Hoy en día utilizamos una aplicación móvil para cualquier acción cotidiana, ya sea realizar la compra en el supermercado, gestionar nuestras finanzas sin necesidad de ir a una sucursal y sobre todo entretenernos y comunicarnos con nuestro entorno diariamente. Tanto es así que en 2025, las descargas globales de aplicaciones alcanzaron aproximadamente los 149.000 millones de instalaciones en dispositivos iOS y Android, un 0,8% más respecto al año anterior.
Este uso generalizado hace que se abran brechas en nuestra privacidad, y es que muchas de las aplicaciones más populares que usamos pueden acceder a información personal y sensible como los contactos, la geolocalización en tiempo real o incluso pueden llegar a recopilar nuestra actividad en otras aplicaciones.
De hecho, según datos de la Universidad Autónoma de Madrid, más del 80% de las aplicaciones incumplen la normativa de protección de datos, al enviar información personal fuera del dispositivo sin la debida transparencia. Entre las plataformas que más información recopilan destacan las redes sociales, así como aplicaciones de transporte y comercio digital. Esto se debe a que la mayoría de los usuarios no revisa las políticas de privacidad ni los permisos que concede al instalar una aplicación.
En algunos casos, estos datos se utilizan con fines comerciales o se comparten con terceros, lo que incrementa riesgos de exposición, fraude o suplantación de identidad. Por eso, ellu, la nueva app para conectar, compartir y cuidar de los tuyos de manera segura y privada, señala como proteger tu privacidad y tus datos de manera sencilla.
Revisa los permisos: Conviene comprobar con cierta frecuencia qué aplicaciones tienen acceso a la cámara, el micrófono, los contactos, las fotos o la ubicación, y retirar aquellos permisos que no sean necesarios para su funcionamiento. En muchos casos, estos accesos se conceden durante la instalación y se mantienen activos sin ser imprescindibles, lo que aumenta la exposición de los datos personales. Limitar los permisos a lo estrictamente necesario es una forma sencilla de reducir riesgos sin perder funcionalidad. También es recomendable revisar qué datos solicita la app antes de aceptar, prestando atención a políticas poco claras o excesivamente genéricas.
Atención a la IA invisible: cada vez más aplicaciones incorporan funciones de inteligencia artificial de manera invisible para mejorar la experiencia del usuario. El problema es que, en algunos casos, eso puede implicar que tus datos se analicen para alimentar el algoritmo de las aplicaciones, que adivinen información privada que nunca has compartido directamente, que las empresas creen perfiles detallados para predecir tus próximas acciones o que los datos recolectados no siempre se quedan en la aplicación original y a menudo se compartan con socios comerciales, lo que aumenta el riesgo de filtraciones. Por eso, conviene fijarse en si la app explica bien qué hace con esa información y desactivar estas funciones para restringir el uso de tus datos en el entrenamiento de sus modelos.
Accede de forma segura: muchas aplicaciones exigen el registro para recopilar más información de la estrictamente necesaria. Es fundamental elegir plataformas que apliquen una minimización de datos desde su diseño, como el uso de IDs anónimos. En caso de que sea obligatorio registrarse en otras plataformas, suele ser útil utilizar un correo secundario o un alias para proteger tu identidad principal.
Actualiza el sistema y las apps con regularidad: las actualizaciones no solo sirven para añadir funciones nuevas. También corrigen fallos de seguridad y, en muchos casos, mejoran la forma en que el teléfono gestiona permisos, ubicación o actividad en segundo plano. Para evitar tener que estar pendiente siempre, resulta muy útil activar la opción de actualizaciones automáticas en tu dispositivo. Mantener todo al día sigue siendo una de las maneras más sencillas y eficaces de proteger tu privacidad.
"La privacidad depende en gran medida de la confianza que depositamos en cada plataforma. Cuando compartimos información, deberíamos hacerlo con servicios que garanticen un uso responsable de los datos y que los empleen exclusivamente para la funcionalidad de la aplicación, sin tratamientos secundarios inesperados o invasivos. El usuario debe poder decidir con conocimiento de causa, los datos que entrega y para qué se van a utilizar realmente", señala Yago Foncillas, Founder de ellu.
Una app segura
En ellu, la privacidad es un pilar innegociable y se considera un derecho fundamental. A diferencia de las grandes plataformas tecnológicas, la aplicación no analiza, vende ni monetiza la información personal, lo que garantiza un entorno libre de publicidad. Para asegurar la máxima protección de tus datos, ellu utiliza el protocolo de Signal, cifrado de extremo a extremo no solo los mensajes e imágenes, sino también la ubicación que compartes en el mapa. Esto supone una gran diferencia respecto a las aplicaciones habituales de geolocalización, que suelen utilizar un cifrado mucho más limitado para esta información. Además, aplica una estricta política de minimización de datos desde su diseño: las cuentas utilizan un ID 100% anónimo, no se crean perfiles de uso y los mensajes se eliminan automáticamente a las 72 horas de ser entregados.
