Con motivo del Día Mundial del Melanoma, que se conmemora el próximo 23 de mayo,
el Dr. José María Ricart – director médico de IMR – y la Dra. Marta González – directora de la unidad de medicina estética - alertan sobre el aumento de los diagnósticos tardíos de esta enfermedad
y recuerdan que la prevención y la detección precoz continúan siendo las herramientas
más eficaces para combatirla
Con motivo del Día Mundial del Melanoma, IMR pone el foco en la importancia de la prevención, la fotoprotección y el diagnóstico precoz frente al melanoma, uno de los cánceres de piel más agresivos y cuya incidencia continúa aumentando en los últimos años.
El melanoma es un tumor maligno que se origina en los melanocitos, las células responsables de producir melanina. Aunque no es el cáncer de piel más frecuente, sí es uno de los más relevantes por su capacidad de crecer en profundidad y diseminarse si no se diagnostica a tiempo, explica la Dra. Marta González, directora de la Unidad de Medicina Estética de IMR.
Actualmente, los especialistas distinguen cuatro formas principales de melanoma: el melanoma de extensión superficial — el más frecuente —, el melanoma nodular —habitualmente más agresivo —, el léntigo maligno melanoma y el melanoma lentiginoso acral, que aparece en palmas, plantas o uñas.
Diagnóstico precoz: la clave que cambia el pronóstico
A pesar del aumento de la concienciación social, los expertos aseguran que todavía muchos pacientes llegan tarde al diagnóstico.
La concienciación ha mejorado, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Hoy la población está más sensibilizada con el cáncer de piel y el melanoma, pero seguimos viendo muchos pacientes que no realizan revisiones periódicas de sus lunares, señala el Dr. José María Ricart, director médico de IMR.
Según el «Estudio de la Piel» publicado por IMR el pasado año, 7 de cada 10 españoles siguen sin hacerse controles dermatológicos de sus lunares y solo 1 de cada 5 acude al dermatólogo al menos una vez al año.
En el caso del melanoma, detectar la lesión precozmente puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una enfermedad potencialmente grave, incide el Dr. Ricart. Por su parte, la Dra. Marta González insiste en que el pronóstico del melanoma está directamente relacionado con la profundidad que alcanza en la piel: Cuanto más superficial se detecta, mejor. Un melanoma diagnosticado en una fase inicial puede resolverse con cirugía y tener muy buen pronóstico, mientras que cuando se detecta tarde el manejo se vuelve más complejo.
La regla ABCDE y los signos de alarma que no debemos ignorar
Los especialistas recuerdan la importancia de vigilar cualquier cambio en la piel y seguir la conocida regla ABCDE:
• Asimetría
• Bordes irregulares
• Color heterogéneo
• Diámetro llamativo
• Evolución
Cualquier lunar nuevo en la edad adulta o cualquier lesión que cambie debería revisarse, explica la Dra. González. Si un lunar cambia de tamaño, forma o color, sangra, pica o simplemente es distinto al resto, conviene valorarlo.
Por su parte, el Dr. Ricart advierte de que uno de los errores más frecuentes es revisar únicamente los lunares visibles y olvidar zonas como la espalda, el cuero cabelludo, las plantas de los pies o las uñas. También es frecuente normalizar cambios progresivos pensando que ‘siempre ha estado ahí’ o confiar únicamente en fotografías hechas con el móvil o búsquedas en internet en lugar de acudir al dermatólogo.
La revolución tecnológica en el diagnóstico del melanoma
En los últimos años, la dermatología ha vivido importantes avances tecnológicos aplicados al diagnóstico precoz del cáncer cutáneo.
Hoy disponemos de sistemas de dermatoscopia digital avanzada y plataformas de mapeo corporal completo que permiten detectar cambios mínimos en lesiones pigmentadas mucho antes de que sean visibles a simple vista, afirma el Dr. Ricart.
En IMR, los especialistas utilizan herramientas de dermatoscopia digitalizada para monitorizar lunares y lesiones sospechosas de forma exhaustiva, especialmente en pacientes con muchos lunares o antecedentes familiares de melanoma.
La gran ventaja frente a una revisión convencional es la precisión y la capacidad de seguimiento longitudinal. Muchas veces detectamos melanomas en fases muy iniciales gracias a cambios microscópicos prácticamente imposibles de apreciar únicamente con la exploración visual tradicional, añade.
Además, la inteligencia artificial empieza a jugar un papel relevante en dermatología. La IA va a transformar la dermatología, pero siempre como herramienta de apoyo al especialista, no como sustituto, explica el Dr. Ricart. Su gran valor estará en mejorar el cribado, priorizar lesiones sospechosas y optimizar el seguimiento de pacientes de riesgo.
El gran error: pensar que la fotoprotección solo importa en verano
Los expertos de IMR insisten en que la protección solar debe mantenerse durante todo el año. El principal error es asociar la fotoprotección únicamente al verano o a la playa. La radiación ultravioleta está presente todo el año y el daño solar es acumulativo, explica el Dr. Ricart.
Según el Estudio de la Piel 2025 de IMR, el 64% de los españoles solo utiliza protector solar en verano o cuando va a exponerse intensamente al sol.
La prevención real pasa por incorporar hábitos diarios y constantes: utilizar fotoprotección de amplio espectro durante todo el año, reaplicarla correctamente, evitar la exposición solar en las horas centrales del día, usar gafas de sol, gorra y ropa protectora, y no entender el bronceado como un signo de salud, añade.
La Dra. Marta González recuerda además que la fotoprotección bien hecha no consiste solo en crema solar: también implica buscar sombra, usar gorra, gafas y evitar la exposición intensa.
Revisar la piel también es prevención
Los especialistas recomiendan realizar una revisión dermatológica anual, especialmente en personas con factores de riesgo como piel clara, múltiples lunares, antecedentes familiares o personales de melanoma, daño solar acumulado o antecedentes de quemaduras solares intensas.
Lo importante es entender que revisar la piel no debería hacerse solo cuando aparece un problema. Igual que hacemos revisiones ginecológicas o cardiológicas, la piel también necesita prevención, concluye el Dr. Ricart.
