El otro gran poder del Papa León XIV: “Es el ejemplo del potencial que tienen las lenguas”
El máximo representante de la Iglesia Católica y del Vaticano podrá hablar con facilidad en español, idioma que maneja a la perfección
León XIV habla inglés, español, italiano, alemán, francés y portugués, además del latín
La visita del Papa a España ha generado una notable expectación tanto a nivel nacional como internacional.. El máximo responsable de la Iglesia Católica ya ha congregado a miles de personas en Madrid y realizará múltiples actos con fieles y autoridades en Barcelona y las Islas Canarias. Actos en los que está hablando un gran español, lengua que domina como ha demostrado en diversas ocasiones. Y es aquí donde reside una de las claves de León XIV: los idiomas que domina. “El Papa es el claro ejemplo del potencial que tienen las lenguas”, destacan los expertos.
Robert Francis Prevost Martínez, nombre del Papa, es estadounidense. Sin embargo, como refleja su apellido, cuenta con raíces hispanas. Y, por si fuera poco, parte de su trabajo en la Iglesia lo ha pasado ejerciendo en América Latina. Además de poder comunicarse con su inglés natal, también puede hacerlo con total comodidad en español.
Dominando estas dos lenguas, el Papa ya cuenta con una notable ventaja como hombre de mundo al poder dirigirse a millones de personas. Pero por si fuera poco, hay que sumarle el conocimiento del italiano (propio del Vaticano), del portugués (adquirido durante su labor en comunidades sudamericanas), del francés y del alemán. Y, propio de la Iglesia, el latín.
“El Papa, especialmente en la actualidad, es una figura con presencia multicultural. En todos los continentes hay comunidad cristiana en mayor o menor medida. Y que su máximo representante pueda comunicarse con ellos es fundamental”, explica Yolanda del Peso, portavoz de Preply.
De hecho, según un estudio de Preply a casi 3.000 personas, hablar en otro idioma genera emociones muy concretas: casi 3 de cada 10 se sienten con la mente más abierta (29,5%), más conectados con los demás (29%) y más seguros de sí mismos (28%). El Papa León XIV, que se dirige a comunidades de todos los continentes en su propia lengua, encarna exactamente ese potencial.
El mismo estudio reflejaba que la lengua materna te mantiene conectado con las raíces y tu identidad. Sin embargo, el hecho de aprender un segundo idioma genera nuevas vías emocionales y culturales. Tanto que el 27% se siente más inteligente y hasta un 19% más empoderado. La lengua, por lo tanto, es mucho más que una herramienta de comunicación.
“El caso del Papa es un ejemplo para todos, para los jóvenes y para los mayores. Saber idiomas te abre puertas, te permite conocer culturas y extiende tu mensaje a más sociedades”, detalla Del Peso.
En España, sin ir más lejos, la falta de confianza o la vergüenza es una de las barreras para aprender idiomas. Según datos de Preply, el 45% en España no estudia idiomas por falta de tiempo, un 21% por vergüenza o falta de confianza, y el 18% por sentirse demasiado mayor. Una problemática que, por ejemplo, más del 31% reconoce que limita sus experiencias de viajes.
Pero, ¿es algo propio de León XIV? Sus antecesores han demostrado que el dominio de los idiomas para un puesto como este es fundamental. Por ejemplo, el Papa Francisco hablaba también siete idiomas, aunque sus puntos fuertes eran el español y el italiano. Durante su papado, Francisco leyó discursos en portugués y en inglés, y portavoces del Vaticano reconocieron que también podía defenderse en alemán y francés. El latín, por supuesto, siempre está presente.
Si retrocedemos hasta Joseph Aloisius Ratzinger, Benedicto XVI, los idiomas también fueron parte de su personalidad. Al tradicional latín, se le sumaban el inglés, el alemán, el español, el italiano y el francés, además de ser capaz de leer en griego antiguo y en hebreo, o en portugués.
“Lo que demuestran los papas es que los idiomas no son solo protocolo, son la diferencia entre hablar a alguien y hablar con alguien. Esa conexión real es lo que el aprendizaje de lenguas hace posible para cualquier persona, no solo para líderes mundiales”, explica Yolanda del Peso.
