Más del 70% de los españoles responde llamadas de trabajo fuera de su horario laboral
Las empresas que incumplen la desconexión digital pueden enfrentarse a sanciones de hasta 7.500 €
A 13 de abril: El entorno laboral español atraviesa en 2026 un momento decisivo, en el que el bienestar de los directivos se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones. El 88 % de los directivos de pymes españolas afirma haber sufrido problemas de salud mental a causa de su trabajo, según II Informe de Pymes y Autónomos de España. En este contexto, la presión constante, la acelerada digitalización y la exigencia de resultados inmediatos han situado a los líderes en un escenario de estrés permanente, con impactos directos en su capacidad de decisión, en la productividad y en la salud de sus equipos.
Este escenario no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos años, impulsado por la hiperconectividad y la creciente dificultad para separar la vida profesional y personal. Como consecuencia, la desconexión digital se ha convertido en uno de los principales retos del entorno laboral actual, especialmente en los niveles directivos.
Un marco legal insuficiente
En este contexto, la Ley de Desconexión Digital fija límites a la comunicación laboral fuera del horario, especialmente en teletrabajo, y obliga a las empresas a adoptar medidas para evitar la prolongación de la jornada.
Sin embargo, la evidencia demuestra que la regulación por sí sola no ha sido suficiente. Según el informe de desconexión digital de InfoJobs (2025), el 53 % de la población ocupada en España no logra desconectar completamente fuera del horario laboral. Además, un 73 % responde llamadas, mensajes o correos fuera de su jornada, y un 63 % mantiene esta práctica incluso durante sus vacaciones.
En el caso de los directivos, la situación es aún más crítica, 7 de cada 10 directores generales en España reconocen no haber desconectado totalmente durante sus vacaciones, según datos publicados en el Observatorio de Recursos Humanos. La mayoría admite que, aunque redujo el ritmo de trabajo, continuó dedicando entre una y dos horas diarias a revisar correos, atender llamadas o tomar decisiones urgentes.
Cambio cultural y bienestar como estrategia
Frente a un contexto donde los directivos enfrentan una presión creciente y una responsabilidad elevada, las organizaciones están adoptando workshops especializados y programas de coaching ejecutivo como solución para proteger su bienestar y fortalecer sus equipos. "El coaching y los talleres para directivos no solo ayudan a gestionar la presión diaria, sino que también favorecen que la desconexión y la salud mental se integren en la cultura de la empresa desde la alta dirección." analiza César Truan, Director de Synergie Executive España.
Estas iniciativas se suman a medidas tradicionales como la flexibilidad horaria, la planificación anticipada de vacaciones, las pausas activas y el apoyo psicológico, consolidándose como herramientas estratégicas para mejorar la productividad, potenciar la creatividad y fidelizar al talento directivo.
Aunque algunas sanciones por incumplimiento de normativas sobre bienestar pueden alcanzar los 7.500 euros, el enfoque más efectivo para las organizaciones no está en evitar la multa, sino en invertir en programas de desarrollo y acompañamiento. El mercado de coaching ejecutivo espera un crecimiento de casi 1,55 mil millones de dólares en 2025 a 1,67 mil millones en 2026, con un uso creciente de coaching digital y modelos de participación híbridos. A medio plazo, estas prácticas ayudan a los líderes a gestionar la presión, prevenir el agotamiento y fortalecer equipos, mientras las empresas mejoran la toma de decisiones, la implicación de los equipos y reducen la rotación en puestos clave.
Sanciones y cumplimiento: la desconexión digital como obligación
Desde el punto de vista normativo, el incumplimiento de la desconexión digital puede conllevar sanciones económicas relevantes. La Inspección de Trabajo no solo evalúa la existencia de un protocolo formal, sino también si la organización ha implantado medidas reales y efectivas para evitar comunicaciones fuera de la jornada laboral. Estas infracciones se enmarcan en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), con multas que pueden alcanzar los 7.500 euros en los casos más graves.
En este contexto, Truan señala: "No basta con cumplir la ley sobre el papel. Las empresas deben garantizar que las políticas de desconexión digital se implementen de manera efectiva, especialmente en los niveles directivos, donde la presión y la disponibilidad constante están más normalizadas".
