Interiores de viviendas: En pleno pico de alergias primaverales, el 97% de los españoles ventila su casa abriendo manualmente ventanas y puertas, y el 79% lo considera la mejor forma de renovar el aire. Un hábito que, en temporada de polen, puede ser contraproducente si no va acompañado de sistemas de purificación.
Interiores de oficinas: En pleno debate sobre el trabajo presencial, 9 de cada 10 profesionales encuestados afirma que la calidad del aire en la oficina influye directamente en su rendimiento, tal y como refleja el experimento "Quality Air" de Airzone.
Airzone, empresa líder en el desarrollo y la producción de soluciones para el control de la climatización, sitúa la calidad del aire interior como foco de debate en temporadas de alergia como la actual y, de forma más general, en el entorno oficinas, cuyo ambiente suele estar más contaminado, impactando negativamente en la salud y bienestar de las personas. Por medio de un estudio y un experimento en el que interviene la tecnología de Airzone, la compañía se postula como especialista en la mejora de la calidad ambiental interior y en la gestión eficiente y sostenible del confort en los espacios cerrados.
Alergias estacionales también en espacios interiores
Los españoles permanecemos una media de 15 horas al día en espacios interiores, según refleja la encuesta de Airzone de calidad del aire interior sobre la que se apuntala el experimento. No obstante, los datos también demuestran que existe una brecha de conocimiento sobre el impacto que la calidad del entorno puede generar en la salud: más del 75% de los encuestados indican que no saben o no tienen forma de conocer o medir la calidad del aire interior.
La alta concentración en espacios cerrados de dióxido de carbono (CO2) y de partículas en suspensión como el polvo, el polen o los virus son algunos de los factores que perjudican a la calidad del aire. Uno de los gestos más comunes para atajar este problema es la ventilación manual (abrir puertas y ventanas), practicada por el 97% de los encuestados. Sin embargo, esta acción puede ser contraproducente para las personas con alergias, al introducir partículas reactivas del exterior. En este sentido, Mari Carmen González, Directora general de Mercados y Desarrollo Corporativo de Airzone, apunta que "este riesgo puede mitigarse con las soluciones de Airzone, que integran tecnologías de purificación por ionización y renovación del aire por ventilación, permitiendo gestionar el ambiente interior de forma inteligente."
A pesar de que la calidad del aire interior es un aspecto que preocupa a 7 de cada 10 personas, todavía existe un amplio margen para la implementación de medidas tecnológicas en el hogar: tan solo el 38% de los encuestados se muestra dispuesto a invertir en sistemas de medición y control. Airzone busca concienciar acerca de la importancia del cuidado del aire interior con su "Quality Air experiment", donde su sistema demuestra prevenir y mitigar los efectos directos de altos niveles de CO2 en espacios cerrados, como el dolor de cabeza, la fatiga y los mareos.
El reto en las oficinas: mejorar el bienestar, la creatividad y la concentración a través de la calidad del aire
Tal como indica el American Time Use Survey de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., los empleados que trabajan a jornada completa invierten una media de 8,4 horas en su puesto de trabajo. En el debate actual sobre trabajo en oficina y teletrabajo, las empresas se ven obligadas a buscar motivaciones para lograr que los empleados se muestren partidarios a acudir a la oficina.
Una de las claves está en la transformación del ambiente laboral, y uno de los aspectos esenciales, como subraya Mari Carmen González de Airzone, "es la calidad del aire, elemento que además influye de forma directa en la productividad en las empresas". No es casual que casi 9 de cada 10 trabajadores (89,4%) encuestados consideren que una buena calidad del aire impacta de forma directa y positiva en la concentración en el trabajo.
Descubre la importancia de la calidad del aire para la salud
No obstante, la gran mayoría de los empleados encuestados reconoce no tener herramientas para medir si la calidad del aire en los espacios interiores es óptima (75,8%), lo que demuestra que trabajar en un ambiente en el que se regula y controla la calidad del aire no siempre se corresponde a la realidad de los centros de trabajo. Mientras que el 95,2% de los empleados consideran importante trabajar con una buena calidad del aire, el porcentaje de personas cuyas empresas disponen de la tecnología necesaria para ello solo alcanza el 23%.
"Adaptar los espacios laborales con sistemas de medición y regulación de la calidad del aire es una necesidad que no solo se justifica como medida de confort, sino que también es determinante del rendimiento y resultados de los empleados", comenta Mari Carmen González. Y añade, "Con nuestro experimento Quality Air buscamos poner sobre la mesa la calidad del aire interior como un factor de bienestar clave y que muchas veces pasa desapercibido. Nuestro objetivo como compañía es contribuir a la creación de ambientes interiores más saludables incidiendo en un elemento tan relevante como es el aire que respiramos".
