Según el ensayo clínico realizado en adultos de entre 55 y 70 años, la suplementación con extracto de granada se asoció con mejoras en algunos marcadores del rendimiento cognitivo, así como con una reducción de marcadores inflamatorios vinculados al envejecimiento (1,2)
También se detectó una reducción de la presión arterial sistólica y cambios en biomarcadores relacionados con el envejecimiento saludable (2,3).
Los resultados fueron presentados por la Dra. Grace Farhat en Vitafoods Europe 2026, feria internacional de nutracéuticos e ingredientes funcionales celebrada recientemente en Barcelona.
El extracto de granada rico en punicalagina, el polifenol más abundante presente de forma natural en esta fruta, podría ayudar a favorecer un envejecimiento saludable al mejorar parámetros relacionados con la función cognitiva y reducir marcadores inflamatorios asociados al deterioro relacionado con la edad, según el reciente estudio clínico presentado por la Dra. Grace Farhat, profesora titular de Nutrición y Dietética en Manchester Metropolitan University e investigadora principal del estudio, durante Vitafoods Europe 2026, que se acaba de celebrar en Barcelona.
El estudio, realizado por científicos de Manchester Metropolitan University y otras instituciones colaboradoras, analizó los efectos de la suplementación diaria con extracto de granada en adultos de entre 55 y 70 años durante un periodo de 12 semanas (1,2), centrándose en su impacto sobre la inflamación crónica de bajo grado asociada al envejecimiento, la presión arterial, biomarcadores relacionados con la salud vascular y parámetros de función cognitiva.
Envejecimiento saludable, salud cardiovascular y nutrición preventiva fueron algunas de las áreas científicas de interés abordadas en esta edición 2026, uno de los principales encuentros internacionales sobre nutracéuticos, alimentos funcionales y complementos alimenticios.
Según los resultados publicados en la revista científica Geriatrics, “los hallazgos sugieren que la suplementación con extracto de granada tiene el potencial de mejorar la función cognitiva y podría ofrecer una estrategia prometedora para prevenir el deterioro cognitivo en adultos mayores” (1). Los investigadores observaron mejora en una prueba cognitiva relacionada con el razonamiento y la función ejecutiva, señalando además que el deterioro cognitivo puede comenzar en la mediana edad y que la prevención temprana constituye una de las principales líneas de investigación en envejecimiento saludable (1).
El estudio también mostró una disminución significativa de los biomarcadores inflamatorios IL-6 e IL-1ß en el grupo que recibió extracto de granada (2). Además, la presión arterial sistólica disminuyó significativamente en el grupo tratado con extracto de granada (2).
La inflamación crónica de bajo grado relacionada con el envejecimiento se asocia con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro neurodegenerativo. Por ello, las estrategias nutricionales preventivas capaces de modular los procesos inflamatorios despiertan un creciente interés científico.
El ensayo incluyó a 86 participantes (76 completaron el estudio) de entre 55 y 70 años, asignados aleatoriamente para recibir placebo o extracto de granada que contenía punicalaginas y ácido elágico, compuestos polifenólicos presentes de forma natural en la granada, durante 12 semanas (1,2). La granada posee uno de los perfiles antioxidantes más elevados entre los alimentos de origen vegetal.
La Dra. Grace Farhat explicó “nuestra investigación muestra que la suplementación diaria con extracto de granada tiene el potencial de reducir la inflamación crónica de bajo grado asociada al envejecimiento vascular. Observamos reducciones significativas en biomarcadores inflamatorios clave, junto con una disminución relevante de la presión arterial sistólica” y añadió “también registramos un aumento significativo de IGF-1 circulante, una hormona considerada biomarcador del envejecimiento. Se ha demostrado que IGF-1 desempeña un papel en la reducción del estrés oxidativo y de la señalización inflamatoria, lo que sugiere un posible efecto protector frente al envejecimiento vascular normal”.
El potencial de los polifenoles mediterráneos
Farhat señaló que “los polifenoles son compuestos naturales presentes en alimentos de origen vegetal como el aceite de oliva, los frutos secos, las verduras, el té y las bayas. Se cree que ayudan al organismo a reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica, dos procesos clave que impulsan el envejecimiento y las enfermedades crónicas”; la granada “ocupa un lugar distintivo dentro de este patrón alimentario. Es especialmente rica en polifenoles y, cuando se consume en forma de extracto estandarizado, puede aportar estos beneficios sin añadir una cantidad significativa de calorías”.
Para la investigadora, “el siguiente paso es ampliar estos hallazgos mediante estudios de mayor duración, con especial atención a la función cognitiva y para comprender mejor el papel de la microbiota intestinal y su influencia en la producción de metabolitos bioactivos derivados de la punicalagina”.
Referencias
Ref. 1 Farhat G, et al. Impact of Pomegranate Extract Supplementation on Physical and Cognitive Function in Community-Dwelling Older Adults Aged 55–70 Years: A Randomised Double-Blind Clinical Trial. Geriatrics. 2025.
Ref. 2 Farhat G, et al. Effects of Pomegranate Extract on Inflammatory Markers and Cardiometabolic Risk Factors in Adults Aged 55–70 Years: A Randomised Controlled Parallel Trial. Nutrients. 2025.
Ref 3 Farhat, G. at al. Effects of Pomegranate Extract on IGF-1 Levels and Telomere Length in Older Adults (55-70 Years): Findings from a Randomised Double-Blinded Controlled Trial. Nutrients, 2025
