Los paquetes de prestaciones centrados en el bienestar y la cultura local son la apuesta de las empresas españolas para retener a los profesionales a los que corteja el mercado europeo
España ha consolidado su posición como uno de los principales centros mundiales para los nómadas digitales y los profesionales del sector tecnológico. Sin embargo, lo que antes parecía un triunfo para la economía local ha supuesto un reto sin precedentes para las empresas españolas: la competencia feroz con potencias financieras como Londres y Berlín. Gracias a la facilidad que ofrece el teletrabajo, los gigantes británicos y alemanes están contratando a los mejores talentos en territorio español, pagando salarios en libras o euros desproporcionados respecto a la media local.
Para ser competitivas, las empresas españolas se están dando cuenta de que el salario no es el único argumento; la respuesta está en la hiperflexibilidad. Según el Índice Expat Insider, España suele encabezar las clasificaciones de calidad de vida para extranjeros, y la creación del visado de nómada digital en 2023 ha acelerado esta tendencia. Sin embargo, los datos de la consultora Eurostat indican que la diferencia salarial media entre Madrid, Berlín y Londres puede superar el 40 %. Es en esta brecha donde la estrategia de prestaciones debe evolucionar.
“El error de las empresas tradicionales es pensar que ofrecer el teletrabajo dos veces por semana sigue siendo un valor añadido.. Eso se ha convertido en lo básico, en algo habitual”, explica Luciane Rabello, psicóloga, especialista en Recursos Humanos y fundadora de TalentSphere People Solutions. “Las empresas con sede en España no van a ganar a Berlín o Londres en una competición puramente financiera. La clave está en diseñar paquetes que ofrezcan tiempo de calidad, autonomía real y apoyo a la salud mental”..
Para contrarrestar la competencia extranjera, los paquetes de prestaciones en España están cambiando. Las empresas locales empiezan a adoptar semanas laborales de cuatro días, horarios 100 % flexibles, centrados en los resultados y no en el control de horarios, y los denominados “créditos de bienestar”, que abarcan desde el apoyo psicológico hasta la ayuda para la ergonomía en el hogar.
Otro aspecto fundamental es el apoyo a la expatriación y la integración cultural, algo que las empresas que contratan a distancia no siempre logran ofrecer con la misma cercanía. Según la experta, el factor psicológico tiene un peso enorme en la retención de este nuevo perfil de trabajador.
“El nómada digital o el talento internacional que elige España busca un estilo de vida, no solo un trabajo.. Si la empresa local lo agobia con burocracia o microgestión, se cambia a una empresa de Londres con un solo clic”, advierte la fundadora de TalentSphere. “Cuando los directivos comprenden la psicología de este profesional, que valora la libertad, el equilibrio con la vida personal y la salud mental, se crea un vínculo que el dinero frío del exterior no puede comprar fácilmente”.
El reto para los departamentos de RR. HH. en España será, por lo tanto, integrar el “vivir en España” en la cultura corporativa, garantizando que la flexibilidad sea un modelo de gestión vivo y no solo un eslogan atractivo en el anuncio de una oferta de empleo.
