La maquilladora Lola Boucau comparte 10 claves para evitar la sensación de "piel pegajosa" y conseguir un maquillaje más resistente y cómodo
Texturas en crema, acabados "segunda piel" y productos multifunción son algunas de las grandes tendencias beauty de la temporada
Con la llegada de las altas temperaturas, cambiar la rutina de maquillaje deja de ser solo una cuestión estética para convertirse en una necesidad. El calor, la humedad y el uso diario del protector solar hacen que muchas personas busquen productos que resulten más cómodos de llevar y aguanten mejor el ritmo del verano sin perder un buen resultado sobre la piel.
Sin embargo, hay quienes siguen utilizando los mismos productos durante todo el año sin tener en cuenta que la piel no tiene las mismas necesidades en invierno que en verano. Igual que se hace el cambio de armario con la llegada del calor, el neceser también debería adaptarse a la temporada. Desde Deborah Milano señalan que "las rutinas de maquillaje también evolucionan con el clima y en verano conviene apostar por productos más cómodos y fáciles de llevar en el día a día".
En este contexto, Lola Boucau, la reconocida maquilladora y colaboradora de Deborah Milano, comparte 10 tips para adaptar el maquillaje al calor sin caer en el temido efecto "piel pegajosa".
Menos producto, más capas finas: Con el calor, las bases pesadas tienden a desplazarse más fácilmente. Por ello, Boucau recomienda trabajar con poca cantidad de producto e ir construyendo el maquillaje poco a poco mediante capas ligeras para lograr un acabado más fresco y duradero. "Cuando suben las temperaturas, menos producto suele traducirse en un maquillaje mucho más favorecedor y resistente", explica la maquilladora.
Cambiar las cremas hidratantes densas por texturas ligeras: La preparación de la piel es un paso esencial, especialmente durante los meses de calor. Las cremas demasiado nutritivas o con acabado pesado pueden hacer que el maquillaje resbale con más facilidad, por lo que conviene apostar por hidratantes con textura gel o fluida que se absorban más rápido. Además, durante el verano también funcionan especialmente bien los productos multifunción y de textura ligera, como Easy Color Blush & Lipstick de Deborah Milano, ya que permiten trabajar el color de forma más natural y difuminada sobre la piel.
Corregir solo donde hace falta: Cubrir todo el rostro ya no es la prioridad. La maquilladora aconseja aplicar corrector únicamente en zonas estratégicas como ojeras, aletas de la nariz o pequeñas imperfecciones, permitiendo así que la piel respire mejor.
Productos en crema primero, polvos después: Rubores, iluminadores y bronceadores en crema ayudan a que el maquillaje se funda mejor en la piel y mantenga un acabado más natural. Después, los productos en polvo pueden utilizarse para sellar.
Sellar estratégicamente: Frente, nariz, mentón o la zona del labio superior suelen ser áreas donde el maquillaje se mueve con más facilidad. Lola Boucau asegura que lo ideal es aplicar polvos únicamente en estos puntos para controlar los brillos sin perder frescura en el resto del rostro. Sellar todo el maquillaje puede hacer que la piel se vea más seca y se sienta más pesada.
Cambiar los iluminadores metálicos por acabados más naturales: Con las altas temperaturas, la piel ya genera brillo de forma natural. Por ello, hay que evitar iluminadores demasiado metálicos y optar por acabados más sutiles y efecto piel saludable. Boucau pone como ejemplo productos como Baked With Love Blush Lighter, que ayudan a conseguir ese efecto glow más fresco y natural sobre la piel.
Priorizar productos de larga duración en ojos y cejas: El sudor, el calor y el protector solar suelen afectar especialmente a las pestañas y a las cejas. Utilizar productos de larga duración en estas zonas ayuda a mantener el maquillaje intacto durante más tiempo.
En labios, mejor tintas y texturas blur: Las texturas ligeras vuelven a posicionarse como favoritas. Las tintas, bálsamos con color o acabados blur suelen resistir mejor al calor que algunos labiales muy cremosos. "Las fórmulas ligeras funcionan mucho mejor durante los meses de calor porque resultan más cómodas de llevar y reaplicar", añade Boucau.
Llevar papelitos matificantes siempre a mano: Frente a la tendencia de reaplicar polvos constantemente, es mejor utilizar papelitos matificantes para retirar el exceso de grasa y controlar los brillos sin añadir más capas de maquillaje.
El protector solar sigue siendo un must: Además de elegir un buen maquillaje, la maquilladora insiste en que el protector solar no puede faltar en la rutina, especialmente durante los meses de verano. La clave está en dejar que el producto se absorba y se asiente correctamente antes de aplicar el maquillaje para conseguir una mejor fijación y un acabado más uniforme. También aconseja apostar por fórmulas ligeras con SPF integrado, como bases de maquillaje que ayudan a unificar el tono sin aportar pesadez. Una de las opciones que recomienda es la Skin Booster BB Cream de Deborah Milano con SPF 15, por su acabado natural y efecto segunda piel.
La clave está en preparar bien la piel y entender que, cuando hace más calor, usar menos productos suele dar mejores resultados. Además, cada vez se llevan más los maquillajes naturales y ligeros. En los últimos años, tendencias como el clean girl look han puesto de moda los acabados efecto "segunda piel", la piel con glow y las rutinas más simples y frescas, sobre todo en los meses de verano.
