El Jordan Trail propone una forma diferente de descubrir el país: más de 675 kilómetros de recorrido, desde Um Qais hasta Áqaba, atravesando valles, desiertos, reservas naturales, pueblos y algunos de los enclaves culturales más emblemáticos de Jordania.
Madrid, 1 de julio de 2026 - Jordania es Petra, el mar Muerto y Wadi Rum. Pero también es el silencio de un sendero al amanecer, el aroma del pan recién horneado en un hogar local, la sombra de un olivo centenario, una conversación inesperada en un pueblo o la emoción de ver aparecer el mar Rojo tras varios días de caminar. Esa Jordania más pausada, auténtica y profundamente arraigada es la que invita a descubrir el Jordan Trail, una ruta de senderismo de larga distancia que atraviesa el país de norte a sur y posiciona al destino como un referente para quienes buscan naturaleza, aventura suave, cultura y un contacto genuino con las comunidades locales.
Con más de 675 kilómetros de recorrido, el Jordan Trail conecta Um Qais, en el norte, con Áqaba, en el sur, a través de un itinerario que puede completarse en aproximadamente 35 días de caminata y que atraviesa 75 pueblos y localidades. Más que un sendero, es una invitación a descubrir Jordania paso a paso: desde las verdes colinas y los bosques de robles del norte hasta los wadis y acantilados que dominan el valle del Rift, la roca rosada de Petra, las montañas y arenas de Wadi Rum y, finalmente, las aguas cristalinas del mar Rojo.
La ruta permite redescubrir el país más allá de sus grandes iconos, enlazando lugares históricos como Um Qais, Al-Salt, Karak, Petra y Wadi Rum con paisajes menos conocidos, ruinas escondidas, pueblos rurales, campamentos beduinos y proyectos de turismo comunitario. Es una forma de viajar que invita a bajar el ritmo y comprender el territorio desde dentro, a través de sus paisajes, su historia y, sobre todo, de su gente.
Ocho etapas para atravesar un país entero
El Jordan Trail se estructura en ocho grandes etapas, cada una con su propia identidad paisajística y cultural. En el norte, entre Um Qais, Ajloun y As-Salt, la ruta recorre una de las zonas más verdes del país, entre colinas, cañones, olivares, vestigios romanos, castillos medievales y pueblos con una fuerte tradición comunitaria.
A medida que el recorrido avanza hacia el sur, el paisaje cambia gradualmente. El sendero desciende hacia el valle del Jordán, se aproxima a los cañones del mar Muerto y atraviesa algunos de los wadis más espectaculares del país, como Wadi Hidan y Wadi Mujib, antes de llegar a la fortaleza cruzada de Karak.
Desde allí, la ruta continúa hacia Dana, atravesando valles, aldeas, campamentos beduinos y antiguas ruinas hasta alcanzar la Reserva de la Biosfera de Dana, uno de los espacios naturales más destacados de Jordania. Uno de los tramos más reconocidos del itinerario conecta Dana con Petra, cruzando antiguas minas de cobre, cañones ocultos y paisajes montañosos que conducen hasta la capital nabatea.
El tramo final enlaza Petra con Wadi Rum a través de una de las zonas más salvajes del recorrido, donde los wadis dejan paso a extensas llanuras de arena y formaciones de arenisca. La última etapa, entre Wadi Rum y el mar Rojo, conduce a los viajeros por montañas, senderos beduinos y paisajes desérticos hasta alcanzar las aguas turquesas del golfo de Áqaba.
Caminar como forma de encuentro
El Jordan Trail recupera una antigua tradición: recorrer a pie un territorio que durante siglos fue cruce de rutas comerciales, caminos históricos y vías de comunicación entre civilizaciones. Hoy, caminar por Jordania también es una manera de conectar con su cultura contemporánea, compartir tiempo con las comunidades locales y generar un impacto positivo en las zonas rurales.
A lo largo del recorrido, los viajeros pueden alojarse en casas familiares, degustar la gastronomía típica de cada región, conversar con guías, familias, pastores y comunidades beduinas, y descubrir una Jordania que no siempre aparece en los itinerarios convencionales. Esta dimensión humana convierte al sendero en una propuesta especialmente atractiva para quienes buscan experiencias de viaje auténticas, conectadas con el territorio y alejadas de los recorridos más previsibles.
El desarrollo del Jordan Trail está además estrechamente ligado al impulso del turismo sostenible y al apoyo a las comunidades rurales. La Jordan Trail Association, creada en 2015, trabaja en el mantenimiento, desarrollo y accesibilidad de la ruta, así como en la creación de vínculos con proveedores locales, alojamientos familiares, guías y voluntarios. Además, el Jordan Trail forma parte de la Med Trails Network, la primera red mediterránea de senderos de larga distancia, cuyo objetivo es fomentar el desarrollo económico de las zonas rurales a través del turismo de senderismo.
Jordan Trail Pass: un pasaporte para conservar el viaje y apoyar a las comunidades locales
Para quienes desean convertir la experiencia en un recuerdo tangible, el Jordan Trail Pass funciona como el pasaporte oficial de la ruta, un cuaderno de viaje y un registro de los logros alcanzados. Diseñado tanto para senderistas experimentados como para quienes descubren el recorrido por primera vez, permite documentar las etapas completadas y conservar un recuerdo personal del viaje. Además, puede presentarse como documento acreditativo cuando las autoridades locales lo requieran.
El Jordan Trail Pass también constituye una forma de apoyar el desarrollo de la ruta y a las comunidades locales que la hacen posible. Al recorrer el sendero, alojarse en casas familiares, contratar guías locales o disfrutar de la gastronomía de cada región, los viajeros contribuyen a generar oportunidades en pueblos y zonas rurales, favoreciendo un modelo de turismo de bajo impacto y estrechamente vinculado al territorio.
Un viaje para senderistas… y para viajeros curiosos
Aunque el Jordan Trail puede recorrerse íntegramente en varias semanas, también puede disfrutarse por tramos, adaptando la experiencia al tiempo disponible, la condición física y los intereses de cada viajero. Algunas etapas están especialmente orientadas a la naturaleza y la aventura; otras combinan patrimonio, arqueología, gastronomía, paisajes rurales y experiencias de turismo comunitario.
Por ello, el Jordan Trail no está dirigido únicamente a senderistas experimentados. También es una invitación para quienes desean descubrir Jordania de una forma diferente: viajeros interesados en la cultura local, la historia viva de las antiguas rutas, los grandes paisajes abiertos y las experiencias que no se consumen con prisas, sino que permanecen en la memoria precisamente porque invitan a detenerse, mirar alrededor y entablar una conversación.
Desde los bosques del norte hasta las montañas del desierto, desde los pueblos agrícolas hasta los campamentos beduinos, desde las ruinas romanas hasta Petra y el mar Rojo, el Jordan Trail ofrece una visión completa del país: una Jordania diversa, acogedora y profundamente conectada con su territorio.
