Erizonet llega para cambiar esa ecuación.
La compañía internacional de BPO (externalización de procesos de negocio), con sede en Estados Unidos, ofrece agentes administrativos remotos a jornada completa, operando desde Barcelona, por unos 1.050 euros mensuales. Según la empresa, este modelo permite reducir en torno a un 45% el coste frente a la contratación de un administrativo interno.
Facturas que cuadrar, proveedores que gestionar, emails que responder, documentación que archivar, datos que introducir en el sistema. Las tareas administrativas son invisibles cuando funcionan y devastadoras cuando se acumulan. Y en España, para la inmensa mayoría de pymes, las acaba haciendo la persona menos indicada: el propio gerente.
Según estimaciones del sector, los directivos de pequeñas y medianas empresas dedican entre un 30% y un 40% de su jornada laboral a tareas operativas que no generan ingresos directos. Horas que no se invierten en captar clientes, desarrollar productos o tomar decisiones estratégicas. Horas que, en muchos casos, se realizan fuera del horario laboral, por las noches o durante los fines de semana.
La solución obvia sería contratar un perfil administrativo. Pero en el contexto laboral español de 2026, esa decisión no es tan sencilla como parece.
El coste real de un administrativo en España
Un administrativo a jornada completa con un salario bruto de 1.500 euros mensuales le cuesta a la empresa cerca de 24.000 euros anuales una vez sumadas las cotizaciones a la Seguridad Social, que representan aproximadamente un 32% adicional sobre el salario bruto. Si se añaden los costes de equipamiento informático, licencias de software, espacio de oficina y formación inicial, la cifra se acerca a los 28.000 euros al año.
A esto hay que sumar un factor que muchos empresarios no contemplan hasta que lo sufren: la rigidez del mercado laboral. Si el administrativo no funciona o si el negocio pasa por un periodo de menor actividad, prescindir de él implica un despido con una indemnización de entre 20 y 33 días por año trabajado, además del finiquito obligatorio y el posible coste legal si el trabajador impugna.
Para una pyme que factura entre 300.000 y un millón de euros anuales, ese riesgo financiero puede resultar desproporcionado para un puesto de soporte.
La alternativa que está creciendo en silencio
Mientras el debate público se centra en la inteligencia artificial como sustituta de tareas repetitivas, hay una solución más inmediata y menos disruptiva que ya están adoptando miles de empresas: la externalización de funciones administrativas mediante el modelo conocido como BPO (Business Process Outsourcing).
El concepto es sencillo: en lugar de contratar a un empleado propio, la empresa contrata un servicio a un proveedor especializado que asigna un profesional dedicado. Este profesional trabaja de forma remota, integrado en las herramientas del cliente, bajo los horarios del cliente y siguiendo sus procesos internos. Pero legalmente depende del proveedor, no de la empresa contratante.
Esto elimina de un plumazo las cotizaciones sociales, el riesgo de despido, la gestión de bajas y vacaciones, y la necesidad de proporcionar equipamiento o espacio de trabajo.
Erizonet: la empresa americana que ha elegido España para expandirse
En este contexto de crecimiento del BPO administrativo, destaca la llegada al mercado europeo de Erizonet, una empresa internacional de externalización con sede principal en Estados Unidos. La compañía ha elegido Barcelona como base para su expansión y ofrece equipos de back office y administración 100% remotos para empresas españolas y europeas.
Entre las funciones que cubre su servicio de back office se encuentran la gestión de facturación y cobros, la conciliación bancaria, la administración de proveedores, el procesamiento documental, la gestión de agenda y correo electrónico, la introducción y depuración de datos, y la preparación de documentación fiscal y contable.
Como parte de su estrategia de entrada en Europa, la compañía ha establecido un precio especial de 1.050 euros mensuales por agente dedicado a tiempo completo, una tarifa que incluye un descuento del 30% sobre su precio estándar internacional de 1.500 euros. El precio cubre formación, infraestructura tecnológica y supervisión continua, sin costes adicionales ni cargos ocultos.
Comparada con el coste anual de un administrativo interno, que ronda los 24.000 a 28.000 euros, la externalización con Erizonet supone un desembolso de 12.600 euros anuales. Un ahorro directo de entre 11.400 y 15.400 euros al año por puesto, sin contar la eliminación total del riesgo laboral.
Por qué Barcelona
La elección de Barcelona como sede europea no es casual. La capital catalana ofrece un pool de talento administrativo bilingüe y trilingüe difícil de encontrar en otras ciudades: catalán, español y francés son idiomas habituales en la zona, lo que permite dar servicio tanto a empresas españolas como a compañías del sur de Francia y del Principado de Andorra.
Precisamente Andorra representa un mercado especialmente receptivo para este modelo. El sistema de cuotas migratorias del Principado limita severamente la capacidad de las empresas para contratar personal, lo que está provocando que muchas pymes andorranas externalicen funciones administrativas con proveedores remotos que operan desde España. Al tratarse de una prestación de servicios mercantil entre empresas, los agentes de Erizonet no necesitan permiso de residencia ni consumen cuota de inmigración andorrana.
Sin permanencias, sin letra pequeña
Uno de los elementos que diferencia la propuesta de Erizonet frente a otros proveedores es la ausencia de permanencias contractuales. La empresa permite cancelar el servicio con un preaviso de un mes, sin penalizaciones. Si un agente asignado no se adapta al cliente, se sustituye en un plazo de 24 horas sin coste adicional.
La compañía gestiona actualmente más de 50 profesionales para más de 150 empresas, con una tasa de satisfacción declarada del 98%. Los nuevos equipos se activan en un plazo de 24 a 48 horas, frente a las dos o cuatro semanas que requiere un proceso de selección convencional en España.
Erizonet no ha detallado cifras concretas de inversión para su plan de expansión europeo, pero ha confirmado que prevé consolidar su operación en España a lo largo de 2026 y evaluar la apertura de mercados adicionales a partir del próximo año.
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