La creciente demanda de alimentos ricos en proteína de origen natural y con listas de ingredientes sencillas ha devuelto protagonismo a uno de los grandes clásicos de la charcutería española. El lomo embuchado de la empresa toledana destaca por sus cualidades nutricionales, convirtiéndose en una opción especialmente atractiva para deportistas, personas que siguen dietas bajas en carbohidratos y quienes disfrutan de actividades al aire libre durante los meses de verano
Con la llegada del verano y el aumento de la actividad física, los planes al aire libre y las tablas para compartir, crece la demanda de alimentos ricos en proteína, ligeros y fáciles de llevar. Miguel España e Hijos, empresa familiar líder en el sector cárnico español, pone el foco en uno de los grandes protagonistas de su catálogo —el lomo embuchado—, que combina la tradición de la curación natural con un perfil nutricional ideal para quienes quieren cuidarse este verano sin renunciar al sabor.
Dentro del catálogo de la compañía, el lomo embuchado destaca precisamente por su elevado aporte proteico, su bajo contenido en carbohidratos y un proceso de curación natural que conserva intactas sus propiedades. Elaborado a partir del lomo de cerdo —uno de los cortes más nobles y magros del animal— y curado siguiendo métodos tradicionales, se trata de uno de los embutidos con mayor densidad de proteína y menor proporción de grasa dentro de los embutidos curados.
Pocas opciones encajan tan bien en la rutina estival: una proteína sabrosa, lista para consumir y fácil de llevar a un picnic, una merienda en la playa, una tabla para compartir en una terraza o un tupper para un día de campo. El lomo embuchado se incorpora sin esfuerzo a los planes de finde y a las comidas más informales del verano, aportando un extra de proteína de calidad sin necesidad de cocinado. Y es que, además, permite cuidarse y añadir calidad alimentaria disfrutando a la vez del placer de comer bien.
Una fuente natural de proteína
El lomo embuchado es reconocido como uno de los embutidos más equilibrados desde el punto de vista nutricional. Según la ficha de su lomo embuchado Gran Reserva, cada 100 gramos aportan 37 gramos de proteína y apenas 0,6 gramos de hidratos de carbono, con solo 10 gramos de grasa y 240 kcal. Un perfil que lo convierte en una fuente natural de proteína de alto valor biológico, ideal —en palabras de la propia compañía— para niños, deportistas y dietas.
"Si buscas sabor auténtico y un extra de proteína en tu día a día, el lomo embuchado es la elección que marca la diferencia", asegura Miguel Ángel España, gerente de la compañía, que reivindica este producto como un aliado tanto en la cocina tradicional, como en las nuevas pautas de alimentación saludable.
Curación natural y tradición desde 1986
El lomo embuchado de Miguel España e Hijos se elabora siguiendo un riguroso proceso artesanal de adobo y curación que respeta los tiempos naturales del producto. Es precisamente esa curación pausada la que le permite conservar sus propiedades, a la vez que intensifica su sabor y le otorga una textura jugosa y un aroma característicos.
Fundada en 1986 en Escalonilla (Toledo) por Miguel España Muñoz, la empresa está hoy liderada por la segunda generación familiar —Miguel Ángel, Diego, Mª Carmen y Rubén España— y se ha consolidado como una de las compañías de referencia del sector cárnico curado a nivel nacional e internacional, con presencia en más de 75 países. Especializada en lomos curados y salchichón, la firma mantiene su compromiso con la tradición, la calidad, la innovación y la confianza.
La compañía, que en 2026 celebra su 40º Aniversario, ha sido recientemente galardonada con el Premio Empresa Familiar de Castilla-La Mancha 2026, un reconocimiento a su trayectoria, su arraigo territorial y su apuesta por el empleo en el medio rural.
