La caída de la producción y de las matriculaciones registrada en 2020 y 2021 condiciona?en 2026?la disponibilidad de vehículo de ocasión?
Los vehículos de entre 5 y 7 años?son?la franja más atractiva?para las flotas corporativas por su equilibrio entre su estado, el precio y la antigüedad
En este contexto, Manheim España recomienda a las empresas no buscar el precio más barato, sino priorizar la gestión y el ciclo de vida real del vehículo en el medio y largo plazo
El mercado del vehículo de ocasión empieza a reflejar en 2026 las consecuencias estructurales del déficit de producción acumulado a comienzos de la década. Manheim España, compañía del grupo Cox Automotive especializada en remarketing y gestión de flotas, explica que el déficit de producción registrado entre 2021 y 2022, en plena crisis de suministro de semiconductores, seguirá teniendo consecuencias visibles en 2026, especialmente en la disponibilidad de determinados tipos de vehículos.
Según el último análisis de Cox Automotive, este desajuste estructural de oferta continúa desplazándose a lo largo del parque automovilístico y afectará con más intensidad a los vehículos de entre 5 y 7 años, uno de los segmentos más relevantes para el mercado de flotas corporativas al reunir un equilibrio entre el estado del vehículo, el precio y la antigüedad.
Un déficit que se traslada en el tiempo
El origen de esta situación se remonta a 2021 y 2022, cuando la escasez global de semiconductores derivada de la pandemia de COVID-19 frenó la producción de vehículos y provocó la pérdida de millones de unidades en todo el mundo. A ello se sumó un mercado europeo todavía muy afectado por el desplome de las matriculaciones en 2020, que cayeron un 23,7% en el conjunto de Europa y más de un 30% en España. El resultado fue un desequilibrio estructural de oferta que, cinco años después, sigue dejando huella en la disponibilidad de vehículo de ocasión de gama intermedia.
En España, esta situación cobra aún más relevancia por el envejecimiento del parque, que alcanza los 14,5 años de media, según datos de la DGT. A ello se suma que, de acuerdo con estimaciones de Manheim, aproximadamente la mitad de las ventas de vehículo de ocasión corresponde ya a coches de más de 10 años. En este contexto, el mercado no afrontará una falta generalizada de VO, sino una menor disponibilidad del stock que mejor responde a las necesidades de las flotas corporativas.
No basta con mirar el precio
Desde Manheim recuerdan que, en este entorno, las empresas deben ir más allá del precio y priorizar factores como la trazabilidad del vehículo, la calidad de la información, la inspección técnica o el reacondicionamiento, claves para determinar su valor real.
“En un mercado más envejecido y con menos disponibilidad de VO intermedio, es el ciclo de vida del vehículo el que puede marcar la diferencia. Es decir, el reto ya no es únicamente acceder a vehículos con precios competitivos, sino identificar y gestionar el stock disponible con criterio y visión a largo plazo, ajustando cada flota a las necesidades reales del mercado”, explica Edgar Rodríguez, director comercial de la compañía.
En este escenario, compañías especializadas en remarketing, inspección y gestión de flotas, como Manheim, cobran un papel clave a la hora de acompañar a las empresas en la toma de decisiones y aportar mayor eficiencia en un mercado cada vez más complejo y cambiante.
