Más allá del triaje: la Enfermería de Urgencias y Emergencias, presente en toda la cadena asistencial

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En el marco del DM de la Enfermería

Más allá del triaje: la Enfermería de Urgencias y Emergencias, presente en toda la cadena asistencial

La Enfermería de Urgencias y Emergencias actúa en una red asistencial continua, desde el 112 hasta el hospital, pasando por el ámbito extrahospitalario y el transporte sanitario.

En España, la atención urgente supone una actividad anual en torno a 33,6 millones de consultas en atención primaria, alrededor de 24,8 millones en hospitales y 8,15 millones en los servicios del 112/0611

SEMES reclama la creación de la Especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias para homogeneizar competencias y reforzar la seguridad del paciente.

En España, la atención urgente supone una actividad anual en torno a 33,6 millones de consultas en atención primaria, cerca de 25 millones en hospitales y 8,15 millones en los servicios del 112/0611. Detrás de cada una de estas intervenciones existe una respuesta sanitaria compleja en la que intervienen operadores, médicos, enfermeras y otros profesionales. Sin embargo, la percepción social de la Enfermería de Urgencias y Emergencias sigue vinculada mayoritariamente al ámbito hospitalario y al cuidado del paciente ingresado.

Esta visión, aunque extendida, resulta incompleta. La Enfermería de Urgencias y Emergencias no se circunscribe a un único entorno asistencial, sino que forma parte de una red continua de respuesta sanitaria que se activa desde el primer contacto con el sistema y se mantiene hasta la resolución del proceso urgente, mucho más allá de la llegada al hospital.

En este contexto, hablamos de profesionales que desarrollan su actividad en escenarios muy diversos: domicilios particulares, vía pública, ambulancias en movimiento, centros coordinadores del 112 o servicios de urgencias hospitalarias sometidos a una presión asistencial constante. Entornos distintos entre sí, pero unidos por un mismo eje clínico: la atención tiempo-dependiente y la toma de decisiones inmediatas en situaciones de alta complejidad.

Desde ese primer contacto con el sistema, la Enfermería de Urgencias y Emergencias interviene de manera continua a lo largo de toda la cadena asistencial. Su actuación se inicia en los centros coordinadores de emergencias, donde los profesionales no se limitan a la recepción de llamadas, sino que su trabajo implica una valoración clínica inicial del paciente, la identificación de signos de gravedad, la priorización de la respuesta y la activación inmediata de los recursos asistenciales más adecuados en cada caso. "En el centro coordinador no se produce una llamada administrativa, sino una valoración clínica urgente basada en información fragmentada y tiempo limitado. La enfermería debe interpretar la gravedad potencial del caso, anticipar escenarios clínicos y movilizar recursos en segundos, porque esa decisión condiciona todo el itinerario asistencial del paciente", explica Rosa Pérez, enfermera de emergencias y de centro coordinador, portavoz de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y coordinadora de Divulga SEMES.

Una vez activada la respuesta, la atención continúa en el ámbito extrahospitalario, donde la Enfermería de Emergencias actúa en escenarios no controlados, con elevada incertidumbre clínica, alta variabilidad de situaciones y recursos limitados. En este entorno, la intervención se centra en la identificación precoz de situaciones de riesgo vital, la estabilización inicial del paciente y la toma de decisiones clínicas inmediatas que condicionan su evolución.

Sobre ello, la Dra. Carmen Casal, enfermera y vicepresidenta de SEMES, señala que "la Enfermería de Emergencias trabaja sobre la incertidumbre clínica. No partimos de diagnósticos cerrados, sino de signos dinámicos de gravedad. La capacidad de interpretarlos en los primeros minutos es determinante en ciertos casos para la supervivencia del paciente". Este proceso continúa durante el transporte sanitario, donde una enfermera garantiza la continuidad asistencial en un entorno dinámico, manteniendo la monitorización constante del paciente, la reevaluación clínica permanente y la respuesta inmediata ante cualquier deterioro hasta su llegada al hospital.

Ya en los servicios hospitalarios de urgencias, su actividad se desarrolla bajo una elevada presión asistencial, con múltiples pacientes críticos simultáneos y una exigencia constante de priorización clínica y gestión del riesgo. "En urgencias hospitalarias la complejidad no viene solo de la gravedad, sino de la simultaneidad. La enfermería debe mantener una vigilancia clínica continua, detectar precozmente el deterioro y anticiparse a la inestabilidad antes de que se produzca", explica el Dr. Alberto Villamor, enfermero y vocal Secretaría Científica de SEMES.

En conjunto, se trata de un proceso asistencial continuo e interdependiente en el que la Enfermería de Urgencias y Emergencias desempeña un papel determinante en todos sus eslabones, desde la primera llamada hasta la estabilización hospitalaria.

La necesidad de una especialidad específica

La Enfermería de Urgencias y Emergencias requiere competencias clínicas avanzadas, homogéneas y específicas para garantizar una respuesta segura, eficaz y coordinada en situaciones críticas. Sin embargo, estas competencias aún no cuentan con un reconocimiento formal como especialidad.

"Estamos ante profesionales que desarrollan valoración clínica avanzada, toman decisiones inmediatas con impacto directo en la supervivencia del paciente y trabajan en entornos de máxima complejidad asistencial, sin un marco de especialidad que permita ordenar, homogeneizar y garantizar la equidad en la práctica clínica en todo el sistema sanitario", señala el Dr. Javier Morillo, enfermero y miembro del Comité de la Especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias (EEUE) de SEMES.

Por este motivo, en el marco del Día Mundial de la Enfermería (12 de mayo), SEMES insiste en la necesidad de crear la EEUE como una medida estructural para adecuar el sistema sanitario a una realidad asistencial ya plenamente consolidada. Su reconocimiento permitiría ordenar la formación, homogeneizar competencias en todo el territorio, reforzar la seguridad del paciente, mejorar la continuidad asistencial y aumentar la eficiencia del sistema sanitario en uno de los ámbitos más exigentes de la atención sanitaria.

En este sentido, la sociedad subraya que esta medida no responde a una reivindicación corporativa, sino a una necesidad asistencial real orientada a garantizar una atención urgente y emergente segura, equitativa y basada en la mejor evidencia disponible. Porque en Urgencias y Emergencias, un determinante clave en la evolución del paciente es conseguir una intervención adecuada y en tiempo.

Referencias:

Gobierno de España. Ministerio de Sanidad. Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2024.

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