El historiador y escritor, recientemente galardonado con el Premio Dulcinea de Ensayo, desgranó en CMM Radio los detalles de su obra 'La cocina de Castilla-La Mancha en la pluma de los grandes escritores'. Fruto de tres años de investigación y el análisis de 280 obras, el libro propone un "maridaje" perfecto entre las letras del Siglo de Oro y los sabores más humildes de la tierra manchega.
En una entrevista cercana y reveladora concedida al periodista Rubén García Castelbón en el programa Castilla-La Mancha Hoy de CMM Radio, el historiador Joan A. Abellán compartió las claves de su último éxito literario: 'La cocina de Castilla-La Mancha en la pluma de los grandes escritores'. La obra, editada por el Grupo Oretania, ha sido distinguida con el prestigioso Premio Dulcinea en la categoría de Ensayo, otorgado por la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha.
Durante la charla, Abellán explicó cómo una relectura pausada del Quijote prendió la mecha de este proyecto. "Después del consabido 'en un lugar de la Mancha', Cervantes ya cuenta lo que come el protagonista: la olla, el salpicón, las lentejas... me llamó la atención que en 1605 ya se hablara con esa precisión de platos como los duelos y quebrantos", señaló el autor. Lo que comenzó como una curiosidad cervantina derivó en una investigación titánica de más de tres años, consultando 280 obras y a 250 autores, desde Lope de Vega hasta Calderón de la Barca.
El libro no es solo un estudio histórico; es también un recetario vivo. Abellán destacó la curiosa dualidad de nombres y sabores que ha encontrado en su camino. "El salpicón manchego no tiene nada que ver con el de marisco; es carne de cocido desmenuzada con cebolla y vinagre. O el gazpacho, que para la mayoría es el andaluz, pero el nuestro nace de las tortas cenceñas y la carne troceada", explicó, definiendo la cocina manchega como una "cocina humilde y de producto de cercanía", donde el ingenio suplía la escasez de ingredientes de la época.
A preguntas del periodista sobre sus preferencias personales, el autor no dudó en confesar su debilidad por el asadillo y los duelos y quebrantos, calificando a este último como una "maravilla" pese a su sencillez.
Respecto al estado actual del sector editorial, Abellán se mostró optimista y firme defensor del formato físico: "El papel es el papel. La comodidad que te da no la ofrece ni un ordenador ni una tablet. Poco a poco, la gente está volviendo a las raíces".
Aunque actualmente se define como un "jubilado que escribe por placer", su actividad no cesa. Reveló que se encuentra inmerso en la redacción de la historia de un restaurante centenario de Valdepeñas, un encargo que compagina con su pasión por la lectura de consulta, mencionando obras como 'Historia de una taberna' de Antonio Díaz Cañabate como sus actuales referentes.
La obra galardonada, que cuenta con el prólogo de Luis Díaz-Cacho y Mar Marqués, se consolida como un referente imprescindible para entender la identidad de Castilla-La Mancha a través de sus dos grandes patrimonios: su mesa y su literatura. El libro ya está a la venta en librerías.
