La poesía independiente y el activismo social se dan la mano en el corazón de la capital para abordar un tema históricamente silenciado. El próximo 24 de mayo, creadores de distintas disciplinas artísticas y profesionales de la medicina se reunirán en el barrio de Malasaña con el objetivo común de valerse de la fuerza de los versos y la música en directo para visibilizar la importancia de la prevención en la salud masculina y el cáncer de próstata.
Malasaña nunca ha sido un barrio para los tibios. Entre sus fachadas pintadas de arte urbano, sus librerías de viejo y el eco indómito de la Movida que aún resuena en las esquinas de la Plaza del Dos de Mayo, la creación se entiende como un acto de resistencia cotidiana. En este mapa de asfalto bohemio, el arte no se consume en galerías asépticas de paredes blancas; se suda, se discute y se mancha. Por eso, no es casualidad que el número 27 de la calle del Divino Pastor sea el kilómetro cero de una revolución tan íntima como necesaria. Allí se ubica La Dinamo Creativa, un taller de dibujo y pintura del natural que defiende el rigor de la mirada analógica en plena era digital.
En ese reducto donde está prohibido copiar fotografías y donde el ojo se educa interpretando el volumen real de la carne y la escayola, la cultura madrileña va a vivir un cruce de disciplinas de enorme calado social. El próximo 24 de mayo a las 12:30 horas, el espacio se transforma para albergar el primer recital del I Festival Nacional de Poesía PROSVIDA. Una cita poético-musical que nace con el propósito de romper silencios en torno a la salud masculina y el cáncer de próstata, vistiendo el activismo con las mejores galas de la lírica independiente. La artista y coordinadora del evento, Rosa Leal Arias, ha logrado el difícil equilibrio de congregar en un mismo espacio un archipiélago de sensibilidades creativas radicalmente diversas.
Detrás de estas siglas se esconde una filosofía que entiende la prevención no como una fría campaña de asimilación médica, sino como un pacto humanista con la vida. PROSVIDA emerge en el panorama social para desmantelar los tabúes, los miedos y los silencios heredados que históricamente han rodeado a la vulnerabilidad del cuerpo masculino. Su empeño no es menor, arrancar la conversación sobre la salud del entorno aséptico de las consultas y llevarla a la plaza pública, al debate cultural y al calor de la palabra compartida. Al elegir la poesía como su primer altavoz nacional, la organización demuestra una profunda intuición poética y política, sabe que para sanar el tejido social primero hay que aprender a nombrarlo, transformando el autocuidado en un derecho colectivo que se celebra con música y se defiende con versos.
El recital huirá de la solemnidad rígida de los ateneos tradicionales. El punto de partida lo marcará la propia Rosa Leal Arias con la lectura del primer manifiesto para luchar contra este cáncer, un texto que busca arrebatarle el lenguaje a la frialdad médica del diagnóstico para devolvérselo a la experiencia humana a través de la belleza y la empatía colectiva.
A partir de ahí, los caballetes del taller servirán de marco para un viaje literario guiado por creadores poliédricos. La primera en tomar la palabra será la escritora y fotógrafa Gloria Nistal Rosique. Acostumbrada a capturar la luz del mundo con su cámara y a plasmar la memoria en sus libros, Nistal desnudará su voz ante el público asistente recitando poemas de su propia autoría; versos de paso firme donde la poesía se revela como un ejercicio de honestidad brutal.
El puente más sugerente entre la ciencia y el arte llegará con la intervención de Arturo Ramos. En su rutina diaria, Ramos gestiona flujos y realidades complejas como Jefe de Servicio de Admisión del Hospital Universitario Puerta de Hierro. Sin embargo, este domingo se despojará de la rigidez administrativa para reivindicar su identidad de creador. Ramos subirá al estrado duplicando su apuesta, compartirá poemas propios y asumirá el rol de rapsoda para interpretar obras ajenas, demostrando que los hospitales tratan el cuerpo, pero la cultura sostiene la identidad.
A su lado, la lírica recuperará su peso físico e interpretativo gracias a Ángel Leal Alcaide (Alfar Arias). En una época en la que la poesía se lee a menudo con prisa en las pantallas, Leal ejerce el oficio clásico de rapsoda puro, aquel que presta su respiración, su ritmo y su cuerpo para moldear el aire y hacer que los versos ajenos resuenen con la fuerza de un acontecimiento vivo.
El armazón que terminará de cohesionar esta atmósfera bohemia será puramente sonoro. El reconocido baterista de jazz Carlos "Sir Charles" González romperá cualquier amago de monotonía intercalando su música en el corazón del evento. "Sir Charles" ofrecerá una charla conceptual sobre su propia experiencia, para luego sentarse a las baquetas e interpretar solos en directo que puntuarán las lecturas. El jazz, con su naturaleza nocturna, flexible y libre, dialogará de tú a tú con las texturas de la pintura, insuflando al taller ese espíritu impredecible tan propio del entorno que los rodea.
La expectación es tal que la propia dirección de la academia, liderada por la pintora e investigadora Isabel Manteca Martínez, estudia sumar voces al programa. Sería el broche de oro idóneo para una jornada de sinergia absoluta, el espacio que enseña a ver la realidad a través del pincel, abriendo de par en par sus puertas para que el barrio aprenda a escucharse a través de la palabra. Este primer encuentro de PROSVIDA promete ser una experiencia memorable; un recordatorio de que la poesía, cuando se mancha de barrio y se arropa de música, sigue siendo el motor más poderoso para transformar la realidad.
La elección de Madrid, y más concretamente el asfalto de Malasaña, como punto de partida de la campaña nacional de PROSVIDA encierra un poderoso simbolismo estratégico. Inaugurar un festival de esta envergadura en un barrio que históricamente ha funcionado como el pulmón contracultural, el altavoz de las libertades y el epicentro de las vanguardias del país es toda una declaración de intenciones. Al descentralizar el mensaje de los foros institucionales y anclarlo en las calles de la capital que mejor entienden el latido de la calle y la agitación artística, PROSVIDA dota a su causa de un carácter abiertamente transformador, plural y visible; un trampolín desde el corazón geográfico y cultural de España destinado a propagar el eco de la salud masculina y la lírica hacia todas las regiones del mapa nacional. La cita en los caballetes de La Dinamo Creativa este próximo 24 de mayo no es, por tanto, un recital más, es el kilómetro cero de una necesaria revolución de la palabra y la vida.
Recitales
La poesía no solo habita en los libros; a veces sale a la calle dispuesta a salvar cuerpos y a conquistar mapas. Bajo el impulso fundacional del poeta Luis Díaz-Cacho Campillo, director y coordinador general de la iniciativa, nace el I Festival Nacional de Poesía contra el Cáncer de Próstata "PROSVIDA". No estamos ante un ciclo de lecturas convencional, sino ante un ambicioso despliegue civil, ético y estético que aspira a convertir la síncopa del verso en una herramienta de agitación y concienciación sanitaria. La propuesta es tan monumental como su propósito: vertebrar una red de 24 recitales poético-musicales a lo largo de la geografía española, tejiendo una alianza inédita entre administraciones locales, creadores de vanguardia y pacientes. Todo ello con la mirada puesta en un horizonte común: el 11 de junio, Día Mundial del Cáncer de Próstata.
La andadura de este hito cultural encenderá sus motores durante el mes de mayo con dos estaciones clave que marcarán el tono del festival. El kilométrico pistoletazo de salida, impregnado de sabor bohemio y mística del natural, ocurrirá este 24 de mayo en Madrid, bajo el cobijo de La Dinamo Creativa y con la coordinación de Rosa Leal Arias. Apenas cinco días después, el 29 de mayo, el eco de la palabra viajará hasta el corazón de La Mancha, deteniéndose en la localidad ciudadrealeña de Villamayor de Calatrava, donde Gema Pérez Pinto capitaneará la organización local para demostrar que la periferia también late con fuerza poética.
Al entrar en junio, el festival acelerará sus latidos, preparando el terreno en las jornadas previas al día mundial. El periplo lírico se reanudará el 3 de junio en Valdepeñas de la mano de Teresa Sánchez Laguna, cruzando al día siguiente, el 4 de junio, las fronteras del norte hasta el municipio alavés de Amurrio, en el País Vasco, bajo la sensible tutela de Inma Díez. La víspera de la semana grande se completará el 6 de junio en Villamanrique, con Antonia Piqueras Jiménez al frente de los caballetes de la palabra, y el 10 de junio en Bilbao, una cita vizcaína que coordinará Bernat Vidal a orillas del Nervión.
El 11 de junio, Día Mundial del Cáncer de Próstata, se consolidará como el epicentro absoluto y el clímax emocional del festival. En un hito sin precedentes en la gestión cultural de nuestro país, once localidades españolas alzarán la voz de forma simultánea.
Esta jornada histórica y coral contará con un despliegue de coordinadores imprescindibles: Elisabeth Porrero Vozmediano en Ciudad Real, Viky Ciudad en Albacete, Begoña Mansilla en Argamasilla de Calatrava, Juan Camacho en el municipio vizcaíno de Arrigorriaga y Nieves Fernández Rodríguez en Almagro. Al mismo tiempo, las rimas y las melodías resonarán en La Solana bajo la batuta de Luis Romero de Ávila, en Puertollano dirigidas por Marciano Sánchez Cabanillas, en Torralba de Calatrava con María Teresa González Marín, y traspasando el Llobregat en la localidad barcelonesa de Vallirana, a cargo de Jesús Sánchez Rivas. El mapa de este día de gracia se completará con las lecturas en Villanueva de los Infantes, coordinada por Juan José Guardia Polaino, y en Granátula de Calatrava, bajo la mirada de Yolanda de la Cruz. Once plazas, once trincheras de luz contra el silencio de la enfermedad.
Lejos de agotarse en su jornada central, la marea de PROSVIDA continuará su andadura durante el resto del mes. Las lecturas continuarán el 12 de junio con la cita manchega en el municipio de San Carlos del Valle, coordinado por Luis Díaz-Cacho Campillo.
Las jornadas sucesivas llevarán la poesía a Calzada de Calatrava el 13 de junio de la mano de Rocío Acevedo, y a Almodóvar del Campo el 14 de junio bajo la coordinación de Aurora Rey Aragón. El tramo final del festival se desarrollará el 18 de junio en Tomelloso, con la dirección compartida de Natividad Cepeda y Jesús Lara, y el 20 de junio en Poblete, coordinado por Luis Alberto Lara Contreras, quedando únicamente el acto en la localidad madrileña de Leganés —bajo la batuta de Eloísa Pardo Castro— pendiente de fijar su fecha oficial en el calendario.
El broche de oro y la clausura definitiva de este hito cultural e institucional tendrá lugar el 29 de junio en Aldea del Rey. Este acto de clausura, coordinado localmente por Araceli Valbuena Cofrade, no será un cierre cualquiera: se convertirá en el punto de encuentro definitivo del proyecto, un ágora donde todos los coordinadores locales del festival unirán sus voces una última vez. Un reencuentro cargado de épica para celebrar el éxito de una campaña nacional que habrá demostrado, pueblo a pueblo y verso a verso, que el arte sigue siendo el lenguaje más poderoso para cuidar de la vida.
