La acumulación de meses de trabajo, multitarea, estrés y toma constante de decisiones provoca una fatiga cognitiva que afecta a la atención, la memoria y la capacidad de concentración incluso antes de comenzar las vacaciones.
Las vacaciones representan una oportunidad para hacer un reset. La plataforma NeuronUP, especializada en rehabilitación cognitiva, recomienda combinar desconexión real, actividad física, sueño reparador y nuevos estímulos para el cerebro.
A las puertas de las vacaciones, muchas personas sienten que ya no se concentran igual, olvidan tareas sencillas, les cuesta tomar decisiones o terminan el día con la sensación de tener la mente completamente agotada. No se trata únicamente de cansancio físico, el cerebro también acusa el desgaste y aparece la llamada fatiga mental o cognitiva.
El equipo de NeuronUP, la plataforma digital pionera en España en el ámbito de la evaluación y la rehabilitación cognitiva, explica por qué nuestro cerebro necesita desconectar en verano y cómo aprovechar las vacaciones para recuperar los recursos cognitivos consumidos durante el año.
"Muchas personas llegan a las vacaciones pensando que solo están cansadas físicamente, cuando en realidad presentan una importante fatiga cognitiva. El cerebro lleva meses sosteniendo elevados niveles de atención, memoria de trabajo, planificación y toma de decisiones. El descanso permite recuperar parte de esos recursos, pero también es importante ofrecerle experiencias diferentes que favorezcan su recuperación", explica Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP.
Las vacaciones son una herramienta de recuperación cerebral
El descanso constituye una necesidad biológica para el cerebro. Reducir el ritmo diario, disminuir la presión constante y romper con las rutinas habituales favorece la recuperación de procesos cognitivos esenciales. La disminución del estrés sostenido ayuda a reducir los niveles de cortisol, mientras que disponer de tiempo para dormir mejor, moverse más y dedicar la atención a actividades placenteras facilita que el cerebro recupere parte de su eficiencia.
"Durante las vacaciones el cerebro puede recuperar recursos que son esenciales para funcionar bien en el día a día como sostener la atención, mantener y manipular información, planificar, tomar decisiones, inhibir respuestas automáticas y adaptarse con mayor flexibilidad a los cambios", señala Medina.
Cinco claves para disminuir la carga cognitiva y desconectar en verano
Más allá del descanso físico, el cerebro también necesita reducir la carga cognitiva acumulada durante el año. Para conseguir una recuperación real, los profesionales de NeuronUP recomiendan incorporar hábitos sencillos que favorecen el llamado "reset cerebral":
Reservar tiempo para no hacer nada: no es necesario llenar cada día de actividades. Disponer de momentos sin obligaciones, horarios o estímulos constantes permite que el cerebro abandone el estado de alerta en el que permanece durante gran parte del año.
Cambiar de entorno y de rutina: pasear por lugares desconocidos, descubrir nuevos paisajes, aprender una actividad o modificar las rutinas habituales supone un reto positivo para el cerebro y favorece la creación de nuevas conexiones neuronales.
Reducir la hiperconectividad: establecer momentos del día sin correo electrónico, notificaciones o redes sociales ayuda a disminuir la sobrecarga de información y facilita una desconexión mental más profunda.
Dormir bien y mantenerse físicamente activo: dormir las horas necesarias y practicar actividades como caminar, nadar, montar en bicicleta o hacer senderismo favorece tanto la recuperación cerebral como el buen funcionamiento de la memoria, la atención y las funciones ejecutivas.
Estimular el cerebro desde el disfrute: leer una novela, resolver un puzle, aprender algunas palabras de otro idioma, cocinar una receta nueva o jugar a juegos de estrategia mantiene activas distintas funciones cognitivas sin generar el nivel de exigencia habitual del trabajo.
