Se estima que en 2026 se diagnosticarán alrededor de 34.883 nuevos casos de cáncer de próstata en España, siendo el tumor más frecuentemente diagnosticado en hombres. La supervivencia global supera el 80-90% gracias al diagnóstico precoz y a los nuevos tratamientos. Sin embargo, este tumor en fase avanzada sigue siendo la tercera causa de muerte oncológica.
- El cáncer de próstata es el tumor más frecuentemente diagnosticado en hombres. Según el informe 'Las cifras del cáncer', que recoge datos de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) y que publica anualmente la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima que en 2026 se diagnosticarán alrededor de 34.833 nuevos casos y en 2004 se registraron casi 6.000 muertes por este tumor. Esta cifra es muy similar a la de nuevos diagnósticos en cáncer de mama y, sin embargo, el cáncer de próstata tiene mucha menos visibilidad a nivel nacional, por lo que uno de los objetivos que persigueel Grupo Español de Oncología Genitourinaria,SOGUG, es aumentar la divulgación y concienciación sobre este tumor.
La mayoría de los tumores de próstata se diagnostican en fase localizada y, globalmente, las tasas de supervivencia son muy elevadas. Sin embargo, alrededor del 7% de los casos que se diagnostican presentan ya metástasis de inicio y aproximadamente un tercio de los pacientes diagnosticados en fase localizada pueden evolucionar a una enfermedad metastásica incurable. La detección precoz es fundamental para lograr la curación y dado que se estima que 1 de cada 7 varones padecerá un cáncer de próstata a lo largo de su vida, los expertos recomiendan a los varones sanos acudir al urólogo para una primera valoración a partir de los 50 años.
El cáncer de próstata tiene una fuerte asociación familiar y la probabilidad de padecer esta enfermedad se multiplica casi por dos en el caso de tener más de un familiar de primer grado afectos. En estos casos, de varones con historia familiar de cáncer de próstata y especialmente en los varones portadores de una mutación en los genes de predisposición al cáncer como BRCA, es especialmente importante recomendar el cribado temprano (acudir a revisiones a partir de 40 años) dado el aumento de riesgo de desarrollar la enfermedad. De hecho, lo más recomendable es remitir a estos varones a una Unidad de Cáncer Hereditario de las múltiples que hay distribuidas en los Servicios de Oncología Médica a nivel nacional, para asesoramiento del riesgo de desarrollar cáncer y estudio genético si está indicado.
Nuevas opciones de tratamiento
Afortunadamente, las opciones de tratamiento para el cáncer de próstata han aumentado en los últimos años, incluso triplicando la supervivencia en casos avanzados. Así, se ha pasado de terapias no seleccionadas a tratamientos dirigidos, lo que permite abordajes más personalizados.
En la enfermedad localizada tanto la cirugía radical como la radioterapia son opciones curativas en combinación con el tratamiento hormonal en los casos de riesgo intermedio-alto.
Por otra parte, en la enfermedad metastásica el tratamiento principal inicial es la terapia hormonal, que consiste en la supresión de andrógenos o castración. Con esta terapia se consiguen remisiones de la enfermedad en prácticamente la totalidad de los casos. Desde hace una década ya tenemos evidencia científica de que añadir a la castración un tratamiento intensivo con quimioterapia y/o agentes hormonales de nueva generación aumentan la supervivencia de manera significativa.
A pesar de estos tratamientos cada vez más intensivos, la mayoría de los pacientes sometidos a terapia de supresión androgénica evolucionarán a una situación de enfermedad resistente a castración con alta mortalidad y una media de supervivencia de no más de 3 años hasta hace unos pocos años. La Dra. Maria José Méndez, oncóloga médica y vocal de comunicación SOGUG, destaca que "resulta fundamental investigar los mecanismos biológicos que permiten al tumor desarrollar resistencias al tratamiento hormonal e identificar nuevas estrategias terapéuticas capaces de retrasar o evitar esta progresión".
"La buena noticia" según apunta la Dra Aránzazu González del Alba, presidenta de Sogug y coordinadora de la Unidad de Tumores del Servicio Genitourinarios del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, "es que en los últimos dos años contamos, además, con nuevas opciones terapéuticas aprobadas en el marco de la oncología de precisión que han revolucionado el tratamiento del cáncer de próstata metastásico".
Concretamente, en el manejo de la enfermedad metastásica, destaca la aparición de fármacos dirigidos a nuevas dianas moleculares. Entre ellos se encuentran los inhibidores de la enzima PARP, recientemente financiados en nuestro país, que han mostrado una mejora en la supervivencia en cáncer de próstata en aquellos pacientes que presentan alteraciones en la vía reparadora del DNA, fundamentalmente mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.
Por otro lado, contamos otros tratamientos innovadores como Lutecio PSMA que abren una nueva etapa para los pacientes con cáncer de próstata metastásico, mejorando la supervivencia, retrasando la progresión tumoral y aliviando síntomas como el dolor, con un perfil de seguridad favorable.
Compromiso de SOGUG con los pacientes y su calidad de vida
"Desde Sogug son numerosos los proyectos y actividades en marcha para dar visibilidad al cáncer de próstata y a la experiencia de los pacientes que lo padecen",señala la Dra. González del Alba.
Uno de estos proyectos, Protagonista, realizado en colaboración con la Asociación Nacional de pacientes con Cáncer de Próstata (ANCAP), cuyos resultados han sido recientemente comunicados, el objetivo fijado era analizar el impacto real del cáncer de próstata en distintas esferas de la calidad de vida de los pacientes, especialmente en el momento de sufrir una recaída o progresión de su enfermedad. El 57% de los pacientes con cáncer de próstata que participaron señalaron que la enfermedad les ha impedido llevar una vida normal, cifra que asciende hasta el 63% en aquellos pacientes con metástasis.
Un 75% de los pacientes entrevistados referían sentirse cansados, un porcentaje que aumentaba hasta el 90% en el caso del cáncer metastásico.
La salud sexual es uno de los aspectos más afectados como consecuencia de la enfermedad, impactando en un 77% de los pacientes, aunque el 20% prefería no hablar de ese impacto.
Con respecto a la salud mental de los pacientes, el 90% consideró la enfermedad una "fuente constante" de preocupación y más de la mitad se habían sentido deprimidos.
"El momento en que se comunica al paciente la progresión de su enfermedad conlleva un fuerte impacto emocional, que suele extenderse también a su entorno familiar y profesional", afirma la presidenta de SOGUG, la Dra. Aránzazu González del Alba. Es por ello por lo que ha considerado "importante" la visibilización del papel de las asociaciones de pacientes, que acompañan a los pacientes a lo largo de la enfermedad y le ofrecen información rigurosa, orientación y apoyo psicológico.
Necesidad de un abordaje multidisciplinar
Sin duda alguna, el principal reto en nuestro país es la puesta en marcha de un abordaje multidisciplinar del cáncer de próstata desde etapas tempranas de la enfermedad. Este abordaje requiere la participación activa y coordinada en las decisiones que atañen al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de los principales especialistas implicados (Urólogos, Oncólogos Médicos y Oncólogos Radioterápicos) con la colaboración de Radiólogos, Patólogos, Médicos Nucleares y Geriatras entre otros.
El manejo multidisciplinar y su implantación en la totalidad de los centros hospitalarios del territorio nacional permitirá al paciente acceder a la mejor opción terapéutica en cada momento de su enfermedad. Por otra parte, este abordaje multidisciplinar desde la enfermedad localizada le brindará al paciente la oportunidad de acceder a la innovación y a la investigación de calidad.
