El verano se consolida como una ventana de formación y reciclaje profesional continuo en un contexto donde el 60% de los trabajadores deberá actualizar sus competencias para el 2030.
La productividad busca una evolución más equilibrada, combinando la eficiencia, el bienestar y los hábitos sostenibles, apartados especialmente relevantes en entornos administrativos.
Estas recomendaciones reflejan también un cambio de paradigma: lo esencial del aprendizaje continuo como base para mejorar el rendimiento profesional a largo plazo.
Aproximadamente el 60% de los profesionales necesitarán reciclar sus competencias y continuar su formación antes del 2030, según indica el 'Future of Jobs Report 2025' publicado por el Foro Económico Mundial. Un dato que pone en relieve la importancia del 'lifelong learning' como una tendencia en el medio y largo plazo.
Con la vista puesta en las vacaciones, los meses de verano son para muchos profesionales una gran oportunidad para retomar esos hábitos de aprendizaje que durante el año quedan relegados por la alta carga de trabajo. Una ventana para adquirir habilidades, reflexionar sobre el desarrollo personal y prepararse para los retos de la 'vuelta a la oficina'.
Con el objetivo de reforzar la formación en estos meses, ODILO, edtech española que transforma la manera en que personas y organizaciones aprenden en un entorno digital único, ha elegido 5 lecturas para impulsar el crecimiento personal y profesional este verano. Una selección de propuestas orientadas a potenciar la productividad, la organización personal y la gestión eficiente del trabajo. Muy útil para los perfiles de oficina, administrativos y gestores, como el personal de apoyo a la actividad educativa o el PAS de universidades y centros de educación superior.
Crea tu segundo cerebro (Tiago Forte)
En los últimos tiempos, la capacidad de convertir el conocimiento diario en un activo reutilizable se ha consolidado como una habilidad estratégica para reducir la carga mental y optimizar la trazabilidad del trabajo diario. En esta lectura, se exploran metodologías para capturar, clasificar y recuperar información de modo eficiente, facilitando una gestión inteligente del trabajo diario, una mejor priorización de tareas y una toma de decisiones basada en información ya ordenada.
Para ello, la obra enseña cómo construir un sistema externo de gestión del conocimiento con el que organizar ideas, documentos y aprendizajes de forma estructurada. Una herramienta de gran importancia en aquellos entornos laborales donde la información se multiplica de forma constante y en el que conviven múltiples tareas, como ocurre con los trabajos administrativos.
El poder de los hábitos productivos (Frank Mullani)
La productividad sostenible no depende solo de los avances tecnológicos; también de la creación de hábitos consistentes. Este recurso explica cómo pequeños cambios en la rutina diaria pueden generar algunas mejoras significativas en la productividad. A través de la construcción de hábitos sostenibles, se plantea una visión progresiva del rendimiento, especialmente útil para entornos con alta carga operativa y repetitiva como los equipos de soporte educativo.
En el caso del personal administrativo, la clave está en la constancia y no tanto en aplicar grandes cambios. La incorporación de hábitos productivos resulta muy útil para optimizar tiempos, reducir la procrastinación operativa y mejorar la coordinación entre equipos, un beneficio especialmente relevante en periodos de alta demanda como el inicio de curso académico.
Céntrate: Las cuatro reglas para el éxito en la era de la distracción (Cal Newport)
En un entorno marcado por la hiperconectividad, la multitarea y la sobrecarga de información, la capacidad de mantener la concentración se ha convertido en una competencia crítica. Este libro aborda precisamente esta idea: el valor del 'deep work' como la habilidad de trabajar de un modo intenso y sin distracciones en tareas cognitivamente exigentes, buscando maximizar el impacto del esfuerzo intelectual.
Con este propósito, esta lectura plantea un enfoque práctico sustentado en cuatro reglas: trabajar con profundidad, abrir espacio al aburrimiento, reducir el uso de redes sociales y eliminar todo lo superfluo. Una reflexión directa sobre la gestión de la atención en la rutina administrativa, donde la coordinación de múltiples tareas simultaneas se da de forma constante. Una realidad que hace de la capacidad de focalizar un factor clave para mejorar la eficiencia, minimizar la dispersión y aportar mayor valor en el trabajo diario.
Productividad Feel Good: Si la meta es el éxito, la felicidad es el camino (Ali Abdaal)
Cada vez son más los expertos que coinciden en que 'productividad' y 'bienestar' son conceptos complementarios. Ante este nuevo paradigma, esta lectura introduce una visión más equilibrada de la productividad, donde el rendimiento no se mide exclusivamente en términos de output, sino también de bienestar. La idea central es que trabajar mejor no implica trabajar más, sino trabajar de forma más sostenible.
Esta perspectiva es especialmente válida en ambientes de trabajo que tienen un elevado nivel de carga administrativa y en los que los empleados experimentan gran presión en los picos de actividad. En este tipo de casos, incorporar el bienestar como parte del modelo de productividad contribuye a reducir el desgaste profesional y a mejorar la calidad del trabajo en el medio y largo plazo.
Slow Productivity: El arte secreto de la productividad sin estrés (Cal Newport)
Frente a la actual cultura de la hiperactividad, algunas corrientes de pensamiento defienden la necesidad de una aproximación más consciente al trabajo. Esta obra nos invita a reflexionar sobre cómo priorizar mejor, reducir la saturación y centrar los esfuerzos en las tareas que realmente generan valor, apostando por un enfoque en tres principios: hacer menos cosas, trabajar a un ritmo natural y priorizar la calidad sobre la cantidad.
En aquellos sectores en los que hay una saturación de tareas, esta filosofía defiende que hay que reflexionar sobre qué es realmente trabajo de valor. De este modo, los profesionales pueden focalizar esfuerzos en tareas estratégicas, reducir la multitarea constante y mejorar la calidad de los procesos internos, algo clave en instituciones cada vez más digitalizadas y exigentes.
Estas recomendaciones responden a una tendencia consolidada: la formación continua es una realidad que va más allá del ámbito académico y corporativo. La sociedad vive una aceleración digital y una transformación del trabajo constantes. Por eso, el verano es una oportunidad valiosa para reflexionar, adquirir perspectivas y desarrollar habilidades que después impactarán en el desempeño profesional y personal. Una ventaja diferencial para afrontar nuevos retos con más preparación y confianza.
