Las nuevas tecnologías como la IA han perfeccionado este tipo de ataques al consumidor
Los ciberataques a las grandes empresas no son la única vía que tienen los delincuentes para sacar beneficio. También las estafas directas al consumidor son una de sus vías de financiación. La última, según denuncia la tecnológica española Pandora FMS, está muy perfeccionada y tiene riesgo de obtener gran éxito con un simple SMS. Se trata de una combinación de smishing (fraude por SMS) y vishing (fraude por llamada), una fórmula cada vez más eficaz porque mezcla alerta escrita y conversación en tiempo real.
Los delincuentes, como señala la compañía, envían un SMS haciéndose pasar por alguno de los bancos más populares de Espala. “Tienen un alto porcentaje de acertar con los teléfonos que han obtenido, porque son las entidades bancarias más importantes y por estadística siempre van a encontrar un cliente”, explica Sancho Lerena, CEO de la compañía y experto en seguridad y gestión IT.
En este SMS se alerta al usuario de que se está intentando realizar una transacción de una cantidad relevante. Se le facilita una clave para que, teóricamente, pueda aprobar el movimiento a través de la aplicación o web bancaria. Sin embargo, también se advierte de que si esa transacción no ha sido autorizada, se debe llamar a un número de teléfono. Y es justo aquí donde se produce la estafa.
“El fraude no termina en el SMS, sino que este solo abre el canal para que la víctima llame e inicie una interacción donde el estafador parece un banco real”, explica Lerena. Durante esa conversación, los estafadores buscan obtener otros muchos datos de valor con el objetivo de poder obtener un beneficio económico.
Una estafa que, como se observa, se ha ido perfeccionando para pasar desapercibida y conseguir ampliar el fraude al máximo número de consumidores. “Las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial están perfeccionando este tipo de ataques. Los textos están mejor escritos, la gramática también… Hay que fijarse muy bien para detectarlo”, concreta Sancho Lerena.
“El sector bancario es uno de los grandes focos de ciberataques y, como se puede comprobar, no solo hacia las propias entidades.. También hacia clientes que, al ponerles en tensión, pueden actuar sin pensar o de forma inconsciente con tal de frenar la operación”, detalla.
En España, cabe recordar que los ciberataques en países como España siguen ganando relevancia. Según datos del INCIBE analizados por Pandora FMS, en España hubo un aumento del 26% de ciberataques el último año, superando los 122.000 incidentes. Además, se han detectado un 29% más de sistemas vulnerables, por encima de los 237.000. Según estos análisis, los ciberataques a los considerados operadores críticos también han crecido un 17% pasando de 341 a 401 durante todo el año.
