Neumáticos, batería, sistema de refrigeración y frenos son algunos de los elementos que más sufren con las altas temperaturas y cuyo correcto funcionamiento se debe verificar.
Con la llegada de las vacaciones de verano y el aumento de los desplazamientos por carretera, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) recomienda a los conductores comprobar el estado de su vehículo antes de emprender un viaje largo con el fin de reducir el riesgo de averías y aumentar la seguridad vial.
Las altas temperaturas propias de esta época y los trayectos de larga distancia hacen que algunos elementos del vehículo sean especialmente vulnerables. Entre ellos destacan los neumáticos, el sistema de refrigeración del motor, la batería y el sistema eléctrico, el sistema de climatización del habitáculo, así como los distintos líquidos del vehículo.
"Las altas temperaturas que alcanza el asfalto y los viajes largos que suelen hacerse durante las vacaciones aumentan el desgaste de los neumáticos y, en caso de tener algún defecto, como una ampolla o rotura de la carcasa, se dan las condiciones más favorables para el reventón del mismo", explica Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV. Asimismo, recuerda que el calor contribuye a la pérdida de energía de la batería y puede incluso provocar su agotamiento, mientras que un funcionamiento inadecuado del sistema de refrigeración puede ocasionar un sobrecalentamiento del motor y averías de gran coste económico.
Comprobaciones básicas antes de salir de viaje
Para evitar averías, AECA-ITV recomienda realizar una comprobación del estado de los sistemas esenciales del vehículo antes de iniciar un desplazamiento de largo recorrido. Una comprobación previa permite detectar y tener la posibilidad de subsanar deficiencias que podrían derivar en una avería o incluso provocar un siniestro.
Entre los problemas más frecuentes que pueden prevenirse destacan:
El mal estado de los neumáticos, reduciendo así el riesgo de reventones y mejorando el agarre.
Defectos en los frenos, fundamentales para garantizar una frenada segura.
Fallos en el sistema de alumbrado y señalización, especialmente importantes para mantener una adecuada visibilidad.
Posibles fugas de líquidos, que pueden causar sobrecalentamientos y averías graves del motor.
Problemas en la suspensión y los amortiguadores, que afectan a la estabilidad del vehículo.
Deficiencias en la batería y el sistema eléctrico, capaces de dejar inmovilizado el vehículo durante el viaje.
Consejos frente al calor extremo
Además, desde AECA-ITV aconsejan adoptar algunas medidas sencillas cuando el vehículo permanece estacionado durante horas al sol. Siempre que sea posible, recomiendan aparcar en zonas de sombra, utilizar parasoles para reducir la temperatura interior y ventilar el habitáculo antes de poner en funcionamiento el aire acondicionado.
También es aconsejable evitar dar acelerones innecesarios al motor nada más arrancar, dejando que alcance una temperatura adecuada durante los primeros minutos, o, al llegar al destino, evitar parar el motor nada más estacionar el vehículo. Estos consejos ayudan a mantener en correcto estado la mecánica del vehículo.
La ITV voluntaria, una herramienta preventiva
Además, recuerdan que los conductores pueden realizar una ITV voluntaria antes de salir de vacaciones para comprobar el estado técnico de su vehículo. "Este tipo de inspecciones suelen tener un coste menor al de una ITV periódica obligatoria. Además, permite al titular del vehículo conocer si éste se encuentra en las condiciones correctas para poder emprender un viaje por carretera de forma segura", señala Magaz.
Por ello, AECA-ITV insiste en que la prevención y el correcto mantenimiento son fundamentales para disfrutar de unas vacaciones seguras y evitar contratiempos en carretera. Por ello, para asegurar el correcto estado el vehículo es tener la ITV al día. Se recuerda que se permite realizar la inspección hasta un mes antes de su fecha de caducidad y no modifica el periodo máximo de validez de la próxima inspección, lo que permite planificar la cita y evitar complicaciones durante las vacaciones. Tener la ITV al día es clave para mejorar la seguridad vial y la protección del medio ambiente. Adicionalmente, se evita estar expuesto a una sanción de 200€ o 500€, dependiendo del caso.
