Antoni Gaudí, maestro de la arquitectura modernista catalana y una de las figuras más destacadas de la identidad cultural de España, cumpliría un año más de vida el 25 de junio. Más de un siglo después de su muerte, su legado no solo permanece en pie en las formas orgánicas que dibujan la silueta de Barcelona, sino que cobrará vida de una manera inédita. En pleno Passeig de Gràcia, frente a la emblemática Casa Batlló, será posible hacer preguntas y conversar con el genio de la arquitectura mundial.
Quienes pasen por delante de la Casa Batlló se verán transportados al futuro, o revivirán el pasado, gracias a una experiencia inmersiva y tridimensional sin precedentes. La iniciativa correrá a cargo de Flávia Peres, fundadora de Euvatar, empresa pionera en soluciones tecnológicas y avatares hiperrealistas. El 25 de junio, la especialista instalará un tótem tecnológico frente a la fachada de la Casa Batlló. El dispositivo mostrará una imagen en 3D de Antoni Gaudí, hiperrealista, capaz de comunicarse en tiempo real con el público, en diferentes idiomas, respondiendo a todas y cada una de las preguntas que el público le plantee sobre su vida, sus técnicas revolucionarias y sus fuentes de inspiración.
“La idea no es solo rendir homenaje al pasado, sino demostrar que la genialidad de Gaudí es atemporal y está perfectamente conectada con las tecnologías del futuro. Queremos democratizar el acceso a la historia del arte. ¿Te imaginas a un estudiante brasileño, un turista japonés o un vecino del lugar hablando directamente con el creador de la Sagrada Familia, cada uno en su propio idioma? Es la tecnología actuando como puente cultural definitivo”, destaca Flávia Peres.
Nacido en 1852 en Cataluña, Antoni Gaudí i Cornet desarrolló desde muy temprana edad una fascinación absoluta por las formas del mundo natural. Hijo de un herrero, heredó de su padre la precisión en el trabajo artesanal, combinándola más tarde con su facilidad para las matemáticas y la geometría para romper de una vez por todas con la rigidez de la arquitectura clásica. Para Gaudí, la naturaleza era su mayor maestra, una filosofía que se adelantó al diseño biomimético moderno al utilizar conchas, huesos y árboles como modelos para sus columnas y fachadas.
Gaudí convirtió Barcelona en un museo al aire libre y es uno de los principales motores del turismo cultural del país. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España y de organismos oficiales de turismo, el interés mundial por su obra sigue batiendo récords:
Impacto cultural y económico: Siete de sus creaciones (entre ellas la Casa Batlló, el Parque Güell y la Sagrada Familia) han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Turismo de masas: Solo la Casa Batlló atrae, históricamente, a más de un millón de visitantes al año, consolidándose como uno de los monumentos más fotografiados de Europa.
Reactivación global: El turismo en España vive un momento de fuerte consolidación, con Barcelona a la cabeza del interés de los viajeros que buscan la fusión perfecta entre arquitectura, historia e innovación tecnológica.
La elección de la Casa Batlló como escenario para la puesta en marcha de Euvatar encierra un profundo simbolismo poético. Construido entre 1904 y 1906, el edificio es una de las expresiones más lúdicas de Gaudí. Su colorida fachada simula el movimiento del mar, los balcones recuerdan estructuras óseas y el tejado, moldeado como el lomo de un dragón, rinde homenaje a San Jorge, el patrón de Cataluña.
La experiencia tridimensional creada por Euvatar utiliza lo último en procesamiento del lenguaje natural y renderización gráfica en 3D. El avatar de Gaudí ha sido programado para reflejar la personalidad, el tono de voz histórico y los amplios conocimientos técnicos que el arquitecto poseía en vida.
La activación cultural promete ser uno de los grandes hitos de las celebraciones de junio en Cataluña, atrayendo a entusiastas del arte, la tecnología y el turismo de todas partes del mundo.
