Más del 50% de los empleados no se siente valorado salarialmente, por lo que la retribución económica ya no es el único factor determinante en la retención del talento
La conciliación se está consolidando como una palanca estratégica para garantizar la estabilidad y el compromiso de los equipos
El 74,2 % de los trabajadores considera insuficientes o mejorables las medidas actuales de conciliación en sus empresas, según datos del 'Estudio de Hábitos Laborales de Protime'. Además, casi 6 de cada 10 empleados prefiere modelos de trabajo híbridos, no solo por comodidad, sino por su impacto directo en el equilibrio entre vida personal y profesional. Al mismo tiempo, más del 50% de los empleados no se siente valorado salarialmente, lo que refuerza la idea de que la retribución económica ya no es el único factor determinante en la retención del talento.
Esta realidad cobra especial relevancia en un momento en el que la conciliación laboral y familiar está cada vez más presente tanto en el debate social como en la jurisprudencia. El actual contexto está marcado por la presión sobre los márgenes empresariales y la necesidad de optimizar recursos, la gestión del tiempo de trabajo y la conciliación se consolidan como factores clave para atraer y retener talento en las empresas españolas.
Sin embargo, el aumento de la conflictividad en materia de adaptación de jornada y las recientes resoluciones judiciales están poniendo de relieve la ausencia de políticas de flexibilidad bien estructuradas. Lejos de ser un beneficio accesorio, la conciliación se está consolidando como una palanca estratégica para garantizar la estabilidad y el compromiso de los equipos.
Rotación, absentismo y productividad
La falta de políticas reales de flexibilidad y conciliación sigue generando sobrecarga de trabajo y un volumen elevado de horas extra, que en muchos casos no se registran ni compensan adecuadamente. El 60% de los trabajadores declara realizar horas extraordinarias de forma habitual, una situación que se traduce en fatiga, desmotivación y menor eficiencia operativa.
"En un entorno donde las empresas siguen muy presionadas por los costes, muchas aún perciben la conciliación como un gasto adicional. Sin embargo, la realidad es la contraria: no gestionarla adecuadamente genera costes mucho mayores en forma de rotación, absentismo y pérdida de productividad", explica Óscar Bermejo, CTO Spain de Protime.
La digitalización, clave para la flexibilidad
La digitalización y el uso de herramientas avanzadas de gestión del tiempo se consolidan como palancas clave para mejorar tanto la eficiencia operativa como el bienestar de los empleados. Según el informe de Protime, el 86,6 % de los trabajadores considera que la automatización y la inteligencia artificial tendrán un impacto positivo en su puesto de trabajo, especialmente por su capacidad para aportar mayor transparencia y objetividad en la gestión de la jornada laboral.
En paralelo, los beneficios no monetarios, como la flexibilidad horaria, los modelos híbridos o la organización más autónoma del tiempo, están adquiriendo un papel cada vez más relevante dentro de la propuesta de valor al empleado. Asimismo, el 98 % de los encuestados cree necesario o muy necesario ampliar los permisos parentales retribuidos para mejorar la conciliación familiar, lo que refuerza el peso creciente de las políticas de tiempo dentro de la retribución emocional.
