actuar: "Es imprescindible escuchar a las empresas y abordar este problema con medidas eficaces. No estamos ante un fenómeno coyuntural, sino estructural".
El Índice de Confianza Empresarial refleja el interés de las empresas en reclamar medidas que permitan reducir su impacto, como un mayor control y seguimiento de las bajas, la agilización de las pruebas diagnósticas y un refuerzo del papel de las mutuas, aspectos que cuentan con un amplio consenso en el tejido empresarial.
Por su parte, el director de PwC en la Región de Murcia, Javier Celdrán, señaló que los resultados del informe reflejan "una confianza empresarial que se mantiene en niveles positivos, aunque con un aumento claro de la cautela ante el contexto actual", destacando la capacidad de adaptación de las empresas en un entorno cada vez más exigente.
Finalmente, el análisis por sectores muestra una evolución desigual, con comercio y servicios manteniendo un comportamiento positivo, mientras que la industria registra un enfriamiento significativo. Agricultura y construcción mejoran su situación actual, pero anticipan una caída de expectativas para el inicio de 2026.
El Indicador de Confianza Empresarial, basado en una encuesta a más de 300 empresas de la Región, consolidándose como un barómetro de referencia para conocer la situación y las perspectivas del tejido empresarial murciano.
