Mientras la empresa agiliza su producción jurídica, el ciudadano recupera el control de sus datos mediante un wallet privado y local.
La opacidad y la lentitud burocrática tienen los días contados. Según el estudio 'Percepción y hábitos de los españoles respecto al sector bancario' de Nickel, el 65% de los ciudadanos abre cuentas o realiza gestiones financieras sin entender realmente lo que firma. Para revertir esta indefensión, la integración de TODO.LAW, ecosistema de herramientas legales de código abierto y nativas de IA, y Firmas.io, aplicación móvil destinada a la gestión de contratos, documentos y acuerdos de manera segura y privada que forma parte del ecosistema TODO.LAW, elimina la fricción legal y convierte el contrato en un activo transparente y fácil de gestionar.
La gran innovación de este flujo reside en la capacidad de los agentes de IA para interactuar de forma autónoma. A través de la herramienta Dealroom, los profesionales pueden prevalidar skills contractuales (propios o licenciados) y permitir que la inteligencia artificial negocie las condiciones directamente. Este avance elimina las semanas de espera en el intercambio de borradores, y permite generar un acuerdo final validado y listo para su ejecución.
La conexión entre ambas plataformas establece un nuevo estándar de eficiencia que recorre todo el camino del documento:
Estrategia y creación (TODO.LAW): los abogados y fundadores utilizan soluciones de precisión como Dealroom, DPO Central o AI Sentinel para automatizar el cumplimiento y la redacción sobre su propia infraestructura segura.
Contexto en tiempo real (Seneca): el sistema se nutre de jurisprudencia y litigios actualizados, vinculando cada contrato con la realidad legal vigente de sus proveedores y tecnologías.
Custodia y empoderamiento (Firmas.io): una vez firmado, el contrato llega al dispositivo del usuario. La IA del wallet escanea, analiza y explica cada cláusula de suministros o seguros en lenguaje claro. Todo esto tiene como objetivo que el ciudadano comprenda sus obligaciones antes de que las grandes empresas limiten su margen de maniobra.
Este ecosistema se fundamenta en la soberanía tecnológica. TODO.LAW facilita que las empresas monten sus procesos sobre modelos abiertos e infraestructura propia con el apoyo de Empathy.ai, mientras que Firmas.io garantiza que el usuario sea el único dueño de su información mediante el almacenamiento local. La información no reside en nubes externas vulnerables, sino bajo el control directo de las partes interesadas.
Sergio Maldonado, CEO de TODO.LAW y Firmas.io, explica: "Firmas.io y TODO.LAW nacen para que el ciudadano y la empresa dejen de estar indefensos ante la burocracia digital. La intención es que que gestionar un contrato sea tan sencillo y privado como llevar una tarjeta de crédito en el móvil: un solo sitio, acceso inmediato y control total del usuario".
