En 2025 se firmaron más de medio millón de hipotecas en España, la cifra más alta desde 2010, en un mercado que crece y se digitaliza a la vez
El 72% de los clientes bancarios a nivel global ya inicia su proceso hipotecario por canales online, generando una demanda que dobla la oferta presencial disponible
Los intermediarios ya gestionan el 28% del mercado hipotecario en España, frente al 4% de 2020, impulsados por tecnologías como la de Gibobs, que permiten a las entidades reducir hasta un 70% el tiempo de gestión de cada operación
Madrid, 20 de abril de 2026. El mercado hipotecario español vive un momento de clara transformación. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se firmaron más de medio millón de hipotecas sobre viviendas en España, un 17,8% más que en 2024 y la cifra más alta desde 2010. Este año y medio de crecimiento consecutivo confirma la solidez de un mercado que, al mismo tiempo, está redefiniendo profundamente cómo se accede a él. De hecho, según McKinsey & Company, el 72% de los clientes bancarios a nivel global ya inicia su proceso hipotecario a través de canales online, generando una demanda que dobla la oferta disponible en el modelo presencial tradicional.
En este sentido, este comportamiento es el reflejo de una sociedad que ya ha normalizado la gestión financiera digital. Así, y tal como afirma el Observatorio de la Digitalización Financiera de Funcas, el 71,45% de la población española opera a través de banca digital, una tasa que supera la media europea del 63,87% y que sitúa a España entre los mercados más digitalizados del continente.
Esta presión de la demanda ha acelerado la consolidación de los intermediarios dentro del mercado hipotecario español. Según datos de Gibobs, fintech especializada en salud financiera y gestión hipotecaria integral, el 28% del total del mercado hipotecario en España ya pasa por manos de intermediarios, frente al 4% que representaban en 2020, una tendencia que seguirá creciendo hasta el punto de que más del 80% de la originación hipotecaria contratada en España será digital en 2030. "Esta evolución a la hora de solicitar hipotecas no es casualidad, sino que refleja que el cliente ya no aceptará un viaje digital mal diseñado y en muchos casos tampoco aceptará tener una sola opción sobre la mesa", analiza Jorge González-Iglesias Baeza, CEO y cofundador de Gibobs. “La clásica relación directa entre cliente y banco está dejando paso a un modelo más abierto y competitivo. El canal digital no solo ha generado un mercado más transparente, sino que también ha aportado una demanda de mayor calidad con clientes más informados y mejor preparados, a la par que permite a las entidades bancarias reducir costes operativos y de captación mientras mejoran sus niveles de riesgo”.
Por otro lado, la digitalización del proceso hipotecario no solo transforma cómo se accede al mercado, sino también cómo opera internamente. Según Gibobs, las entidades que digitalizan su proceso hipotecario utilizando su plataforma tecnológica como marca blanca consiguen reducir hasta un 70% el tiempo de gestión de cada operación, una eficiencia que se traslada directamente en una mejor experiencia para el cliente final.
"La digitalización hipotecaria se apoyará en tres pilares. Por un lado, el uso intensivo de datos para mejorar la evaluación del riesgo y personalizar las ofertas, por otro la automatización de procesos y la integración con fuentes oficiales para reducir tiempos y fricción, y finalmente la mejora de la experiencia de usuario, haciendo el proceso más transparente y accesible”, declara González-Iglesias Baeza. “Además, es más transparente y eficiente para todos los actores en el proceso. El usuario que tiene acceso a la oferta completa del mercado, de forma simultánea y sin coste, está en disposición de tomar mejores decisiones financieras. En 2030, hablar de contratar una hipoteca de forma presencial como estándar será como hablar hoy de hacer una transferencia en ventanilla".
