La despedida del invierno y la llegada de la primavera puede influir en nuestro organismo debido a los cambios ambientales (con elcambio horario, elaumento de temperaturay más horas de luz). En esta época es común sentirsemás cansado de lo habitualy confalta de vitalidad, en un procesotemporal y estacionalque suele ser leve y, por lo general,no dura más de dos o tres semanas. Este "bajón" se asocia a la necesidad del cuerpo deadaptar su reloj biológicoa las nuevas condiciones ambientales, además de cambios de rutina, humedad o presión atmosférica.
"En consulta vemos que, en el cambio de estación, muchas personas describen una sensación de 'no estar al 100%'. Esta astenia primaveral suele ser transitoria y, en la mayoría de los casos, mejora cuando el organismo se adapta y volvemos a rutinas estables", explica elDr. Vicente Pascual, médico de familia y colaborador deMARNYS.
Manifestaciones más comunes
Aunque el signo principal suele ser el cansancio, también pueden aparecer:
Fatiga física y mental
Alteraciones del sueño(somnolencia diurna y descanso menos reparador)
Dificultad para concentrarse
Cambios en el estado de ánimo(irritabilidad o tristeza sin causa aparente)
Dolor de cabeza
Pérdida de apetito
Rutina de apoyo y hábitos sencillos para ayudarte a recuperar la vitalidad
Para ayudar al organismo a volver a su ritmo, es clave reforzar una base estable:
Seguir una dieta variada y equilibrada, basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas y minerales.
Adoptar un estilo de vida saludable con la práctica de actividad física moderada varias veces a la semana y, si se puede, al aire libre.
Tener una rutina de sueño adecuada (acostarse y levantarse a la misma hora si es posible) y dormir el suficiente número de horas cada día.
Llevar un ritmo de vida relajado y evitar el estrés.
Hidrataciónsuficiente, especialmente con el aumento de temperatura.
"En estos periodos, lo más efectivo suele ser lo más básico: regularidad en horarios, movimiento moderado, buena hidratación y descanso. Cuando eso se cuida, la sensación de fatiga suele ceder", añade el Dr. Pascual.
Alimentación y activos de apoyo: cuando la dieta necesita un "extra"
Una alimentación variada y rica en nutrientes es la base para aportar al organismo energía y micronutrientes clave. En estos periodos de cambios ambientales, algunas personas optan por complementar su dieta con ingredientes naturales vinculados a favorecer el metabolismo energético.
Entre los más utilizados destacan lajalea real, elpoleny elpropóleo. En este sentido,MARNYS Royal Provite 5000aporta una alta concentración de jalea real pura con 3.850 mgpor vial, combinada con polen abiertoypropóleo purificado, además devitamina E, que contribuye a la protección celular del daño oxidativo (EFSA, 2010).
También se recurre a ingredientes que ayuden a reducir el cansancio y la fatiga. Un ejemplo esMARNYS 2FOURENERGY, que combina ginseng, guaraná (que aporta 3,75 mg de cafeína), taurina, L-arginina y vitaminas del grupo B que, en su conjunto, ayudan al aporte energético y al rendimiento físico y mental.
Además, minerales como elmagnesiocobran especial relevancia en esta época, comoMARNYS MagVital Forteque combina tres fuentes de magnesio con tecnología liposomada, proporcionando una alta biodisponibilidad en el organismo. El magnesio contribuye a la normal función muscular, al balance electrolítico, al funcionamiento normal del sistema nervioso y a disminuir la fatiga y el cansancio (EFSA. Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria).
"Los complementos alimenticios pueden ser un apoyo puntual, pero deben entenderse como eso: un complemento. La base siempre es una alimentación equilibrada basada en la dieta mediterránea tradicional rica en alimentos de origen vegetal, descanso y hábitos saludables", subraya el Dr. Pascual.
¿Cuándo conviene consultarlo?
Si la sensación de asteniapersiste más de dos o tres semanas, si las molestias sonintensaso impiden las tareas del día a día, se recomienda consultar con un profesional sanitario para valorar el caso y descartar otras causas.
