Registradas 1.179 denuncias por desaparición de personas mayores de 65 años, un 8,6% más que el año anterior
Estas son las comunidades con más desaparecidos en España
Tres de cada cuatro desapariciones en esta franja de edad corresponden a hombres
La deshidratación, la confusión y el deterioro cognitivo convierten las olas de calor en un factor de riesgo creciente
España afronta un verano marcado por las altas temperaturas y por una creciente preocupación entre las familias con personas mayores. Los expertos alertan que las sucesivas olas de calor elevan el riesgo de desapariciones en este grupo de edad. Según los últimos datos del Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES), durante 2025 se registraron 1.179 denuncias por desaparición de personas mayores de 65 años, lo que supone un aumento del 8,6% respecto al año pasado.
Los datos del informe muestran además una importante diferencia por sexo. En la franja de edad de mayores de 65 años, el 75% de las denuncias corresponden a hombres, una proporción muy superior a la observada en otros grupos de edad.
El incremento de las temperaturas durante los meses estivales se ha convertido en un grave factor de riesgo para las personas mayores. Tal y como advierten los expertos de SaveFamily, las olas de calor pueden provocar golpes de calor, cuadros de deshidratación, fatiga, mareos y confusión, especialmente entre personas mayores que viven solas o siguen tratamientos farmacológicos que pueden alterar su capacidad de respuesta ante el calor extremo. Estos episodios también se agravan en personas con enfermedades neurodegenerativas o con problemas de memoria.
Además, durante el verano aumentan las salidas al exterior, los paseos y las actividades al aire libre. En personas con Alzheimer, demencia u otros trastornos cognitivos, esta mayor movilidad coincide con una reducción de las rutinas habituales o visitas a segundas residencias y, en muchos casos, con una menor supervisión familiar debido a vacaciones o desplazamientos.
La combinación de calor extremo, cambios de hábitos y patologías asociadas al envejecimiento puede provocar que se sientan desorientados. Cuando estas situaciones se producen fuera del domicilio, la persona puede ser incapaz de regresar por sus propios medios o de solicitar ayuda; provocando que se disparen los casos de desapariciones y se dificulte las labores de localización.
“Cada verano observamos una mayor preocupación de las familias porque el calor extremo puede acelerar procesos de desorientación en personas con deterioro cognitivo o problemas de memoria. Una persona que sale a caminar con normalidad puede sufrir un episodio de confusión provocado por la deshidratación o por un golpe de calor y perder la capacidad de orientarse. Por eso insistimos en la prevención y en el uso de herramientas que permitan localizar rápidamente a una persona vulnerable”, explica Jorge Álvarez, CEO de SaveFamily.
Tecnología para prevenir desapariciones
Ante esta situación, cada vez más familias recurren a dispositivos de localización en tiempo real para reforzar la seguridad de sus seres queridos. La venta de relojes inteligentes diseñados para personas mayores se ha disparado un 20% en el último año al incorporar funciones como geolocalización GPS, botón SOS, llamadas directas, detección automática de caídas y monitorización de constantes vitales, permitiendo actuar con rapidez ante una emergencia.
“Muchas familias no pueden acompañar a diario a sus padres o abuelos debido al trabajo, la distancia o sus propias obligaciones. La tecnología se ha convertido en un apoyo fundamental para mantener la autonomía de las personas mayores sin renunciar a su seguridad”, añade Álvarez.
¿Dónde se registran más desapariciones?
En total, se han registrado 25.086 denuncias por desaparición durante 2025, correspondientes a 16.024 personas. Además, según el Informe Anual 2026 del CNDES, las comunidades autónomas con mayor número de denuncias por desaparición durante 2025 fueron Madrid (3.874 casos), Cataluña (3.564), Andalucía (3.333), Canarias (3.304) y Comunidad Valenciana (2.635).
En este tipo de desapariciones, el tiempo de reacción resulta determinante. Los expertos de SaveFamily explican que las primeras horas desde que se constata la ausencia son decisivas para activar la búsqueda y realizar las primeras gestiones de localización. En episodios de calor extremo, esa ventana se estrecha todavía más: una persona mayor desorientada, deshidratada o expuesta al sol puede sufrir un rápido deterioro físico, por lo que contar con sistemas de aviso inmediato, geolocalización o botón SOS puede marcar la diferencia entre una incidencia puntual y una emergencia grave.
Los especialistas recomiendan que las personas mayores eviten la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantengan una hidratación adecuada y cuenten con sistemas de localización o comunicación inmediata en caso de emergencia. Con olas de calor extremas como la de estos días, la prevención se consolida como la mejor herramienta para reducir el riesgo de desapariciones y proteger a uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad.
