En este tercer adelanto de CON ESTE DISCO (LO) VAMOS A PETAR, Néctar continúa consolidando una narrativa que observa sin filtros los problemas de una generación atravesada por la autoexigencia, la precariedad y el ruido constante.
Ese sonido “muy rap para el rock, muy rock para el rap” que identifica a la banda madrileña, en esta ocasión se apoya en la oscuridad emocional de Nirvana y la hibridez de Gorillaz para explorar una de las grandes paradojas de nuestro tiempo: necesitamos esfozarnos tanto en descansar que cada intento de descanso acaba cansándonos más.
El 25 de abril los madrileños estarán presentando sus nuevos temas en Siroco (Madrid).
Néctar presenta “Despojo Social”, tercer adelanto de su álbum debut CON ESTE DISCO (LO) VAMOS A PETAR. Tras explorar la épica de la supervivencia (“Lo voy a petar”) y el desahogo como necesidad vital (“Peces en el río”), la banda madrileña se adentra ahora en el terreno de la culpa, el agotamiento mental y la autoexigencia profundizando en uno de los problemas más acuciantes de nuestro tiempo: la imposibilidad de parar realmente. Y es que, especialmente cuando estás haciendo malabares con tu vida personal, profesional y musical, descansar cansa.
“Despojo Social” parte de una idea tan simple como terrorífica: sentirse improductivo en un mundo que exige producir sin parar. La canción captura esa sensación de incomodidad que aparece cuando no se está haciendo “nada”, el ruido interno que te impide descansar cuando más lo necesitas, juzgándote en tu aparente improductividad y sentenciándote como el despojo social que eres.
“Despojo Social” funciona como un espejo en el cual es imposible no verse reflejado. Porque, en algún momento, todas y todos hemos estado en ese punto incómodo en el cual el descanso se percibe como fracaso y la mente se niega a detenerse. En ese sentido, la canción expone una paradoja contemporánea: el hecho de que para parar necesitemos esforzarnos más incluso que para continuar sin descanso.
Musicalmente, en el tema dialogan la herencia híbrida de los Gorillaz de "Feel Good Inc." y la crudeza emocional de Nirvana, incorporando además ecos del indie rock estadounidense de los noventa. Guitarras ásperas, atmósferas densas y una interpretación vocal al límite acompañan un discurso que, lejos de consolar, se limita a exponer el problema.
"Intenta relajarte, despejar la mente, medita o ponte a dibujar mandalas, o mándalo todo a la mierda y trata de entretenerte con una serie o una peli. Haz o no hagas, porque en realidad da igual: eres y siempre serás un despojo social."
- Néctar, 2026
Directora creativa: Nuria Lacalle @lacallenation
Fotógrafa: Melisa Seser @mel.seser / melseser
Estilista: María Echeverria @maria.echeverria__
"Son unos chicos muy educados, buena gente. Se aplauden a ellos mismos cuando el público les aplaude y dan las gracias varias veces después de cada tema que tocan. Les gusta mucho lo que hacen y se ve que lo pasan bien. Pero que por favor no descuiden su otro trabajo, el de verdad, que de la música es muy difícil vivir…”, cuenta la madre de uno de ellos antes de ser (metafóricamente) amordazada.
Desde que comenzase su andadura en 2023 como proyecto de cruce y fricción entre géneros, Néctar ha trabajado desde la autogestión, publicando varios singles y dos EPs: Un Refugio en un Castillo y Lágrimas, Sudor y Saliva, mezclado por Manuel Cabezalí. La formación está integrada por Marcos Holgado (Marc.de.Marcos, también guitarrista de Pan y bajista de Rodher) a la guitarra; Miguel Sánchez (Tynytus) a la batería; Urko Arribas (Urkkobain, guitarrista de Rodher) al bajo; y Enrique Chacón (Miyamoto Muchacho) al micrófono.
Su propuesta sonora puede describirse como un Frankenstein visceral que amalgama la intensidad emocional de Viva Belgrado, la pulsión urbana de WOS, la plasticidad de Gorillaz, la sensibilidad de Juancho Marqués, el músculo alternativo de Havalina, la crudeza de Violent Soho o la urgencia melódica de Calavento.
En directo, Néctar ha defendido su repertorio en salas como Siroco, Wurlitzer Ballroom, Mardi Gras o Filomatic, además de participar en festivales como Bee Week y las Fiestas de Cifuentes, y en numerosos micros abiertos del circuito independiente. El 25 de abril vuelven a Siroco (Madrid) para presentar sus nuevos temas, y el 20 de junio actuarán en la sala Malavida (A Coruña), consolidando una trayectoria que se sostiene en el directo como espacio de verdad y comunidad.
