CuinAigua reivindica en Castellar de n’Hug la cocina del agua y de la montaña, la memoria y el paisaje

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CuinAigua reivindica en Castellar de n’Hug la cocina del agua y de la montaña, la memoria y el paisaje

Los chefs Sergi de Meià, Pere Venturós, Joseba Cruz, Iolanda Bustos y Rafel Múria, y el maestro chocolatero, Oriol Balaguer, han participado en estas singulares jornadas de cocina

Durante dos días, Castellar de n’Hug, ubicado a 1.395 metros de altitud, no solo ha sido la cuna del río Llobregat, sino que también se ha convertido en el epicentro de una gastronomía que mira al territorio, a la memoria y al paisaje, con la celebración de la tercera edición de CuinAigua. El encuentro gastronómico, impulsado por el Ens d’Abastament d’Aigua Ter-Llobregat (ATL) con la colaboración del Ayuntamiento de Castellar de n’Hug, ha reunido a una decena de cocineros y cocineras para ensalzar la cocina de la trashumancia y el papel esencial del agua como eje vertebrador del paisaje y de la cultura culinaria, y como elemento de subsistencia.

La carne de cordero y de ternera de pasto, la trucha de río, los caldos, las hierbas aromáticas, las flores silvestres, la miel o, siempre, el agua —como ingrediente esencial— han protagonizado unas sesiones culinarias que han reivindicado el valor de la cocina de territorio desde miradas muy diversas: desde la alta gastronomía hasta la cocina popular y doméstica. Pero todos ellos y ellas comparten una idea: su pasión por una cocina real, sin artificios, que habla de memoria, de montaña, de tierra y de agua, de trashumancia y de respeto por los ingredientes.

Unas jornadas que acercan la alta cocina al territorio

Lejos de los grandes auditorios y de los congresos impersonales, CuinAigua ha vuelto a demostrar que la gastronomía también puede crecer desde los pueblos pequeños, conectada con el territorio, con los productores y con una manera de cocinar que pone en el centro el paisaje, el tiempo y la memoria.

Así, durante este domingo y este lunes, una decena de cocineros y cocineras han compartido conocimiento, recetas y reflexiones sobre sostenibilidad, biodiversidad e identidad gastronómica ante un público que ha seguido las sesiones tanto presencialmente, en la Sala Social de Castellar de n’Hug, como en streaming (YouTube de GastroEvents).

Sesiones de cocina en directo de chefs del territorio

Una de las sesiones más emotivas ha sido la del chef nómada Joseba Cruz, que ha reflexionado sobre “El ecosistema del río Llobregat”. El chef y alma de Le Clandestin ha dejado ver su visión de la cocina, que rompe todos los esquemas porque lleva la gastronomía allí donde nace el producto: en medio del bosque, junto al río y bajo el cielo abierto.

Con una cocina de instinto, tierra y fuego, Joseba ha demostrado cómo el agua del río articula toda la vida que acaba llegando a sus platos. Una lección magistral, auténtica y salvaje que ha conectado directamente con la pureza de la naturaleza.

Por su parte, la cocinera de las flores, Iolanda Bustos, ha convertido CuinAigua en una auténtica inmersión en el paisaje del Empordà con la sesión “Destilando paisajes, hidrolatos para ensaladas líquidas”. La cocinera ha elaborado tres ensaladas líquidas hechas con plantas y flores que la propia cocinera ha recogido en los caminos y en la montaña de Castellar de n’Hug, donde nace el río Llobregat.

También han participado Sergi de Meià, que ha reivindicado el agua del Prepirineo como base de su cocina; Pere Venturós, profundizando en la relación entre río, tierra y cocina de montaña; y la creadora de contenidos Clara Simó (@clarafogons), que ha aportado una mirada práctica y cotidiana con trucos para la cocina de casa.

Los cocineros locales también han tenido un papel destacado durante las jornadas. Josep, Joan y Mireia Armengou, de Cal Fanxicó, y Carla Orriols, del Hostal Les Fonts, han ejercido de anfitriones compartiendo sesiones de cocina de pasto, con el cordero como protagonista, y una manera de cocinar profundamente vinculada a la trashumancia, al producto y al territorio.

El momento más multitudinario y más dulce de las jornadas lo ha protagonizado este domingo el maestro chocolatero Oriol Balaguer, que llenó hasta los topes la plaza de Castellar de n’Hug en una original sesión de gastronomía dulce y espíritu festivo: “El arte de endulzar la vida”. Fiel a su talante cercano, empático y abierto, Balaguer explicó y llevó tres elaboraciones para “endulzar a los asistentes”: 100 piruletas de chocolate, una coca de chocolate elaborada con masa de cruasán de 6 metros y un tradicional pastel borracho de 6 metros. La celebración culminó con uno de los momentos más comentados de las sesiones: la fuente de la plaza manando cava, un gesto impulsado por el Ayuntamiento de Castellar de n’Hug para brindar por la gastronomía y por el papel de la cocina como elemento de cohesión cultural y territorial.

Ha cerrado las jornadas el chef con estrella Michelin Rafel Múria, del restaurante Quatre Molins* de Cornudella de Montsant (Tarragona), que ha reivindicado la relación entre gastronomía, agua y biodiversidad con su ponencia “Agua + abejas = vida”. Una lección magistral de todo el potencial que la miel y los productos que elaboran las abejas tienen en la alta cocina.

Una propuesta culinaria única

Con esta tercera edición, CuinAigua se consolida como una propuesta gastronómica única dentro del calendario catalán, capaz de acercar grandes nombres de la cocina a un entorno de montaña como Castellar de n’Hug y de reivindicar, al mismo tiempo, una gastronomía vinculada al producto, al territorio y a los oficios de siempre.

Más allá de las demostraciones culinarias, CuinAigua ha vuelto a demostrar que la cocina también puede ser una herramienta para reflexionar sobre el paisaje, la sostenibilidad y el futuro de los territorios rurales. Porque, tal y como se repitió durante muchas de las sesiones, el agua no solo es vida: también es cultura, memoria y gastronomía.

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