La 'Convocatoria de Acción Social 2026' beneficiará directamente a cerca de 17.000 personas en situación de vulnerabilidad
Las iniciativas seleccionadas se centran en la atención a personas con discapacidad, con enfermedades y en riesgo sociolaboral
La Fundación Cajamurcia apoya 75 proyectos sociales desarrollados por asociaciones de la Región de Murcia, que beneficiarán de forma directa a 16.962 personas y que han sido seleccionados en la 'Convocatoria de Acción Social 2026', con la que la entidad pretende impulsar programas de inclusión, atención sociolaboral y mejora de la calidad de vida de colectivos vulnerables.
La presente edición contempla ayudas económicas de entre 3.000 y 10.000 euros para las iniciativas escogidas, que se centran en actuaciones dirigidas a personas con discapacidad, con enfermedades y en riesgo sociolaboral.
En concreto, 32 proyectos están orientados a personas con discapacidad (intelectual, física, sensorial y pluridiscapacidad), 21 a personas con enfermedades (problemas de salud mental, alzhéimer, párkinson y adicciones) y 22 beneficiarán a ciudadanos en riesgo sociolaboral, con especial atención a la infancia y juventud, mujeres víctimas de violencia de género, familias sin recursos y población reclusa o exreclusa.
En cuanto a la tipología de las actuaciones seleccionadas, destacan las orientadas a la mejora de la calidad de vida, la inserción laboral y la formación para el empleo, además de iniciativas de acompañamiento social, promoción de la salud, atención a necesidades básicas y programas educativos. Por otro lado, analizando el impacto social, los proyectos respaldados contribuyen a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): a la salud y el bienestar, el trabajo decente y crecimiento económico, la reducción de las desigualdades, el fin de la pobreza y la educación de calidad.
Respecto al ámbito de actuación, gran número de las iniciativas apoyadas abarcan a toda la Región de Murcia, mientras que otras se circunscriben a los términos municipales de Murcia, Cartagena, Alcantarilla, Cieza, Yecla, Águilas, Torre Pacheco, Lorca, Molina de Segura, Caravaca de la Cruz, Jumilla, Totana y San Pedro del Pinatar, entre otros.
En el proceso de valoración de las solicitudes se ha tenido en cuenta, por un lado, los aspectos relacionados con la entidad solicitante, como su especialización y experiencia, la transparencia y el buen gobierno, así como la participación de personas voluntarias, la base social y el arraigo local. Por otro lado, se ha valorado el grado de vulnerabilidad de los beneficiarios, la utilidad social de la iniciativa, la calidad técnica y su contribución a la integración y normalización social. Otros criterios con gran peso en la decisión final han sido la complementariedad con las políticas públicas, la coordinación con otros agentes sociales, el nivel de concreción de las actividades previstas y la eficiencia económica.
