El 60% de los estudiantes no tiene claro qué estudiar y entre un 20% y un 25% cambia de opción tras Bachillerato o FP
Matemáticas, Lengua Castellana e Inglés lideran la demanda de refuerzo, mientras 2º de Bachillerato concentra más de 300.000 horas de clases individuales al año
A pocas semanas de la PAU/EBAU, miles de estudiantes afrontan una de las pruebas más determinantes de su trayectoria académica: el acceso a la universidad. En este contexto de presión por las notas de corte, dudas sobre el futuro y alta competitividad en determinadas titulaciones, la demanda de clases particulares y refuerzo académico vuelve a crecer con fuerza en España.
Según datos de mundoestudiante, compañía referente en educación personalizada en el país, las solicitudes de clases particulares vinculadas a la Selectividad han aumentado un 30% respecto a 2025, mientras que el volumen de alumnos atendidos en esta etapa se ha incrementado un 1.000% desde 2020, año de la pandemia. Esta evolución refleja cómo la preparación de esta prueba ha dejado de abordarse como un recurso puntual para integrarse cada vez más en la planificación educativa de los estudiantes.
Aunque parte del crecimiento se explica por la ampliación de la red de mundoestudiante, que actualmente cuenta con 17 sedes en España, los datos apuntan a una tendencia de fondo: el refuerzo académico individualizado gana peso en los momentos clave del recorrido educativo.
“Estos datos reflejan un cambio estructural en la forma en la que las familias afrontan la educación de sus hijos. La preparación de la Selectividad ha dejado de ser un proceso puntual para convertirse en una etapa de planificación anticipada, donde el refuerzo académico juega un papel clave no solo para mejorar resultados, sino también para reducir la incertidumbre y ayudar a los estudiantes a tomar decisiones más informadas sobre su futuro académico y profesional”, explica Antonio Barbeito, CEO y fundador de mundoestudiante.
El 60% de los estudiantes no tiene claro qué estudiar
La presión por la nota convive con otra realidad cada vez más presente entre los estudiantes: la incertidumbre vocacional. Según datos de mundoestudiante, cerca del 60% de los estudiantes reconoce no tener claro qué quiere estudiar o hacia qué rama profesional dirigirse.
Las dudas más frecuentes giran en torno a la elección de carrera, las notas de corte, los itinerarios académicos o las asignaturas que deben preparar para acceder a determinadas titulaciones. Además, entre un 20% y un 25% de los alumnos termina cambiando de opción académica durante las primeras etapas posteriores al Bachillerato o la FP.
Esta falta de claridad convierte la orientación académica y profesional en un factor cada vez más relevante durante la preparación de la Selectividad. Ya no se trata solo de aprobar o subir nota, sino de tomar decisiones con impacto directo en el futuro formativo y laboral del estudiante.
En este sentido, la incertidumbre no responde únicamente a la cantidad de opciones disponibles, sino también a la dificultad de anticipar qué itinerarios tendrán mayor proyección en un entorno laboral cambiante, donde las profesiones evolucionan con rapidez y las decisiones educativas se perciben cada vez más complejas y determinantes.
Matemáticas, Lengua e Inglés lideran la demanda de refuerzo
Entre las asignaturas más solicitadas por los estudiantes destacan Matemáticas, Lengua Castellana e Inglés, seguidas muy de cerca por Biología y Química, especialmente entre alumnos de grado superior que buscan acceder a carreras sanitarias como Medicina.
Estas materias concentran buena parte de la demanda porque combinan dos factores clave: su peso en la nota de acceso y la dificultad que muchos alumnos encuentran para consolidar competencias básicas en etapas previas.
En paralelo, la compañía detecta una fuerte polarización en las necesidades educativas actuales. Por un lado, los alumnos de Primaria presentan importantes carencias en cálculo y comprensión lectora; por otro, los universitarios demandan cada vez más apoyo para adaptarse al nivel académico. Sin embargo, el mayor volumen de actividad se concentra en 2º de Bachillerato, etapa que ya representa más de 300.000 horas de clases individuales al año dentro de la compañía.
“La Selectividad se juega en unos pocos días, pero las dificultades académicas no aparecen en junio. Lo que vemos es una necesidad creciente de acompañamiento durante todo el curso, especialmente en las materias troncales y en los momentos de transición educativa”, añade Antonio Barbeito.
De cara a la próxima convocatoria, mundoestudiante prevé que la demanda de refuerzo continúe al alza, impulsada por la presión de las notas de corte, la incertidumbre sobre la elección de estudios y la necesidad de un acompañamiento cada vez más personalizado en las etapas clave del recorrido académico.
